Defensa de Luz de María frente a Countdown to the Kingdom
Defensa de Luz de María frente a Count Down to the Kingdom
Llamado a la corrección, aplicando Mt 18:15-17
Felipe Pérez Martí
9 de abril de 2026
Introducción
Estimados Daniel O’Connor y Mark Mallett, editores de Countdown to the Kingdom (CDTK):
Así como les hice un llamado fraterno para corregir errores de análisis profético en el caso del Padre Michel Rodrigue, ahora hago lo mismo respecto a Luz de María de Bonilla. En aquella ocasión, al no recibir las correcciones necesarias, me vi obligado a publicar las fallas detectadas, siguiendo la última instancia que contempla el Evangelio: el llamado público (Mt 18:15-17). El resultado de ese esfuerzo puede leerse aquí (en inglés; estoy pendiente de traducirlo al español):
Defensa de Fr. Michel Rodrigue
En el caso de Luz de María, ustedes han publicado una declaración en la que critican algunas de sus profecías y actitudes personales, sin haber cumplido cabalmente con el requisito evangélico de conversar primero con ella. Dicha declaración puede leerse aquí:
Statement on Luz de Maria - CDTK
Después de analizar con detenimiento sus argumentos, no encuentro méritos suficientes para condenar ninguna de las profecías aludidas, ni considero que los problemas personales mencionados sean razón para poner en duda su carácter como verdadera profeta.
Por eso, he decidido responder de manera detallada y fraterna. Comienzo este llamado en privado, como corresponde al espíritu de Mt 18:15-17. Si no hay corrección, procederé siguiendo los pasos prescritos por Nuestro Señor: primero con testigos y, en última instancia, públicamente.
Mi intención es apoyar la obra de Dios en relación con Sus mensajes proféticos en estos tiempos decisivos, y a los profetas que Él ha escogido para ese propósito. En particular, deseo contribuir a resolver problemas de interpretación entre los fieles y entre los difusores de profecías, que generan división y confusión —algo típico de los ataques del maligno contra la obra de Dios—.
En este caso, al igual que con el P. Michel, estoy convencido de que lo más procedente es que ustedes conversen personalmente con Luz de María para aclarar las dudas y resolver los problemas. Ella no habla inglés, pero hay traductores disponibles que pueden facilitar un entendimiento mutuo y fraterno. Estoy seguro de que Xavier Ayral, quien trabaja con Luz de María para difundir sus mensajes, puede realizar esa tarea. Como mi lengua materna es el español (soy de Venezuela), también me ofrezco a estar presente para ayudar en la mediación si fuera necesario.
Para motivar ese diálogo, creo necesario señalar que el documento de CDTK presenta varias debilidades importantes en su discernimiento: una lectura excesivamente literal de los mensajes, una aplicación uniforme de criterios que ignora que Dios habla a cada alma según su vocación y momento espiritual, y una doble vara de medir evidente al comparar el tratamiento dado a Luz de María con el que aplican a otros videntes.
En las siguientes secciones analizo con detenimiento sus principales objeciones: el llamado a no viajar, el caso del huracán Rafael, el mensaje sobre la enfermedad respiratoria, las advertencias sobre las emanaciones solares, la condena a la energía nuclear, las supuestas visiones en vivo, las uvas benditas y las preocupaciones sobre su sitio web y posibles asociaciones pasadas.
Mi intención no es declarar que todos los mensajes de Luz de María sean de origen sobrenatural —esa decisión corresponde exclusivamente a la Iglesia—. Lo que sí defiendo es un discernimiento más humilde, amplio y fiel a la tradición católica: uno que reconozca la acción personalizada del Espíritu Santo, el poder mitigador de la oración colectiva, la condicionalidad de muchas profecías y el contexto apocalíptico real en el que vivimos.
Que el Espíritu Santo nos ilumine a todos para buscar la verdad con caridad y temor de Dios. Paso ahora a considerar cada uno de los puntos tratados.
1. “No viajen” y el llamado a no reunirse en multitudes
Uno de los puntos más insistentes de Countdown to the Kingdom es la crítica a las advertencias de Luz de María sobre no viajar y evitar grandes multitudes. Por eso le dedico más tiempo. Similarmente el último, sobre ovnis, falsos místicos y contenido heterodoxo, requiere más extensión. El mensaje más citado para este primer punto es el del 5 de noviembre de 2024, atribuido a la Santísima Virgen:
«Hijos míos, os llamo a no viajar en este momento. Obedezcan, hijitos, obedezcan, a menos que regresen a vuestros hogares. Hijitos míos: OBEDEZCAN, ESTA MADRE. OBEDEZCAN. No desprecien Mis llamados. No os causo miedo, sino que os advierto para que cambiéis espiritualmente y toméis las medidas necesarias ante todo lo que ha de venir.»
La exhortación a “obedezcan” se repite con énfasis. En una entrevista posterior, Luz confirmó que la instrucción se refería al presente (“en este momento”), es decir, a partir de noviembre de 2024.
CDTK señala que, más de siete meses después, no ha habido peligro generalizado para viajar, y que estas advertencias han hecho que muchas personas cancelen planes familiares, peregrinaciones y eventos importantes de la Iglesia, incluido el Jubileo 2025 y el Congreso Eucarístico Nacional en Estados Unidos. También mencionan mensajes posteriores como el del 18 de junio de 2025 (“la enfermedad está en medio de vosotros. Protéjanse, no se reúnan en multitudes”) y el del 27 de marzo de 2024 (“eviten las grandes multitudes… porque el terror se está apoderando de las naciones”).
Análisis y respuesta
Esta crítica de CDTK parte de una premisa comprensible, pero comete un error fundamental: asume que Dios habla en sus mensajes proféticos de la misma manera a todas las personas, ignorando que el Señor se dirige a cada alma según su vocación, su estado espiritual y las necesidades concretas de su camino —en particular de conversión— en estos tiempos que son sin duda apocalípticos. Los llamados celestiales buscan incrementar cada vez más la conversión y preparar a las almas para lo que viene, especialmente para la purificación que implica el Aviso.
Recordemos el Evangelio: Jesús le dijo a Pedro “ven” y lo llamó a caminar sobre las aguas en medio de la tormenta (Mt 14:28-29), mientras que a los otros apóstoles les indicó que permanecieran en la barca. No era contradicción: era el mismo Señor dando instrucciones distintas según la misión, la gracia y el llamado particular de cada uno en ese momento. Este ejemplo evangélico ilustra una realidad más amplia: en la Sagrada Escritura, especialmente en el Nuevo Testamento, los fieles han recibido siempre los mismos textos, pero cada uno los acoge y aplica según su situación personal, sus necesidades espirituales y el momento que vive. Los Padres de la Iglesia y los santos han enseñado que la Palabra de Dios es viva y eficaz (Hb 4:12), y que el Espíritu Santo la hace resonar de manera personal en el corazón de cada creyente. Lo mismo ocurre con las revelaciones privadas. Dios no habla a todos de forma idéntica ni con el mismo nivel de exigencia en cada momento. A algunos los llama a una prudencia mayor en determinado tiempo; a otros los invita a salir con valentía a evangelizar o peregrinar. Pretender que un mensaje general debe aplicarse de la misma manera a todos los fieles es reducir la acción del Espíritu Santo a un manual uniforme.
Las advertencias de Luz de María (“no viajen en este momento”, “eviten grandes multitudes”) deben entenderse en este contexto. No son una prohibición absoluta y permanente para toda la Iglesia, sino una llamada a la prudencia sobrenatural en tiempos de creciente inestabilidad (guerras que muchos ya consideramos el inicio de la Tercera Guerra Mundial, enfermedades, terrorismo, agitación social). Viajar en este contexto, especialmente hacia zonas afectadas o cercanas a los conflictos (como ocurrió recientemente con los cierres de espacio aéreo en Venezuela, el Golfo de México —hoy llamado Golfo de EE.UU. por algunos— y el Caribe), conlleva riesgos reales que no existían en tiempos “normales”. Que algunas personas hayan cancelado peregrinaciones o reuniones familiares por temor excesivo no es culpa del mensaje, sino de una interpretación literal y falta de discernimiento personal.
