La liberación de Venezuela y lo que viene a la vuelta de la esquina: la Era de Paz apocalíptica

La liberación de Venezuela y lo que viene a la vuelta de la esquina: la Era de Paz apocalíptica

Felipe Pérez Martí

Movimiento Libertadores

1 de septiembre de 2025.

1. Introducción motivadora: Lo geopolítico, lo nacional y lo espiritual.

Estimados venezolanos y ciudadanos del mundo. Aquí predigo que Maduro caerá muy pronto. Será reemplazado en el poder por Edmundo González, bajo el liderazgo político de María Corina Machado. Eso mejorará, evidentemente, la situación para los venezolanos. Pero la cosa no termina ahí. Dios quiere mucho más para nuestro país. Este cambio de gobierno ni siquiera implica un cambio de sistema, por lo que sabemos de los planes al respecto, pues se han negado a tener como política económica clave un Fondo Petrolero y Minero tipo Noruega (ver [1]). Esto es sumamente grave, pues en la práctica, hablando claro, lo que significa, según lo exponemos en la referencia, es un cambio de mafia regente del mismo cartel de mafias que hemos padecido desde la cuarta república. Pasaríamos de la mafia roja a la mafia azul (la de la cuarta república). Pero es aún peor: está aliada con, y directamente guiada por, la mafia negra (la del Estado Profundo), pues Soros, y el MOSSAD, están detrás del movimiento. Afortunadamente habrá un cambio de sistema después de eso. Pero será tan grande y profundo, que nos colocará en una situación cercana a la del paraíso terrenal. Se trata de la “Era de Paz”, el milenio de un bienestar nunca antes visto, pero no solo para Venezuela, sino para el mundo entero.

Es claro que lo que está a punto de pasar, de la salida de Maduro, está signada por los acuerdos de paz entre Donald Trump y Vladimir Putin: Mientras Putin se queda con parte de Ucrania, Estados Unidos se queda con la influencia geopolítica sobre nuestro país. Pero ni siquiera esa repartición “pacífica” entre Rusia y EEUU está garantizada: depende de que se firme el acuerdo de Paz entre Rusia y Ucrania. Que implicaría un apoyo de las alianzas occidental y oriental a cada uno de sus “representados”. Ahora bien: si el acuerdo de paz falla y se da la guerra mundial, que será nuclear, ¿quiere decir que Venezuela seguirá gobernada por Maduro? Nada que ver: Maduro ya está maduro para caerse de la mata. No al suelo, sino muy probablemente al infierno, él y sus secuaces y jefes, los cubanos del G2, aún antes del infierno, como se sabe en las profecías de la Gran Tribulación para estos tiempos. Aún en ese caso, Estados Unidos va a actuar militarmente para sacarlo, pues si sigue la guerra, ese país va a reclamar que, como Putin interpreta que un país vecino (Ucrania) no puede ser usado por su enemigo como base de guerra con armas de una organización enemiga (OTAN), Venezuela (y Cuba!), vecino de Estados Unidos, tampoco puede ser usado por un enemigo para desestabilizarlo (en este caso con armas no convencionales: drogas, infiltración de delincuentes, etc).

Pero hay algo adicional, crucial, en favor de la acción de fuerza de Estados Unidos en Venezuela: si se cae la negociación de paz, y escala la guerra (llegaría a guerra mundial, sin duda), Rusia va a tener demasiados frentes de conflicto bélico como para ponerse a defender a Venezuela. Una lucha convencional contra Europa occidental la ocuparía 24 horas al día, 7 días a la semana, con el 100 por ciento de personal y de equipo concentrado en la tarea. Esta verdad tan obvia no sería desaprovechada por Trump en esa eventualidad: tienen analistas de estrategia militar bastante avanzados para darse cuenta y actuar en consecuencia.

Por si fuera poco, un “reseteo” apocalíptico viene en camino por parte de Dios, muy pronto, y es para todo el mundo, no solo para Venezuela. En ese contexto no solo Maduro y su combo van a salir: también toda suerte de políticos opositores corruptos, además de las mafias de todos los colores, internas y mundiales.