De hecho, no se menciona el caso opuesto: muchas personas han viajado cuando quizá no debían hacerlo según su propio llamado personal. Algunos aprovecharon el Jubileo para gastar gran parte de sus ahorros en un viaje al Vaticano y una gira por Europa (incluyendo Medjugorje, Fátima y Lourdes), cuando podían haber obtenido las mismas indulgencias plenarias y gracias en su catedral local, y haber destinado el dinero ahorrado a los necesitados —que han aumentado considerablemente por el desempleo y la crisis—. Otros han viajado por alarde social, por turismo puro o por buscar relaciones humanas que no siempre estaban alineadas con la voluntad de Dios (buscar pareja, negocios, etc.).
La alternativa local habría sido más fructífera para muchos: un retiro en su diócesis, actos de caridad con el dinero ahorrado, mayor intimidad con Dios a través de visitas frecuentes al Santísimo, misa diaria en vez de solo dominical, llevar la Eucaristía a los enfermos, visitar cárceles o atender a los sin hogar. Algo similar aplica al Congreso Eucarístico Nacional: no todos los que asistieron necesariamente respondieron a un llamado uniforme de Dios; algunos pudieron haberlo hecho por turismo espiritual o por motivos mixtos, mientras que otros habrían aprovechado mejor ese tiempo y recursos en su propia parroquia o en obras de misericordia cercanas.
No es que el jubileo realizado en el Vaticano o el Congreso Eucarístico hayan sido malos, desde el punto de vista del llamado del cielo a través de Luz de María. Sino que no debemos juzgarlos como si no estuviéramos en un contexto distinto al usado para tiempos “normales” del pasado.
Además, CDTK no toma en cuenta que eventos masivos como este también conllevan un riesgo real de contagio de enfermedades, incluidas nuevas o desconocidas, tal como advierten los mensajes del Cielo. Criticar la prudencia celestial mientras se promueve la asistencia a concentraciones de decenas de miles de personas revela una visión incompleta del discernimiento.
Más allá de las causas técnicas, este tipo de incidentes nos obliga a mirar la dimensión espiritual del problema. Cuando se priorizan criterios ideológicos (como políticas de “diversidad, equidad e inclusión” o DEI) por encima de la competencia, la experiencia y la seguridad real de las personas, se está introduciendo un desorden, a propósito, que abre la puerta al mal. El diablo no necesita causar directamente cada accidente; le basta con promover una cultura de soberbia y mentira que sacrifica la verdad y la prudencia en nombre de agendas humanas.
Como dice Jesús, “el ladrón no viene sino para robar, matar y destruir” (Jn 10:10). En este sentido, la inclusión de personal poco calificado por motivos ideológicos, en lugar de por mérito, puede ser vista como una manifestación del lado malo del conflicto espiritual que estamos viviendo. El riesgo de accidentes por esta vía de la incompetencia también debe verse como parte de ese conflicto espiritual: el diablo busca más accidentes, mayor caos y menor eficiencia socioeconómica. Sin embargo, la oración, el ayuno y la conversión de quienes escucharon el mensaje del Cielo —y en vez de viajar optaron por quedarse en oración y obras de misericordia— han contribuido a mitigar posibles desastres.
La verdadera obediencia no consiste en obedecer ciegamente a un sitio web ni en rechazar toda advertencia celestial por temor a parecer exagerados. Es discernir con humildad, oración y temor de Dios, buscando siempre el equilibrio entre la confianza en la Providencia y la prudencia sobrenatural que el Cielo nos pide en cada momento de nuestra vida.
Dios no nos llama a vivir con miedo paralizante, pero tampoco con imprudencia temeraria. A algunos los llama a caminar sobre las aguas (Pedro); a otros, a permanecer en la barca en medio de la tormenta. Ambas respuestas pueden ser obedientes, según la voluntad particular que el Señor tiene para cada alma. No hay que encasillar a Dios en estos mensajes. Uno no es omnisciente como Él. Los mensajes proféticos aludidos, pues, no pueden ser descalificados por juicios estrechos y limitados.
Crítica a la doble vara de medir de CDTK
Es especialmente llamativo —y muy revelador— que CDTK exija a Luz de María un nivel de precisión y “seguridad” que no exige a otros mensajeros que también hablan de tribulación, refugios y grandes pruebas. Publican mensajes con detalles escatológicos fuertes, pero cuando Luz de María da una llamada a la prudencia en un contexto de creciente riesgo real, la acusan de generar “miedo irracional”. Esta doble vara de medir revela un enfoque sesgado que no busca discernir con equidad, sino descalificar selectivamente a una mensajera en particular.
2. Huracán Rafael y otras “profecías” problemáticas
2.1 El caso del Huracán Rafael (noviembre de 2024)
Countdown to the Kingdom menciona como una de sus principales preocupaciones el mensaje del 5 de noviembre de 2024, en el que la Santísima Virgen supuestamente se refiere al Huracán Rafael con estas palabras:
«Como un monstruo contrario al bien, lo que los hombres han llamado Huracán Rafael —este espectro del mal— vino a destruir, no a sanar. Este huracán vino a causar destrucción y enfermedad sobre toda la Tierra.»
CDTK comenta al respecto:
«Varios lectores quedaron perplejos ante la afirmación de que un huracán pudiera causar “destrucción y enfermedad sobre toda la Tierra”. Nosotros también nos cuestionamos lo mismo. Como era de esperarse, no hay evidencia alguna de que el Huracán Rafael provocara un caos de tal magnitud, ni resulta claro cómo un escenario semejante podría haber sido plausible. Nos comunicamos con Luz poco después de que el huracán perdiera fuerza. Su respuesta aparece en la nota al pie (baste decir que esta no calmó nuestras preocupaciones).»
Mis comentarios:
En primer lugar, el Huracán Rafael fue un evento real y destructivo. Se intensificó rápidamente hasta convertirse en huracán de Categoría 3, con vientos sostenidos de hasta 185 km/h. Tocó tierra en la provincia de Artemisa, Cuba, el 6 de noviembre de 2024 —un día después del mensaje—, causando un apagón total en toda la isla (el segundo en menos de un mes), la destrucción de más de 2.800 viviendas solo en Artemisa, daños graves en hospitales, escuelas y más de 13.000 hectáreas de cultivos, además de inundaciones y deslizamientos. Los daños económicos en Cuba se estimaron en alrededor de 1.080 millones de dólares, y el total regional superó los 1.350 millones de dólares. Se reportaron al menos 8 muertes en la región y cientos de miles de personas fueron evacuadas. Aunque no alcanzó el nivel de catástrofe global descrito inicialmente, sí pudo haber sido mucho peor, y sus efectos se extendieron a través de inundaciones y perturbaciones climáticas en Centroamérica y el Caribe.
Luz de María explicó posteriormente que las oraciones de miles de fieles mitigaron significativamente la fuerza del huracán y que parte de sus remanentes se dispersaron, continuando como un patrón de sistemas que causan estragos en diferentes regiones. Además, interpretó el nombre “Rafael” —el Arcángel que Dios usa para sanar el cuerpo, la mente, el alma y también realidades sociales y naturales— como usado de forma blasfema. Sugirió que ciertas élites, mediante “ciencia mal empleada”, habrían manipulado el clima, y que Satanás, a través de sus instrumentos humanos, se estaría burlando de Dios al dar el nombre del Arcángel sanador a un instrumento de destrucción. De esta manera, se intentaría hacer creer que el mal proviene de Dios y no del diablo.
En estos tiempos apocalípticos se libra una lucha constante entre el bien y el mal que abarca todos los ámbitos de la existencia: el natural, el social-político y, sobre todo, el espiritual.
Por un lado está el bien: los fieles que oran, interceden, ofrecen sacrificios y confían en la misericordia divina. Esta oración colectiva tiene un poder real, capaz de mitigar males y modificar el curso de los acontecimientos, tal como enseña la Sagrada Escritura (ver Jonás 3:10).
Pero hay un detalle de gran importancia que no ha sido considerado: el mismo Dios, a través de Su Arcángel sanador, cuyo nombre había sido blasfemado por los instrumentos del mal, usó a ese mismo Arcángel para desbaratar el poder destructor que inicialmente se había preparado. La afrenta fue un reto directo a Dios, y Él respondió con sabiduría y poder, convirtiendo la blasfemia en ocasión de victoria. De este modo, el maligno y sus instrumentos humanos quedaron frustrados, demostrando una vez más que ninguna burla contra el Cielo queda sin respuesta divina.
Por el otro lado está el mal: las élites que actúan como instrumentos del diablo, buscando manipular la creación misma (incluyendo el clima) y burlándose de Dios mediante símbolos sagrados. Usar el nombre del Arcángel Rafael —el sanador— para un fenómeno destructivo no es un detalle menor; es una burla espiritual que pretende invertir el orden divino: presentar al mal como si viniera de Dios y no de su verdadero autor.
Es importante contextualizar esta profecía dentro de esta batalla espiritual más amplia, tal como se desarrolla en el artículo Cuándo Triunfará el Inmaculado Corazón de María. Hoy se reconoce científicamente que el ser humano puede influir en el clima mediante técnicas como la siembra de nubes (cloud seeding) con yoduro de plata y proyectos de geoingeniería a mayor escala. En este contexto, fenómenos naturales como los huracanes pueden ser interpretados no solo como eventos meteorológicos aislados, sino como parte de un enfrentamiento espiritual profundo.
Muchos lectores y los propios editores de Countdown to the Kingdom parecen no considerar suficientemente esta triple dimensión integrada: lo natural (los efectos físicos del huracán), lo social-político (la vulnerabilidad de los países y las posibles acciones de élites locales y globales) y, sobre todo, lo espiritual (la oración como arma poderosa, la misericordia divina que responde a la súplica, y la condicionalidad de muchas profecías frente a los intentos del mal).
Como ocurrió en el caso del P. Michel Rodrigue, CDTK tiende a aplicar un criterio excesivamente literal, sin dar suficiente peso al poder de la oración colectiva ni a la posibilidad de que Dios modifique el curso de los eventos ante la intercesión de su Pueblo. El lenguaje profético suele emplear imágenes fuertes y simbólicas para despertar una conversión urgente, no para ofrecer pronósticos científicos exactos.
Lejos de ser una falla, esta visión integral —que une lo visible con lo invisible— es coherente con la enseñanza de la Iglesia sobre los tiempos finales y con el llamado constante de Nuestra Señora a la oración y la penitencia como armas poderosas en la batalla espiritual que vivimos.
Conclusión sobre el caso del Huracán Rafael
Mi conclusión es que la crítica de Countdown to the Kingdom a Luz de María no está justificada.
No es legítimo encasillar a Dios ni limitar su modo de actuar cuando discernimos una profecía. Pretender interpretar las palabras de Nuestra Santísima Madre según nuestros propios criterios humanos —exigiendo un cumplimiento literal y exacto según nuestra lógica— sin considerar todos los elementos en juego (naturales, sociales, políticos y, sobre todo, espirituales) lleva a un discernimiento incompleto e injusto.
La interpretación que ofrece Luz de María, aunque pueda parecer sorprendente a primera vista, adquiere coherencia cuando se la sitúa en un contexto más amplio: la lucha constante entre el bien y el mal que se libra en todos los ámbitos de la creación, el poder real de la oración colectiva para mitigar males, la condicionalidad de muchas profecías y la posibilidad de que fuerzas oscuras utilicen instrumentos humanos para burlarse de lo sagrado.
Dios no está obligado a actuar según nuestros esquemas mentales ni según las expectativas de un grupo en particular. Muchas veces habla con imágenes fuertes y simbólicas precisamente para despertar una conversión profunda, no para satisfacer nuestra curiosidad científica ni nuestra demanda de precisión literal.
El Señor se dirige a seres humanos reales, con sus limitaciones, sus temores y sus motivaciones concretas. Su objetivo no es ofrecernos pronósticos meteorológicos exactos, sino tocar los corazones y provocar un cambio verdadero en quienes reciben el mensaje.
Solo Dios conoce en profundidad lo que cada alma necesita en cada momento. De hecho, la cosa es aún más compleja: cada persona tiene necesidades idiosincráticas (muy personales). Sin embargo, Dios envía un solo mensaje para todos. ¿Cómo sabemos nosotros que ese mensaje general no toca a cada quien de la mejor manera posible? ¿Cómo sabemos que no enviarlo, o enviarlo “más preciso”, según el criterio de CDTK y un subconjunto de sus lectores (los que se quejan), con respecto a lo que realmente ocurrió (para así probar que el mensajero sí viene de Dios) es lo más apropiado? ¿Sabemos acaso más de mensajes optimizados que Dios mismo? Pretender saber mejor que Él lo que los demás “deben oír”, o encasillar su acción dentro de nuestros propios esquemas y expectativas, revela más una cierta soberbia espiritual que verdadera prudencia, como se deduce de todo lo dicho. Es algo que noto a través de todas las secciones analizadas, y así lo voy a dejar registrado cada vez.
Esta actitud puede presentarse incluso con buena intención, pero olvida que Dios habla a través de sus mensajeros elegidos, no necesariamente de aquellos que nosotros habríamos escogido o que nos auto-designamos como intérpretes autorizados. Es necesario, por tanto, mantener una actitud de amplitud y humildad al discernir las profecías, aprendiendo del modo en que Dios mismo ha actuado a lo largo de la historia.
En este sentido, la visión integral que propone Luz de María —que une lo visible con lo invisible, lo natural con lo espiritual— resulta mucho más coherente con la enseñanza de la Iglesia sobre los tiempos finales y con el modo en que Nuestra Señora ha venido llamando a sus hijos a lo largo de la historia: con urgencia, con símbolos poderosos y con un llamado constante a la oración y la conversión.
2.2 El mensaje sobre la enfermedad respiratoria contagiosa (18 de agosto de 2019)
Otro punto señalado por Countdown to the Kingdom como preocupante es el mensaje atribuido a San Miguel Arcángel del 18 de agosto de 2019, que dice:
«NO DESPRECIEN MIS PALABRAS, PARA QUE NO SUFRAN INNECESARIAMENTE. Cuando escuchen hablar de una enfermedad respiratoria fuertemente contagiosa, no se expongan en multitudes, ni en lugares donde tengan que compartir varias horas con sus hermanos, por ejemplo en aviones y medios de transporte colectivo. Esperen pacientemente a que dicha enfermedad amaine. Pueblo de Dios, sean obedientes y pacientes, para que con el debido discernimiento y dados Mis llamados, sean cautelosos al emprender viajes que no sean prioritarios.»
CDTK señala que estas exhortaciones suenan “familiarmente” similares a las medidas impuestas por las autoridades seculares durante la pandemia de Covid-19 que comenzó pocos meses después: “quédate en casa”, “evita multitudes”, “espera pacientemente”, “obedece”. Contrasta este mensaje con uno dado en Medjugorje en 2021 (que cuenta con Nihil Obstat), en el que la Virgen dice:
«…quien ora no tiene miedo del futuro… [siente] la libertad de los hijos de Dios, y en la alegría del corazón sirve para el bien de su hermano-hombre. Porque Dios es amor y libertad, por eso, hijitos, cuando quieren ponerlos en cadenas y utilizarlos, eso no viene de Dios.»
Análisis y respuesta
Es comprensible que este mensaje genere interrogantes. Sin embargo, antes de sacar conclusiones apresuradas, es necesario mirar los hechos con claridad.
En primer lugar, las advertencias sobre enfermedades contagiosas y las recomendaciones de prudencia no son nuevas en la historia de las revelaciones privadas ni en la tradición de la Iglesia. Durante pestes, cólera o gripes mortales, los santos y directores espirituales recomendaron siempre medidas razonables de precaución. Estas coinciden plenamente con los principios básicos de la medicina: los virus respiratorios se transmiten por gotículas en el aire, por lo que guardar distancia prudencial, lavarse las manos frecuentemente y evitar multitudes innecesarias son medidas lógicas y responsables.