Por eso tenemos que introducir el aspecto espiritual de este conflicto, que es entre el bien y el mal, como hemos insistido desde hace tiempo. En particular insistimos, antes de entrar en materia del plan estratégico de Dios para estos tiempos, que son apocalípticos, en el llamado a prepararnos espiritualmente y no quedarnos en mesías terrenales, en particular Trump, o María Corina Machado, pues la Era de Paz vendrá solo después de que caigan todas las tiranías del mundo. De todo tipo y en todos los ámbitos. Los ámbitos nacionales, regionales y locales, por ejemplo. Pero también lo mediático-informacional, lo económico-social, lo tecnológico y cultural, lo mental, lo personal y lo institucional. Terminará el imperio del miedo y los conflictos entre egos, en todos esos ámbitos. Resultará el reino del amor y la confianza. Terminará el dominio del diablo y comenzará el reino de Dios. Se trata de un reseteo global y completo. Como se podrán imaginar, implica un exorcismo global antes de eso: una liberación del mal y de todo lo malo. Y así como durante un exorcismo no tiene sentido una salida voluntaria del diablo de la persona poseída, este de que hablamos no contempla una salida voluntaria de los gobiernos, organizaciones e instituciones sobre la tierra que tienen como jefe al diablo en todos los ámbitos mencionados, incluyendo el personal. Será por la fuerza, como en el caso de Venezuela. Sacar al imperio del mal de la tierra representa la “Gran Tribulación” mencionada en el libro del Apocalipsis (7:14), por la que tiene que pasar el “remanente fiel” que triunfará con la ayuda directa de Dios y que repoblará la tierra después de la guerra nuclear, química y bacteriológica, y grandes cataclismos naturales impensables, comparados con lo que la humanidad ha sufrido hasta ahora:

"Y le dije: «Señor mío, tú lo sabes.» Me dijo: «Estos son los que vienen de la gran tribulación; han lavado sus túnicas y las han blanqueado en la sangre del Cordero."

El reseteo implica ese blanqueo o purificación completa: solo quienes lo logren pasarán a la Era de Paz, que durará un milenio, nombrado en ese mismo último libro de la Biblia.

2. Análisis geopolítico complementario con más detalle.

Es claro que, dentro de las negociaciones de paz en Ucrania, Donald Trump y Vladimir Putin acordaron, directamente en el primer caso, e indirectamente en el segundo, la liberación de Venezuela. Trump apoyaría a Putin en materia de su propuesta por conservar los territorios tomados en Ucrania. A cambio, Putin dejaría de apoyar a Maduro y, aunque no públicamente, apoyaría su salida por una acción militar por parte de Estados Unidos.

Como China e Irán no están directamente en esta negociación de paz en Ucrania, y Cuba tendría que acatar la decisión de Rusia, no habría otros actores de alto impacto involucrados con quienes negociar directamente, aparte de los acomodos internos de cada campo de los liderazgos que representan Donald Trump y Vladimir Putin. En una situación posterior se negociaría directamente con China (quien, muy astutamente, ha acordado con Maduro grandes inversiones petroleras de empresas privadas y estatales directas, tras la salida de Chevron del país por decisión de Trump) el tema de la deuda de Venezuela con ese país y sus inversiones en el territorio. Lo mismo pasaría con Irán. Esas negociaciones posteriores las haría el nuevo gobierno venezolano presidido por Edmundo González y liderado políticamente por María Corina Machado.

Como gran negociador, que también cobra lo que le toca en el acuerdo, el gobierno de Trump sacaría por la fuerza del poder a Maduro, usando el argumento principal de su involucramiento en el negocio de la droga para perjudicar a Estados Unidos. Sobre la base legal internacional de la ilegitimidad del gobierno de Maduro. No se trataría de una invasión, además, sino de una operación quirúrgica, focalizándose en el presidente ilegítimo, en Diosdado Cabello, y en Padrino López, el ministro de la defensa. No tendrían que hacer un gran despliegue militar, pues el régimen de Venezuela no tiene mucho apoyo entre los militares. En este caso el dicho de que “la culebra se mata por la cabeza” se aplicaría cabalmente a nuestro país en muchos sentidos: primero, que no habría que hacer una guerra convencional en el territorio contra el ejército venezolano para capturar a Maduro, a Cabello y Padrino, pues las fuerzas especiales de Estados Unidos pueden perfectamente hacerlo. Segundo, que una vez capturados dichos delincuentes, el aparato militar se caería como un castillo de naipes: no se “alzarían contra el imperio”, como se ha dicho en el discurso vacío de Maduro y sus compinches. Ni siquiera se organizarían como fuerza de resistencia para socavar militarmente el nuevo gobierno y restaurar el caído.