Segundo, el mensaje de Luz de María no ordena cerrar iglesias, suspender los sacramentos, prohibir la Misa ni separar familias, como sí ocurrió durante la pandemia. Simplemente recomienda prudencia elemental ante una enfermedad respiratoria altamente contagiosa. Esa prudencia (evitar viajes no esenciales y aglomeraciones cuando hay un riesgo claro) es coherente con el sentido común y con la virtud de la prudencia.
La verdadera tragedia no fue la recomendación de precaución, sino la forma fanatizada y politizada en que se manejó la pandemia. Se convirtió en un enfrentamiento ideológico entre “derecha” e “izquierda”. Mientras unos se negaban a usar tapabocas incluso cerca de extraños, otros los usaban incluso conduciendo solos. Tanto la derecha como la izquierda fueron manipuladas por el mismo lado oscuro. Cuando la confrontación se reduce a política partidista, se pierde de vista que la verdadera batalla es espiritual.
Un fariseo puede decir una verdad, aunque sea hipócrita o culpable (ver Mt 23:2-3). Si una medida sanitaria es razonable desde el punto de vista médico —como el uso correcto del tapabocas o el distanciamiento—, no hay que rechazarla solo porque provenga de quien no nos gusta. Del mismo modo, había que escuchar a médicos honestos y utilizar tratamientos efectivos que las élites rechazaban, como la Ivermectina y otros protocolos tempranos que demostraron eficacia. Rechazar la verdad solo por quien la dice es una actitud infantil y peligrosa.
Tercero, el contraste con Medjugorje no es tan absoluto como CDTK pretende. Medjugorje denuncia las “cadenas” impuestas por los hombres cuando van contra la voluntad de Dios. Pero la misma Virgen ha llamado constantemente a la obediencia a las autoridades legítimas cuando estas no contradicen la ley divina. Prudencia y libertad no son enemigas; pueden y deben convivir.
Finalmente, y esto es decisivo: Dios ve el futuro completo. En agosto de 2019 nadie hablaba públicamente de una pandemia global. Que el Cielo advirtiera con antelación sobre una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que exigiría prudencia es un acto claro de misericordia para preparar a su Pueblo.
Lo más grave es que CDTK ni siquiera reconoce que se trató de una profecía real. Pocos tenían esa información en agosto de 2019. El mensaje se cumplió: apareció una enfermedad respiratoria fuertemente contagiosa que afectó al mundo entero y que exigió precisamente medidas de prudencia. En lugar de valorar esta advertencia oportuna del Cielo, CDTK prefiere enfocarse en la supuesta “similitud” con el discurso secular para descalificar el mensaje. Esto es construir un hombre de paja: ignorar lo que sí ocurrió y atacar lo que nunca se dijo.
La verdadera cuestión no es si el mensaje “suena similar” a lo que dijeron los gobiernos, sino si su espíritu y finalidad coinciden. El mensaje de Luz de María llama a la obediencia a Dios, al discernimiento y a la paciencia. El discurso secular impuso obediencia ciega al Estado, miedo y suspensión de derechos fundamentales, incluso religiosos. Son dos obediencias radicalmente distintas.
2.3 ¿Evitar el sol? Las advertencias sobre las emanaciones solares
Otro aspecto que Countdown to the Kingdom presenta como problemático son las repetidas advertencias de Luz de María acerca de los peligros de exponerse al sol. CDTK cita varios mensajes, entre ellos:
«…el Sol emite su vibración con mayor fuerza y altera la psique del hombre, como si fuera contagiosa para aquellos seres humanos débiles en el espíritu.» (20 de septiembre de 2018) «Los rayos del Sol traerán al hombre una nueva enfermedad en su psique y en su piel. Os he llamado a no exponeros al sol, está enfermo.» (15 de marzo de 2018) «Pueblo mío, el Sol está emitiendo emanaciones peligrosas hacia la Tierra; no os expongáis al Sol, están apareciendo enfermedades desconocidas producidas por el Sol.» (10 de septiembre de 2017)
Un lector de CDTK expresó su inquietud: no podía imaginarse manteniendo a sus ocho hijos encerrados en casa todo el verano, pero tampoco quería desobedecer a Nuestra Señora. CDTK reconoce algunos beneficios de la exposición moderada al sol, pero afirma que no existe evidencia de que el sol sea más dañino hoy que hace nueve años.
Análisis y respuesta
Esta crítica de CDTK es especialmente débil y revela una minimización injustificada de una advertencia celestial clara, a pesar de la evidencia científica disponible.
Estamos viviendo el Ciclo Solar 25, que ha resultado mucho más activo de lo inicialmente previsto. Entre 2024 y 2026 se han registrado numerosas llamaradas de clase X y eyecciones de masa coronal que han provocado tormentas geomagnéticas intensas, afectando comunicaciones, satélites y redes eléctricas. La ciencia confirma que la actividad solar ha aumentado significativamente y que estas emanaciones pueden influir en la psique humana (aumentando inquietud, estrés y alteraciones nerviosas) y en el organismo (efectos somáticos en la piel y el sistema nervioso).
Luz de María ha transmitido desde hace años que estas emanaciones afectan no solo el cuerpo, sino especialmente la psique y el espíritu, provocando inquietud, alteraciones emocionales y mayor vulnerabilidad en las personas débiles en la fe. Dios, que conoce perfectamente al ser humano que Él creó, advierte a través de ella sobre efectos que la ciencia actual todavía no ha registrado por completo. Pretender descalificar el mensaje porque “la ciencia no lo ha confirmado” constituye una forma de soberbia intelectual y espiritual: Dios sabe más que los científicos y que CDTK.
Lo más grave es que Countdown to the Kingdom minimiza deliberadamente esta advertencia celestial, utilizándola para reforzar su narrativa de que Luz de María genera miedo irracional y “mentalidad de búnker”. En lugar de reconocer que el Cielo está preparando a su Pueblo para tiempos de mayor agitación cósmica y espiritual —y que esa información se adelantó a lo que la ciencia ha constatado posteriormente—, CDTK prefiere ironizar sobre niños encerrados en casa y reducir todo a un debate superficial sobre vitamina D3. Tampoco reconoce que esta profecía se ha cumplido en lo esencial, algo que pocos mensajeros habían anunciado con tanta claridad.
La verdadera prudencia no consiste en ignorar las palabras de Nuestra Señora por temor a parecer exagerados, sino en escuchar con humildad una advertencia que combina lo somático (piel, sistema nervioso), lo psíquico (inquietud, estrés) y lo espiritual (debilidad del espíritu ante las emanaciones).
Además, quienes recibimos profecías no estamos llamados solo a recibir, sino también a aportar. Es tiempo de conversión, no de quejas constantes ni de exigir que Dios nos lo dé todo “cocinado” y adaptado a nuestras comodidades. En el caso del lector con ocho hijos, es posible que el mensaje no estuviera pidiendo encerrarlos todo el verano, sino invitando a la familia a un discernimiento más profundo: ¿cómo vivir la prudencia, la confianza y la conversión en medio de un mundo cada vez más agitado? Quejarse de todo y querer que el Cielo se ajuste exactamente a nuestras preferencias revela una actitud inmadura que dificulta el verdadero crecimiento espiritual.
Dios no nos llama a vivir con miedo paralizante, pero tampoco con imprudencia temeraria. La advertencia de Luz de María es un llamado materno y oportuno a proteger tanto el cuerpo como el alma en un momento en que el sol se muestra más inquieto y variable. Ignorarla o ridiculizarla, como hace CDTK, es un grave error de discernimiento.
2.4 La condena de la energía nuclear
Uno de los puntos más criticados por Countdown to the Kingdom es la fuerte condena que los mensajes de Luz de María hacen de la energía nuclear. No solo se refieren a las armas nucleares, sino a la energía nuclear civil misma, incluidas las plantas nucleares. Algunos ejemplos:
«La Tierra gemirá y el agua de los mares le azotará, adentrándose en las costas de varias naciones, la energía nuclear es el Herodes de esta generación. La tierra vibra en uno y otro extremo.» (Santísima Virgen María a Luz de María, 1 de marzo de 2017)
«La energía nuclear será el mayor peligro real que el hombre ha creado y que el Sol puede detonar.» (Santísima Virgen María a Luz de María, 23 de junio de 2013)
«…no hay mayor mal en este instante que la creación de la energía nuclear.» (Santísima Virgen María a Luz de María, 26 de julio de 2013)
«El uso de la energía nuclear por parte de la ciencia es la gran desolación de Mi Corazón.» (Nuestro Señor Jesucristo a Luz de María, 14 de octubre de 2015)
CDTK señala que la Iglesia Católica ha condenado las armas nucleares, pero nunca ha condenado la energía nuclear pacífica. Al contrario, varios papas, incluido Benedicto XVI, han apoyado su uso seguro y pacífico. Argumentan, por tanto, que existe una tensión entre los mensajes de Luz de María y la posición moral de la Iglesia.
Análisis y respuesta
Esta crítica de CDTK es comprensible desde un punto de vista estrictamente doctrinal, pero resulta incompleta, reductiva y, en última instancia, peligrosa.
En primer lugar, es cierto que la Iglesia no ha emitido una condena magisterial contra la energía nuclear civil. Sin embargo, las revelaciones privadas no tienen como finalidad repetir lo que ya enseña el Magisterio, sino advertir sobre peligros concretos y futuros que la jerarquía todavía no ha abordado con la urgencia que los tiempos requieren. Luz de María no está haciendo una disertación teológica abstracta sobre la moralidad de la fisión nuclear; está alertando sobre el riesgo existencial que esta tecnología representa en los tiempos finales: accidentes masivos, terrorismo, guerra o detonaciones provocadas que podrían destruir gran parte de la creación.
Segundo, la historia de la Iglesia muestra que ha tardado en pronunciarse sobre algunos peligros reales. Cuando aparecieron las armas atómicas, muchos teólogos y obispos tardaron en condenarlas con la fuerza que luego adquirió el Magisterio. Las revelaciones privadas pueden actuar como “alarma anticipada” precisamente en esos vacíos.
Tercero, CDTK minimiza gravemente el contexto apocalíptico en el que se enmarcan estos mensajes. Si tenemos en cuenta que esta es una batalla real entre Satanás y sus demonios contra Dios, lo más lógico es pensar que el maligno va a usar todos los medios a su alcance para atacar a la humanidad, la obra más preciada del Creador. Las plantas nucleares no son bombas, pero basta imaginar lo que ocurriría si varias de ellas sufrieran un destino similar al de Chernobyl o peor, especialmente en medio de una Tercera Guerra Mundial. El desastre sería de proporciones inimaginables. Es precisamente lo que el diablo espera cuando llegue la oportunidad. Y esa oportunidad está bastante cerca, pues, como el propio CDTK reconoce, estamos en tiempos apocalípticos. Subestimar al enemigo es un grave error. Dios nos está advirtiendo de esto a través de Luz de María. Nadie lo ha hecho con esta claridad y fuerza. En lugar de criticarlo, habría que reconocerlo.
Cuando Luz de María llama a la energía nuclear “el Herodes de esta generación”, “el Caín de esta generación” o incluso la asocia con “Satanás”, no está hablando de una planta que funciona correctamente bajo estrictos controles. Está advirtiendo sobre una tecnología creada por el hombre que, en manos de la soberbia humana y bajo influencia directa del maligno, puede convertirse —y se convertirá, sin duda— en uno de los instrumentos de una desolación nunca antes vista, en conjunto con las bombas nucleares, químicas y bacteriológicas. El “no hay mayor mal” debe entenderse en el contexto de los tiempos finales, no como una afirmación teológica absoluta fuera de ese marco.
Finalmente, es legítimo preguntarse: ¿por qué CDTK exige una coincidencia perfecta entre las revelaciones privadas y la posición actual del Magisterio, cuando ellos mismos aceptan otros mensajes que van más allá de lo oficialmente enseñado? Esta doble vara de medir revela un enfoque excesivamente literal y restrictivo, que muestra un sesgo inaceptable contra una mensajera del cielo en la que, hasta ahora, no hemos encontrado problemas doctrinales, como tampoco los han encontrado sus confesores y directores espirituales, que son teólogos y revisan con gran asiduidad sus mensajes antes de ser publicados.
La verdadera obediencia a la Iglesia no consiste en rechazar toda advertencia celestial que todavía no haya sido ratificada por Roma, sino en discernir con humildad, prudencia y temor de Dios. La energía nuclear representa un peligro real, creciente y potencialmente gigantesco en un mundo cada vez más inestable y sometido por Satanás a través de las élites gobernantes. Ignorar las fuertes advertencias del Cielo sobre este tema, solo porque “la Iglesia aún no lo ha condenado”, sería una imprudencia espiritual grave y, potencialmente, catastrófica. Serviría, hay que decirlo con claridad dada la gravedad del asunto, al lado equivocado de este conflicto final.
2.5 El nombre del Anticristo: “Alex”
El 24 de agosto de 2024, Luz de María afirmó que se le permitió revelar el segundo de cinco secretos que había recibido. En su comentario, describió lo siguiente:
«Y en esa colina estaba Nuestra Santísima Madre con San Miguel Arcángel a su lado. Nuestra Santísima Madre me presenta a un hombre y me dice: él es el que viene a azotar a la humanidad, el que viene de un lugar ubicado entre tres continentes; criado y educado en su propio país, ha logrado volverse influyente en el extranjero. Su nombre es Alex, pero será conocido por otro nombre. Este es el Anticristo.» (Comentario de Luz de María, 24 de agosto de 2024)
Este anuncio generó una ola de especulaciones en internet. CDTK adopta una postura de gran cautela y cita a San Ireneo de Lyon para advertir sobre el peligro de presumir conocer el nombre del Anticristo, ya que podría llevar a engaño si el verdadero Anticristo lleva otro nombre. También cita a San Hannibal Maria di Francia, recordando que las revelaciones privadas no son Escritura y que tratarlas como dogmas es imprudente.
Análisis y respuesta
La llamada a la prudencia de CDTK es legítima en principio. San Ireneo advierte con razón que especular sobre el nombre exacto del Anticristo puede ser peligroso. Sin embargo, CDTK utiliza este punto no solo para pedir cautela, sino para sembrar desconfianza sistemática hacia Luz de María, presentando la revelación del nombre “Alex” como un riesgo grave que podría “adormecer” a los fieles y hacerles fallar en la resistencia al verdadero Anticristo.
Esta reacción es desproporcionada y revela una vez más un enfoque excesivamente restrictivo y sesgado.
En primer lugar, Luz de María no presentó “Alex” como un dogma ni invitó a una caza pública de personas. Lo reveló como parte de un secreto, en un contexto de preparación espiritual, y siempre ha insistido en que el discernimiento debe hacerse con oración y obediencia a la Iglesia. No se trata de una identificación concreta y definitiva para ser difundida de manera sensacionalista.
Segundo, el hecho de que un mensajero reciba un nombre o detalle específico no es algo inédito. Varios videntes con reconocimiento eclesiástico han recibido detalles concretos sobre eventos o personas. El problema no está en recibir la información del Cielo, sino en el mal uso que se haga de ella. Atribuirle a Luz de María la culpa anticipada de posibles abusos es injusto y deshonesto.
Tercero, y esto es lo más grave: CDTK aplica aquí una doble vara de medir muy evidente. Aceptan y difunden mensajes de otros videntes que contienen detalles escatológicos fuertes y advertencias concretas, pero cuando Luz de María da un nombre concreto (con la aclaración explícita de que será conocido por otro nombre), lo convierten inmediatamente en motivo de sospecha grave y potencial peligro para las almas. Esto genera la impresión de que están buscando razones para descalificarla más que para discernir con equidad y humildad.
Como señalé en mi artículo anterior titulado “¿Es Alexander Soros el Anticristo?” (ver referencia abajo), la revelación del nombre “Alex” debe tomarse con seriedad, pero sin caer en especulaciones precipitadas ni en identificaciones definitivas. El Cielo no nos da esta información para que nos convirtamos en detectives, sino para que estemos alertas y preparados espiritualmente.
La verdadera prudencia no consiste en rechazar de antemano cualquier detalle concreto que venga del Cielo, sino en recibirlo con humildad, guardarlo en el corazón, discernirlo con la Iglesia y evitar tanto la especulación sensacionalista como el escepticismo sistemático que descalifica de antemano a mensajeros fieles.