En particular, no me cabe duda de que Cuba no se metería a defender lo indefendible en el contexto geopolítico analizado. Primero, porque no tiene fuerzas propias en el país subyugado por ellos (Venezuela) para impedirlo, mucho menos para mantener o restaurar el aparato político-militar de Maduro una vez sacado por la fuerza. Segundo, porque algo así tendría consecuencias militares, económicas y políticas tan graves para su país, sin un apoyo ruso a la nueva área de influencia ganada por Estados Unidos en la negociación con Rusia, que abandonarían el barco en pleno hundimiento en lanchas salvavidas.

De manera que no sería solo el aparato militar que apoya a Maduro el que caería muy fácilmente luego de la captura de la cúpula gobernante, sino que el apoyo geopolítico restante sería igualmente neutralizado automáticamente, con las debidas amenazas, muy creíbles, de retaliación abrumadora en cada caso, incluyendo Irán. Los demás cuerpos de apoyo, como la guerrilla colombiana, FARC y ELN, no tienen capacidad ni de defender al trío facineroso mencionado, ni de hacerse del poder en el país, como desearían y lo han planificado en una coyuntura parecida eventual sin las presentes circunstancias geopolíticas. No merece la pena mencionar a grupos menores, desde el punto de vista militar frente a Estados Unidos y en el escenario resultante, como los policías, los colectivos y los grupos delincuenciales como el tren de Aragua. Su eliminación sería parte de una “operación de limpieza” posterior, organizada por el nuevo gobierno, con la ayuda de Estados Unidos.

Es de mencionar el aumento de la recompensa que paga el gobierno de Estados Unidos a quien ayude a detener a Nicolás Maduro. Ahora son 50 millones de dólares, cuando la suma anterior eran 25. Por Diosdado se pagan 25 millones y por Padrino 15. Dicho aumento está relacionado con dos cosas. Una, que gente como Erik Prince lo había estado pidiendo para organizar una acción de captura por parte de su organización militar privada. Esto da más incentivos para que se realice la operación, quizá conjunta esta vez, lo que lo hace más atractivo y factible de éxito para las dos fuerzas militares, la oficial y la privada. Pero también es para que se produzcan incentivos en el seno de las fuerzas de seguridad venezolanas que podrían hacerse de una recompensa tan jugosa como esa para sus niveles de vida. El grado de descontento que hay ahí ha sido documentado de manera creíble por varias fuentes, entre ellas la periodista Sebastiana Barráez, en particular en las capas medias y bajas del estamento militar, por los bajos salarios y la corrupción, percibida por muchos de ellos como causa de envidia, en las cúpulas.

En conclusión, en el contexto geopolítico como el descrito, todos estos factores sumados dan probabilidades minúsculas al escenario de que Maduro siga en el poder por mucho más tiempo. Yo diría más: cero probabilidad. Por si fuera poco, esa conclusión se llega en las profecías creíbles al respecto, como lo explico ahora. Demás está decir que Ucrania y Venezuela juegan un papel clave en lo económico para las potencias que los quieren “neutralizar”: ambos tienen inmensas riquezas naturales y recursos para grandes negocios internacionales. Venezuela aún más.

3. El Plan B del Estado Profundo con Donald Trump.

El gobierno de Trump ha sido infiltrado, lamentablemente, por el Estado Profundo. Le hemos advertido que con su triunfo del 2025 no está garantizada una derrota de esa estructura criminal internacional. Lo que ha pasado con el caso de Jeffrey Epstein lo muestra a las claras. El MOSSAD y la CIA, instrumentos clave del sionismo satánico, que a la vez es el que domina, más allá de las apariencias, al Estado Profundo, ha estado capturando políticos estadounidenses desde hace mucho tiempo. Ya hay bases sólidas que han usado a ese país con sus propios propósitos de expansión territorial, espiritual y política. Quien se ha opuesto ha pagado con su vida, como John F. Kennedy, o su carrera, como Richard Nixon. Lo ha usado, con falsas banderas, para adelantar sus intereses y sus guerras en el medio oriente, como el caso del derrumbamiento de las Torres Gemelas de Nueva York. Y varios casos sonados y muchos no tan sonados más. ¿Teoría conspirativa? La evidencia es abrumadora, una vez que X fue liberado para el intercambio de ideas entre los ciudadanos, las víctimas de las élites caza-renta de todo el mundo.