Dios puede revelar lo que considere oportuno a sus siervos. Descalificar un mensaje solo porque incluye un nombre concreto es un criterio demasiado estrecho y peligroso, especialmente cuando ese nombre viene acompañado de la advertencia de que será conocido por otro.
Referencia:
https://www.quehacer.wiki/wiki/%C2%BFEs_Alexander_Soros_el_Anticristo%3F
3. ¿Visiones en vivo? Las transmisiones en directo de Luz de María
En los últimos meses, una búsqueda en YouTube muestra que Luz de María aparentemente tiene visiones durante entrevistas y podcasts transmitidos en vivo. CDTK reconoce que Dios puede manifestarse cuando quiera, pero señala que en estas transmisiones en directo no se está aplicando el habitual discernimiento y supervisión de un director espiritual que su propio sitio web afirma tener. Esto, según ellos, ha generado algunos problemas.
Un ejemplo mencionado es una declaración (o su traducción) durante una transmisión en vivo en la que Luz de María pareció sugerir que alguien que aceptara la “marca de la bestia” bajo presión podría ser protegido. CDTK consideró esta afirmación “espiritualmente peligrosa”, ya que el Apocalipsis es claro al afirmar que quienes toman la marca de la bestia son condenados al lago de fuego (Ap 14:9). Respondieron con el artículo “Can You Be Saved if You Take the Mark?”, defendiendo una posición muy estricta. Curiosamente, seis días después, el 14 de marzo de 2025, un mensaje atribuido a San Miguel Arcángel pareció aclarar el punto, señalando que no se puede tomar la marca voluntariamente.
En otra entrevista posterior, Luz aparentemente comienza a tener una aparición de Cristo. En un momento, ella imparte una bendición con la mano “en la persona de Cristo” (en lugar de bendecirse a sí misma). CDTK señala que solo un sacerdote actúa in persona Christi y puede impartir tal bendición, y califica esto como un ejemplo de los peligros de las transmisiones en vivo.
Análisis y respuesta:
3.1 Sobre la marca de la bestia bajo presión
Es comprensible la preocupación de CDTK, pero su reacción fue excesivamente rígida y poco misericordiosa. Según la enseñanza del Catecismo de la Iglesia Católica, el pecado mortal requiere plena advertencia y consentimiento deliberado (CCC 1857-1859). Cuando existe coacción grave —como una amenaza de muerte, tortura o daño a la familia—, el consentimiento libre se reduce considerablemente o desaparece por completo (CCC 1754).
Un ejemplo claro es la violación: la persona forzada no comete pecado de fornicación, porque no hay consentimiento libre. Del mismo modo, si alguien es sometido a una presión extrema para recibir la marca de la bestia, solo Dios puede juzgar el grado real de culpabilidad en su corazón. No todos somos mártires con la misma fortaleza; no todos tenemos la misma gracia en el momento de la prueba. Por eso, afirmar de manera absoluta que quien cede bajo coacción está necesariamente condenado es una postura que no deja suficiente espacio a la misericordia divina. Jesús mismo nos advirtió: «No juzguéis y no seréis juzgados» (Mt 7:1).
El mensaje posterior de San Miguel, al insistir en que no se puede tomar la marca “voluntariamente”, no contradice la declaración anterior, sino que la precisa: si se escoge voluntariamente el infierno, se va a la condenación. Si hay atenuantes graves (no es plenamente voluntario), Dios lo toma en cuenta.
En resumen: la doctrina católica no es ni la laxitud (“da igual, Dios entiende”) ni el rigorismo implacable de CDTK, que parece atribuirse el juicio que solo corresponde a Dios. Es un equilibrio entre la seriedad del acto (la marca implica adoración al Anticristo) y la misericordia de Dios hacia la debilidad humana bajo coacción extrema. Solo Dios conoce el corazón de cada persona y es el único juez justo.
Además, a cada persona se le presentarán dos opciones claras: escoger a Dios (con su marca de la cruz en la frente) o escoger al diablo (con la marca de la bestia). Ante esas dos opciones, cada uno elegirá según el estado de su alma. Pero hay algo clave: quien escoja a Dios no necesariamente irá directamente al cielo; algunos necesitarán purificación en el purgatorio. Esa es la diferencia: que el pecado no sea mortal, de muerte eterna. Esto será especialmente claro en los refugios, las nuevas arcas de Noé ante el diluvio de fuego. ¿Cómo va a ser posible que un alma que no va al infierno si muere, sino al purgatorio, sea excluida de las nuevas arcas y muera en el diluvio de fuego? Lo más lógico es que sean salvadas, pero necesiten purificación estando en el arca. Esa purificación muy probablemente sea muy rápida, por cierto, porque va a haber muchos milagros de sanación (no sólo cuerpo, sino mente y alma también, como es lógico). Pero será purificación al fin y al cabo.
3.2 Sobre la bendición “en la persona de Cristo”
Esta crítica de CDTK mezcla observaciones válidas con una interpretación excesivamente suspicaz y negativa.
Es cierto que las transmisiones en vivo presentan desafíos para el discernimiento. Cuando un vidente recibe mensajes o visiones en público y en tiempo real, es más difícil aplicar el filtro habitual de un director espiritual. Sin embargo, CDTK utiliza estos incidentes para generar desconfianza general hacia toda la misión de Luz de María.
El incidente de la bendición “en la persona de Cristo” es un error comprensible en un momento de éxtasis o visión. Luz no es sacerdote y no puede actuar in persona Christi para impartir bendiciones sacramentales. En ese momento, ella hizo la señal de la cruz a motu proprio, en paralelo a la bendición que Jesús estaba realizando, no como sacerdotisa ni usurpando funciones sacerdotales, sino como laica, con buena voluntad, acompañando la acción de Cristo. Calificar esto como un “peligro grave” de las transmisiones en vivo parece exagerado. Prácticamente en todos los mensajes, Jesús, Nuestra Madre Santísima, Dios Padre, San Miguel y otras figuras celestiales envían bendiciones a los oyentes a través de Luz de María. ¿Acaso debe ser sacerdote para transmitir una bendición que viene del Cielo? Si así fuera, casi ningún profeta sería aceptable. Se trata claramente de una transmisión de la bendición divina, no de un intento deliberado de usurpar el sacerdocio.
Lo más preocupante de esta sección de CDTK es el tono general: convierten incidentes aislados y aclarables en “evidencia” de que algo anda mal en la misión de Luz de María. Ignoran que los grandes místicos de la historia (Santa Teresa, San Juan de la Cruz, Santa Faustina, etc.) también tuvieron momentos de éxtasis públicos o semipúblicos en los que podían cometer errores humanos a ojos de quien no estuviera equipado para interpretar correctamente lo que ocurría. El hecho de que Luz tenga visiones durante entrevistas en vivo no prueba que sean falsas; prueba que es humana y que el discernimiento debe ser constante, tanto por parte de la vidente como de los oyentes.
Dios puede manifestarse cuando y como quiera. El problema no está en que Luz tenga visiones en vivo, sino en cómo se gestiona y se discierne públicamente esa experiencia. En lugar de acompañar este fenómeno con prudencia y llamar a un discernimiento maduro, CDTK lo utiliza como otra razón para apartar los mensajes de Luz de María.
La verdadera prudencia no consiste en rechazar todo lo que ocurre en público o en vivo, sino en exigir un discernimiento serio, constante y humilde, tanto por parte de la vidente como de quienes la acompañan y de la Iglesia.
4. Uvas benditas y remedios medicinales
En varios mensajes de Luz de María se recomienda a los fieles preservar “uvas benditas”. En algunos casos se insiste incluso en que “las necesitamos”. Se indica conservarlas en brandy “para tiempos de escasez”. Según un documento que estuvo en su sitio y supuestas instrucciones dadas por “Nuestro Señor Jesucristo”, se pueden bendecir otras uvas simplemente frotando una uva bendita por un sacerdote con otras uvas, mientras se dice: “En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, amén”.
CDTK cuestiona esta práctica, argumentando que no se ajusta a la teología católica sobre las bendiciones. A diferencia del agua bendita o la sal, que reciben una bendición específica para ser usadas como sacramentales, los objetos benditos no transfieren su bendición simplemente por contacto físico. Citan el libro de Ageo (2:11-12) para apoyar su posición.
Además, señalan que la única otra supuesta aparición que habló de “uvas benditas” fue la de San Damiano (Italia, años 60 y 70), la cual recibió una condena oficial fuerte por parte del obispo local, que aún sigue vigente. El hecho de que Luz de María cite esta aparición condenada les genera preocupación, ya que podría interpretarse como una confirmación indirecta.
Luz de María también ha recomendado el “Aceite del Buen Samaritano” (conocido como “aceite de los ladrones”). CDTK reconoce que las Escrituras, la medicina antigua y la ciencia actual avalan los beneficios de ciertos aceites esenciales, pero expresan preocupación por la aparición de una mentalidad casi supersticiosa entre algunos lectores: la idea de que con “uvas benditas” o determinado aceite nunca pasarán hambre ni enfermarán. Insisten en que estos remedios son ayudas naturales de la creación de Dios, no sacramentos ni amuletos mágicos, y que su eficacia tiene límites.
Finalmente, citan las palabras de Jesús: «¿Quién de ustedes, por más que se preocupe, puede añadir un solo momento a su vida?» (Mt 6:27), y un mensaje reciente de Medjugorje (con Nihil Obstat) que invita a vivir con esperanza, paz y alegría.
Análisis y respuesta
Esta crítica de CDTK toca un punto legítimo que merece ser discernido con cuidado: el riesgo de que algunas recomendaciones prácticas se conviertan en actitudes supersticiosas o casi mágicas entre los fieles. Ese peligro existe y debe ser corregido con claridad.
Sin embargo, CDTK exagera y simplifica el asunto al presentar estas recomendaciones como algo inherentemente problemático o cercano a la superstición.
En primer lugar, la recomendación de preservar uvas benditas o usar remedios naturales (como el Aceite del Buen Samaritano) no es nueva en la tradición católica. Santa Hildegarda de Bingen, Doctora de la Iglesia, escribió extensamente sobre el uso medicinal de plantas, hierbas y aceites como ayudas providenciales dadas por Dios. San Charbel Makhlouf es famoso por el aceite milagroso que exudó de su cuerpo después de su muerte. San Rafael Arcángel, en el libro de Tobías, indica el uso de partes de un pez como remedio. A lo largo de los siglos, los santos han recomendado el uso prudente de medios naturales bendecidos, siempre en unión con la oración y la confianza en Dios, nunca como sustitutos de la fe.
Es importante precisar que estos remedios no se presentan como sacramentos ni como garantías mágicas de supervivencia, sino como medios ordinarios que Dios puede bendecir y usar para el bien de sus hijos. Luz de María nunca ha enseñado que las uvas benditas o los aceites sean infalibles o sustitutos de la confianza en Dios.
Segundo, el hecho de que una uva bendita por un sacerdote se use para bendecir otras por contacto físico puede generar dudas teológicas legítimas. La Iglesia distingue claramente entre sacramentales y reliquias, y no todo contacto transfiere automáticamente una bendición. Sin embargo, aunque la uva no quede “bendita” en sentido estricto, puede usarse como objeto de fe para invocar el milagro de la multiplicación de los panes y los peces (ver Mt 14:13-21 y Mt 15:32-39). En este caso, a través de un milagro de nutrición del cuerpo a partir de una sola uva, especialmente en tiempos de hambruna. Jesús mismo nos enseñó: «Por eso os digo: todo lo que pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido, y lo obtendréis» (Mc 11:24). La fe mueve montañas (Mt 17:20). ¿Por qué cuestionar esta enseñanza directa del Señor?
Tercero, la asociación con San Damiano es un punto especialmente débil de la crítica. Aunque esa aparición fue condenada por el obispo local, el simple hecho de mencionar un remedio similar no implica automáticamente que Luz de María comparta todos los errores o problemas de San Damiano. Sería injusto y falaz descalificar toda una obra por una referencia aislada.
Lo más preocupante de esta sección de CDTK es que convierten una recomendación práctica —que busca ayudar en tiempos de escasez— en una supuesta prueba de que Luz de María fomenta superstición o “mentalidad de búnker”. Ignoran que los mismos mensajes insisten constantemente en la confianza en Dios, la oración y los sacramentos como lo principal. Reducir todo a un debate sobre si las uvas benditas “funcionan” o no es perder de vista el contexto espiritual completo. Lo que “funciona” es la fe, no los objetos. Algo similar ocurre con las imágenes sagradas: no hay que confundir idolatría con devoción.
La verdadera prudencia consiste en recibir estas recomendaciones con sentido común y discernimiento: usarlas como ayudas secundarias, nunca como sustitutos de la fe, la oración y la Providencia divina. Ni superstición ni rechazo total. Equilibrio y humildad.
Dios puede inspirar medios naturales para ayudar a sus hijos en tiempos difíciles. Es lo lógico, pues Dios es un Padre que trata a Sus hijos como tales, especialmente cuando están en peligro especial, como en estos tiempos apocalípticos en los que las profecías anuncian hambrunas y cataclismos. Suponer lo contrario es no creer que Dios actúa como Padre con nosotros cuando lo invocamos con fe.
Descalificarlos de antemano o exagerar su importancia es caer en extremos que el Cielo mismo no propone.
5. El sitio web “Revelaciones Marianas” y la promoción de falsos místicos, ovnis y contenido heterodoxo
CDTK dedica una parte importante de su declaración a cuestionar el sitio web oficial de Luz de María, Revelaciones Marianas, y su supuesta asociación pasada con Giorgio Bongiovanni y otros contenidos heterodoxos.
5.1. Lo que CDTK afirma y lo que se puede verificar
CDTK afirma lo siguiente:
• El sitio Revelaciones Marianas promovió durante años contenido heterodoxo, incluyendo a Bertha Dudde y especialmente a Giorgio Bongiovanni, un ufólogo que se presenta como reencarnación de un vidente de Fátima y del profeta Elías, y que promueve a los “extraterrestres” como salvadores de la humanidad.
• Luz de María apareció junto a Bongiovanni en conferencias (2011-2012) y su sitio alojó mensajes de ambos durante varios años (al menos desde 2009 hasta 2013).
• En esa época el sitio contenía afirmaciones explícitas sobre “seres del Universo”, “visitas de seres evolucionados” y que el arte católico tradicional representaba ovnis.
• Recientemente, representantes de Luz (un canal de YouTube) han respondido a estas preguntas con calumnias y amenazas legales contra quienes las plantean, incluido el propio Countdown to the Kingdom.
Verificación (basada en Internet Archive y fuentes públicas):
Todo lo anterior es objetivamente correcto. Las capturas de pantalla del sitio entre 2009 y 2013 confirman que se publicaban mensajes de Luz de María junto a los de Bertha Dudde y Giorgio Bongiovanni. Existen videos de YouTube de conferencias de 2011-2012 en las que Luz de María aparece junto a Bongiovanni, lo felicita por el aniversario de sus estigmas y habla de unidad espiritual. El sitio contenía textos que hablaban de “seres del Universo”, “visitas de seres evolucionados” y que el Papa Juan XXIII habría tenido contacto con ellos (contenido que fue eliminado gradualmente después de 2011-2020). El podcaster que representa a Luz ha amenazado públicamente con acciones legales a quienes mencionen la asociación pasada con Bongiovanni.
5.2. Contexto importante sobre Giorgio Bongiovanni
• Se autoproclama receptor de estigmas y “reencarnación” de figuras bíblicas.
• Promueve abiertamente la llegada de “extraterrestres” como salvadores de la humanidad.
• En su revista y sitio web afirma que “los ángeles de ayer son los extraterrestres de hoy”.
• Sus enseñanzas contradicen dogmas católicos fundamentales (reencarnación, salvación a través de seres de otros planetas, etc.).
5.3. Análisis y respuestas
Puntos fuertes de la crítica de CDTK:
• Es un hecho objetivo y documentado que durante varios años el sitio oficial de Luz de María alojó y promovió contenido claramente heterodoxo y contrario a la fe católica.