Apoyar a Netanyahu en la guerra de Gaza, con su genocidio atroz, es una vergüenza para sus promesas electorales y convierte a Donald Trump en cómplice de ese genocidio quizá nunca antes visto en la historia, por sus características sobre los niños, enfermos y desvalidos de la población civil, además de las matanzas de periodistas y cristianos. Mucha gente que lo apoyó lo está cuestionando fuertemente por eso.

Es claro que el Estado Profundo prefería matar a Trump o derrotarlo en elecciones fraudulentas de nuevo. Ante su presidencia, el Plan B ha sido claramente capturarlo, pero esto implica algo gravísimo, en estos tiempos, que son apocalípticos, sería aún peor caer en las garras de las élites mundiales, que son satánicas y tienen como jefe nada menos que al Anticristo (el falso profeta, el falso mesías, el falso Cristo, que por definición es judío). Aquí fundamento esa teoría ([4]). Algo parecido ha pasado con su apoyo a la vacuna Covid basada en mARN. Pero parece que está reaccionando contra el engaño de las grandes farmacéuticas, parte del plan médico del satanismo mundial, que gobierna junto con el resto del cartel de mafias caza-rentas, al Estado Profundo (además de los medios convencionales, tecnológicas, complejo industrial militar, las financieras). Esperemos que lo mismo pase con el engaño del presente gobierno de Israel.

Y hay un ingrediente fatal en materia de Venezuela y el Estado Profundo: Soros ha estado financiando a María Corina Machado (según fuentes fidedignas, como hemos dicho en el pasado). La acción de Trump en Venezuela tendría ese componente. Por un lado, es claro que a lo descrito en el análisis geopolítico, este elemento suma poderosísimamente, en lo económico, militar y de inteligencia (MOSSAD incluido), al resultado final ya predicho: la caída de Maduro. Sería para imponer el dominio del Estado Profundo en nuestro país, con sus consecuencias económicas, sociales, culturales, políticas y geopolíticas, que no detallaremos mucho aquí para no alargarnos aún más.

Pero como he dicho de manera coloquial en otro artículo, no se vistan, que no van. Ni siquiera el Anticristo mismo, domine o no a Trump, gobernará a Venezuela. Por lo menos por mucho tiempo. Va a ser derrotado. Dios no quiere otros diablos gobernando a Venezuela. Para verlo claro, conversemos sobre el tema espiritual.

4. Entorno espiritual y las profecías relacionadas.

He estado diciendo una verdad que relativamente pocos saben, tomando en cuenta la población mundial: lo espiritual, lo social y lo natural, están íntimamente relacionados. Viene del hecho de que el Creador es uno solo: el Dios de la revelación (la Biblia, los profetas) es el mismo Dios de la creación (con sus aspectos naturales y sociales). Como toda la realidad la gobiernan las mismas leyes, con preeminencia de las espirituales (como se sabe en la ciencia en relación a los milagros y los hechos preternaturales del demonio, como los OVNIs), lo que pasa en un ámbito, se refleja en el otro.

Por otro lado, también he estado insistiendo en que estamos en tiempos apocalípticos. Por eso, no es casual que el incremento vertiginoso y creciente del dominio del diablo en estos tiempos sobre lo social, lo familiar, lo personal, a nivel cada vez más mundial, se refleja en el aumento de los cataclismos naturales, como ya mucha gente está consciente de eso.

Es de hacer notar que no se trata del fin del mundo, sino el fin de estos tiempos en que el diablo ha estado dominando el mundo de manera creciente y abrumadora. En los ámbitos de nuestros espíritus, mentes, corazones, y en los ámbitos sociales y políticos. Estamos prácticamente en el pico de esa dominación, en lo social y político a través de sus agentes. A niveles locales, regionales, nacionales y mundiales. En el mundo, a través del cartel de mafias caza-rentas que constituye lo que apropiadamente se ha llamado Estado Profundo. En Venezuela a través de las mafias caza-renta azules (de la oposición) y rojas (del desgobierno), ahora en conflicto, con algunas zonas de acuerdo.

Pero el dominio del diablo y de sus agentes, en su pico más alto, tiene un final muy cercano y completo, pues dejarlo hacer representaría la destrucción completa de la humanidad, la creación más preciosa del Creador. La derrota de Satanás, y todas sus huestes, espirituales y terrenales, será tan grande que, como consecuencia, no tendrá la más mínima influencia directa ni indirecta en lo natural, lo social y lo espiritual. Y la duración de la liberación respectiva, por la vía de un exorcismo global, será de mil años (Ap. 20:1-10 [2]).

De hecho, la destrucción de la humanidad que persigue Satanás se lograría mediante una guerra mundial nuclear, que es inevitable, según profecías serias al respecto, y forma parte de la Gran Tribulación. Pero eso nos hace preguntarnos: ¿Qué haría Dios para evitar la destrucción de la humanidad si la guerra nuclear, que por definición la destruiría, se da? En primer lugar, para responder a esa pregunta, es claro que, como el dominio diabólico está en todas partes, la intervención divina (que tampoco sería una invasión, sino otra operación quirúrgica, más sofisticada y completa) se daría en todos los tres ámbitos mencionados de lo natural, lo social y lo espiritual. Cada persona (en su corazón, su espíritu y su mente) y también la iglesia, tendrá un papel muy importante que jugar.

Como lo social se basa en lo personal, cada persona, una vez que se dé la intervención de Dios, a la que se ha denominado “El Aviso” o el “Nuevo Pentecostés”, que abarca a todo el mundo, sin hacer distingo de religión o ateísmo, de edad, de condición social, debe decidir, una vez dado el exorcismo personal respectivo, y la iluminación de sus conciencias en esos eventos espirituales mundiales mencionados, si se pone del lado de Dios, o del lado de Satanás para lo que viene luego. Este período intermedio, en que no estará ningún diablo en el mundo, se le llama “Amnistía”, pues todos tendrán oportunidad de enmendarse. Hasta Maduro, Diosdado, Padrino y Díaz Canel, aunque parezca increíble. Al principio de la amnistía cada quien será como un santo: sin el diablo y sin sus vicios. Pero luego, aunque no regresen los diablos, regresarán las preferencias de cada quien en su vida pasada: sus vicios y malos hábitos incluidos. Es lógico que quien haya estado más del lado de Dios que del diablo, será salvado. Pero quien haya estado más del lado del diablo que de Dios, perecerá en la Gran Tribulación mencionada, que será nuclear, como dijimos. Y por tanto, no podrá sobrevivir nadie que esté muy alejado de Dios. ¿De qué lado estarán Maduro, Diosdado, Padrino, Díaz Canel, Ortega y su esposa, Petro, Lula, Macron y similares? Les dejo la respuesta.

Y aquí viene la respuesta esperada a la pregunta de cómo es posible que la humanidad se salve si hay una guerra nuclear: Dios protegerá a Su gente, que repoblará la tierra durante la “Era de Paz”. ¿Se acuerdan del Arca de Noé? Algo así pasará aquí. Pero el diluvio no será de agua, sino de fuego. Y el arca será el Corazón Inmaculado de María, la madre de Jesús. Habrá “Refugios” físicos también, que serán parte de esa arca mariana. Los detalles de todo el proceso lo pueden ver en este documento, el Plan de Dios para los tiempos Apocalípticos [3]. Por lo dicho, es claro que, aunque la guerra mundial va a ser declarada antes de El Aviso, la primera bomba nuclear va a ocurrir luego del mismo. La razón es que el Aviso es lo que va a salvar a una parte de la humanidad para que no ocurra su destrucción total. Luego de El Aviso y la protección del remanente fiel en la nueva Arca de Noé, es cuando ocurrirá la guerra nuclear y el resto de los fenómenos de la Gran Tribulación, como los cataclismos gigantes (que por cierto moverán continentes y harán desaparecer islas enteras, como se profetiza para Cuba, y hasta países continentales o parte de ellos). La secuencia de los eventos apocalípticos pueden verlo en el documento citado sobre el Plan de Dios para estos tiempos.


Es interesante darnos cuenta de que no solo la protección del “remanente fiel”, el que va a repoblar la tierra después del diluvio de fuego, estará a cargo de María Santísima. También la derrota del diablo. Parece increíble, claro (como todo lo mencionado, claro, para quienes no hayan sido expuestos a estas cosas antes, o tengan poca fe). Pero eso aparece no solo en las profecías recientes (desde hace unos doscientos años para acá), sino en el primero y el último libros de la Biblia. Y eso es congruente con lo que cuentan los exorcistas una y otra vez: los diablos le tienen terror a María Santísima. Incluso más que al Arcángel San Miguel, el que derrotó a Satanás (que también era un ángel, creado por Dios) cuando se rebeló contra Dios. La conclusión es lógica: Dios lo decidió así. Y tiene que ver con una especie de revancha femenina en la historia de la salvación: así como por una mujer, la primera, Eva, entró el diablo al mundo, es también por otra mujer, María, que saldrá de él.