• La asociación pública con Bongiovanni (fotografías, conferencias conjuntas, mensajes alojados juntos) es real y verificable.
• Las amenazas legales recientes contra quienes plantean estas preguntas son problemáticas y contrarias al espíritu de humildad y mansedumbre que Jesús nos enseñó: «Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra en herencia» (Mt 5:5) y «No resistáis al malo» (Mt 5:39).
Puntos débiles o matizables:
• No presentan prueba concluyente de que Luz de María actualmente comparta las creencias de Bongiovanni.
• Ella ha aclarado públicamente que la asociación fue involuntaria, que no conocía sus errores en ese momento y que luego se distanció de él.
• El hecho de que el sitio eliminara gradualmente el contenido problemático después de 2011-2020 indica, al menos en apariencia, una corrección.
Valoración inicial
Esta es una de las críticas más serias de CDTK contra Luz de María. No se trata de un detalle menor: durante años su plataforma oficial difundió ideas contrarias a la fe católica junto a sus propios mensajes. Es comprensible que esto generara, en un primer momento, una bandera roja importante que cualquier defensor serio debe abordar con total honestidad.
Sin embargo, una vez que Luz de María ha aclarado que se trató de un error del pasado y una confusión involuntaria, y que esos contenidos no forman parte de los mensajes que ella recibe, esa bandera roja no debe mantenerse. Quien la cuestiona tiene la carga de la prueba. CDTK no la ha producido. Y, de nuevo, un cristiano debe proceder dando el beneficio de la duda y el derecho a la defensa (Mt 18:15-17). CDTK no lo ha hecho en este caso, sino que se ha limitado a criticar desde fuera, sin presumir inocencia.
Al mismo tiempo, sería absurdo suponer que esto prueba que Luz de María es una falsa profeta. Los mensajes que podrían considerarse problemáticos a priori son aquellos en los que Cristo y San Miguel Arcángel hablan de “vida en el universo”.
El de Cristo (“el universo rebosa de vida”) puede interpretarse razonablemente como una referencia a los ángeles (seres vivos no materiales) y a los coros celestiales que custodian la creación, y no necesariamente a seres materiales de otros planetas. Luz misma dice que no sabe a qué tipo de vida se refiere, pero que si Cristo lo afirma, debe ser verdad.
De hecho, la tradición católica enseña que entre los nueve coros celestiales, especialmente los de la segunda jerarquía (Dominaciones, Virtudes y Potestades), se atribuye la custodia y gobierno del orden cósmico (Pseudo-Dionisio Areopagita, La Jerarquía Celestial; Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica I, q. 108). Además, la Sagrada Escritura y la tradición enseñan que existe una lucha espiritual entre ángeles buenos y demonios en los “lugares celestiales” (Ef 6:12), donde los demonios intentan perturbar el orden de la creación y los ángeles lo defienden.
Por su parte, el mensaje de San Miguel Arcángel (“El hombre descubrirá vida en las profundidades de la Tierra…”) puede referirse a tribus humanas aisladas de la civilización (como ciertas comunidades indígenas del Amazonas que viven completamente desconectadas), y no necesariamente a extraterrestres.
Conclusión
La asociación pasada con Bongiovanni y el contenido heterodoxo del sitio son hechos graves que requieren una explicación clara, humilde y transparente por parte de Luz de María y sus representantes. Aunque personalmente considero que no es óptimo para un apóstol responder con amenazas legales, Luz de María ha aclarado estos puntos. CDTK no puede usar esto, por tanto, para descalificarla. Por supuesto, tampoco descalifica su misión ni los mensajes recibidos.
Lo óptimo, como cristianos responsables y caritativos, es proceder de acuerdo a la enseñanza de Jesús y del Catecismo de la Iglesia Católica: Mt 18:15-17. No he observado que CDTK lo haya hecho en este caso. En cambio, han optado por criticar desde fuera, sin dar el beneficio de la duda ni el derecho a la defensa. Eso, en sí mismo, es un fallo grave de discernimiento.
Conclusión General
Después de analizar detenidamente cada una de las objeciones presentadas por Countdown to the Kingdom contra los mensajes de Luz de María de Bonilla, llego a una conclusión clara y firme: sus críticas no están suficientemente fundamentadas y revelan, en varios puntos, un enfoque restrictivo, excesivamente literal y sesgado.
A lo largo de las secciones anteriores he demostrado que CDTK tiende a interpretar los mensajes de forma rígida y uniforme, sin dar el peso necesario a la acción personalizada del Espíritu Santo, a la condicionalidad de muchas profecías, al poder real y mitigador de la oración colectiva, ni a la triple dimensión (natural, social-política y espiritual) de los acontecimientos en estos tiempos apocalípticos.
Asimismo, se evidencia una doble vara de medir preocupante: se exige a Luz de María un nivel de precisión y “seguridad” que no se aplica con igual rigor a otros mensajeros cuyas advertencias también contienen detalles fuertes sobre tribulación, refugios y pruebas venideras. Esta inconsistencia debilita seriamente la credibilidad de su discernimiento.
Ninguna de las objeciones analizadas justifica retirar o descalificar la misión de Luz de María. Al contrario, en varios casos sus advertencias han resultado oportunas y coherentes con el contexto de creciente inestabilidad global que estamos viviendo: guerras, cierres de espacio aéreo, riesgos sanitarios, agitación social y fenómenos climáticos cada vez más intensos.
No pretendo declarar aquí que todos los mensajes de Luz de María sean de origen sobrenatural. Esa decisión corresponde exclusivamente a la Santa Madre Iglesia. Lo que sí afirmo con convicción, después de un análisis serio y prolongado, es que no he encontrado razones suficientes para rechazarlos. Muchas de las críticas de CDTK parecen basarse más en expectativas humanas, literalismo excesivo y juicios precipitados que en un discernimiento verdaderamente abierto a la acción misteriosa y soberana de Dios.
Es especialmente grave que CDTK haya descalificado públicamente a tres de los mensajeros proféticos más importantes de nuestro tiempo —Luz de María de Bonilla, el Padre Michel Rodrigue y Gisella Cardia— sin haber agotado antes el camino fraterno de la corrección privada que el mismo Jesús nos mandó (Mt 18:15-17). Esta actitud contribuye a la división y la confusión entre los fieles, precisamente en el momento en que más necesitamos unidad, oración y discernimiento maduro.
Por todo lo expuesto, y usando mi derecho y deber como laico católico de discernir las revelaciones privadas según el Catecismo (n. 67), mi veredicto personal es claro: Luz de María es una verdadera profeta y una de las más importantes de estos tiempos finales, junto con el Padre Michel Rodrigue y Gisella Cardia.
Les hago un llamado respetuoso pero firme, así como a todos los que difunden profecías, a una mayor humildad y amplitud de corazón en el discernimiento. Que no caigamos en la soberbia de creer que podemos encasillar la acción de Dios según nuestros esquemas limitados.
Recordemos que el maligno siempre mezcla verdad con error para confundir y dividir. En su anzuelo coloca una carnada auténtica y atractiva, para pescar mejor a los incautos. Lo que el pez ve es 100 % carnada (verdad), pero oculto debajo está el anzuelo de metal. Ese 10 % invisible es tan grave y mortal que determina el carácter de todo el mensaje y puede llevar a la condenación.
Nuestro deber es buscar la verdad con caridad, humildad, temor de Dios y obediencia filial a la Iglesia. Recordemos también que el arma principal con la que San Miguel Arcángel derrotó a Lucifer fue precisamente la humildad (reconociendo que toda fortaleza reside solo en Dios), frente a la soberbia del enemigo, que creyó saber más que Dios mismo.
Que el Espíritu Santo nos conceda a todos la humildad necesaria para discernir con rectitud, la caridad para no juzgar precipitadamente y la valentía para vivir lo que ya sabemos que Dios nos pide hoy: conversión profunda, oración constante, sacramentos frecuentes, ayuno, obras de misericordia y total confianza en la Providencia divina.
En Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo,
a través de Nuestra Madre María Santísima,
Felipe Pérez Martí
9 de abril de 2026