Dios ha decidido que la derrota del maligno está a cargo de una mujer, la que aparece tanto en el libro inicial de la Biblia, el Génesis (3:15), como el Apocalipsis (12), pisándole la cabeza a la serpiente. Se trata de María Santísima, la madre de Jesús. El Triunfo sobre satanás de su corazón inmaculado ha sido anunciado en las llamadas “profecías marianas”, que han ocurrido desde hace unos doscientos años. Sobre todo en Fátima, Portugal, en el año 1917, antes de la revolución bolchevique y de las dos primeras guerras mundiales, donde el diablo hizo avances significativos.

5. Resumen conclusivo:

Maduro sale muy pronto. Ya está garantizado desde cualquier punto de vista: geopolítico y espiritual. En cualquier escenario plausible. Es casi un hecho que el Estado Profundo, en alianza con las mafias azules del caza-rentismo venezolano (los de la Cuarta República) sería el que gobernaría a nuestro país. Pero no sería por mucho tiempo, pues todo lo que huela a corrupción y satanismo, suave o fuerte, será saneado por completo, como hemos descrito. En Venezuela y el mundo. Viene la Era de Paz luego de una Gran Tribulación, que durará unos tres años y medio. Pero el pueblo de Dios será protegido en Refugios, todos relacionados con el Arca de Noé para estos tiempos de diluvio universal, de fuego: el Corazón Inmaculado de María.

Alegrémonos, pues hasta varios mártires resucitarán, según la profecía dada por Jesucristo a Mélanie Dupuis, a través de San Charbel [5]. Vale la pena leerse completa esa profecía, en que el mismo Jesucristo afirma que la liberación de nuestro país es inminente. Ya Abba, nuestro Padre Celestial, y San José, con San Miguel Arcángel, nos habían hablado de eso y de la protección de los desvalidos en nuestro país [6]. Pero el sentido de urgencia en este caso es clarísimo, lo que concuerda con todo el análisis que hemos hecho. Por último, recomiendo ver el “Encuentro de Oración” con Mélanie Dupuis, en que participamos varios venezolanos y fuimos testigos directos de estas profecías determinantes para nuestro país [7].

Referencias:

  1. Fondo Petrolero y Minero tipo Noruega: https://www.quehacer.wiki/wiki/Financiamiento_corrupto_vs_honesto_en_el_caso_de_MCM
  2. El pasaje del Libro del Apocalipsis (o Libro de la Revelación) que menciona el milenio (los 1.000 años) durante el cual el diablo (Satanás) estará confinado en el abismo (a menudo interpretado como una forma de "infierno" temporal o prisión espiritual, no el infierno final) se encuentra en Apocalipsis 20:1-10.
  3. El Plan de Dios para los tiempos apocalípticos: https://www.quehacer.wiki/wiki/El_Plan_de_Dios_para_los_tiempos_apocal%C3%ADpticos
  4. El Anticristo quiere la destrucción total. Pero Cristo triunfará y rescatará a su pueblo: https://www.quehacer.wiki/wiki/El_Anticristo_quiere_la_destrucci%C3%B3n_total._Cristo_triunfar%C3%A1_y_pronto_rescatar%C3%A1_Su_pueblo
  5. Sanaciones de Jesucristo para Venezuela en estos tiempos: https://www.quehacer.wiki/wiki Sanaciones_de_Jesucristo_para_el_Encuentro_de_Oraci%C3%B3n_en_Venezuela._Incluye_la_liberaci%C3%B3n_del_pa%C3%ADs
  6. Pueden ver el mensaje de Abba Padre completo al final de este artículo https://www.quehacer.wiki/wiki/Alimentaci%C3%B3n_milagrosa_para_los_m%C3%A1s_desvalidos_disponible_ya._Mensaje_universal
  7. Aquí está el vídeo, en Francés y Español, y algo de Inglés, pero con traducción al Español casi todo: https://www.youtube.com/watch?v=_7nKPhv5tZA