El Plan de Dios para los tiempos apocalípticos

El Plan de Dios para los tiempos apocalípticos

Revelado al P. Michel Rodrigue [1]

Es de vida o muerte (¡eternas!) acercarse a Dios cuanto antes


Felipe Pérez Martí

16 de julio de 2023.

Resumen motivador

Como muchos ya lo saben, el plan de largo plazo de Lucifer ha sido muy exitoso hasta ahora para imponer, en sus etapas finales, una Diablocracia en toda la tierra en estos tiempos, en medio de una Tercera Guerra Mundial devastadora [2]. Por eso Dios tiene un plan para rescatar de esa terrible eventualidad a la humanidad. Dará oportunidad de salvarse a todos los humanos, incluso si hoy están alejados, o aún en contra, de Él. Solo que quienes se esfuercen desde ya para acercarse a Él tendrán más probabilidad de salvarse.

Para dar oportunidad a todos, Dios realizará un acto de infinita misericordia, llamado “Nuevo Pentecostés”, “Iluminación de Conciencia” o “Aviso”, en que cada quien podrá ver a Dios y qué es el bien y qué es el mal. Esto último puede parecer obvio a mucha gente. Pero cuando su conciencia sea iluminada se dará cuenta que sus ojos han estado cegados durante muchos años por un trabajo persistente del demonio sobre cada uno de nosotros. Jesús mismo será el encargado de quitar ese velo de nuestra vista y veremos no solo lo equivocado que hemos estado y lo terrible de hacer el mal, sino las maravillas de hacer el bien.

Una vez que sepamos que Dios existe y si hemos estado cerca o alejados de Él en nuestras vidas, podremos optar por escoger la salvación o la condenación luego de una “Indulto”, otro acto Suyo de infinita misericordia. A pesar de que Dios nos ama a todos infinitamente, también es justo y, por eso, respeta el libre albedrío de sus creaciones inteligentes, como los humanos y los ángeles. Como Dios justo que es, permitirá que quienes escojan a Satanás y su lado maligno vayan al infierno al morir, luego de pasar en la tierra por un terrible sufrimiento en un período llamado “Gran Tribulación”, o “Castigo”. Se trata de algo justo, es de recalcar, pues ocurrirá luego de que Dios haya hecho todo lo posible y lo imposible, por así decirlo, por ellos y darles oportunidad de ejercer su libre albedrío. La Gran Tribulación, revelada por Dios en el último libro de la Biblia, el Apocalipsis, escrito por el Apóstol San Juan, no había sido develado en todos sus detalles sino hasta ahora, a través de las llamadas “profecías marianas”. Incluye una Tercera Guerra Mundial con armas atómicas, químicas y biológicas, además de grandes cataclismos naturales, como terremotos nunca antes vistos en materia de intensidad, duración y extensión, con sus respectivos tsunamis. La tierra experimentará terribles cambios climáticos; habrá una gran escasez de alimentos y el dinero perderá su valor, todo lo cual producirá grandes hambrunas y violentos conflictos para disputarse lo poco que quedará para alimentarse.

Por otro lado, quienes hayan ejercido igualmente su don del libre albedrío, pero para escoger a Dios durante el Indulto, no sólo experimentarán protección de todas estas calamidades en una especie de arcas de Noé, llamados Refugios Marianos. Sino que podrán repoblar la tierra luego de que termine la Gran Tribulación. De hecho, se profetiza un lapso de Tres Días de Oscuridad como final de dicho terrible evento, en que la tierra será saneada por completo y quienes hayan escogido al lado malo serán asesinados por los demonios, que deambularán libremente por la tierra con el fin de realizar dichos asesinatos. Durante esos tres días todos los efectos de la radiación y otras contaminaciones químicas y biológicas serán limpiados, mientras nuestra Madre Santísima María derrota a Satanás y sus huestes con la asistencia del Ángel de la Paz, San Miguel Arcángel y su ejército de ángeles celestiales. Entonces se inaugurará la Era de Paz, en que la parte de la humanidad que haya escogido a Dios saldrá de sus refugios a repoblar la tierra y disfrutar de un largo período de bonanza en condiciones similares a las del Paraíso terrenal. La gente será sanada en lo físico, lo psíquico y lo espiritual, aprovechando los dones recibidos por gracia del Espíritu Santo durante Segundo Pentecostés. Como consecuencia, podrán hacer milagros incluso mayores a los que Jesús realizó en la tierra hace dos mil años, pues su fe (sus ojos espirituales) será tan grande que moverá montañas, como dice el evangelio.

Así, pues, el plan de Dios no solo impedirá el establecimiento de la Diablocracia en la que gobernará el Anticristo designado según el plan de Lucifer con el fin de subyugar totalmente a la humanidad, destruyendo la creación de Dios en la tierra. Sino que protegerá a la parte de los humanos que lo escojan a Él y establecerá un Reino en que sus escogidos disfrutarán de los frutos de hacer Su voluntad, estando completamente restaurados a la idea original que tuvo Dios de ellos al crearlos. Durante la nueva era inaugurada con ese fin producto del triunfo del Corazón Inmaculado de María, llamada Era de Paz, se establecerán doce reinos para gobernar un mundo restaurado también para los animales y las plantas, con reyes regentes designados directamente por Jesús mismo.

Una nota para el lector escéptico pero honesto y coherente en su razonamiento. Lo que verán en este documento es una completa locura si Dios no existe. Pero si existe y es Único, Todopoderoso, Amoroso y Personal, lo dicho es, no sólo plausible, sino lógico y cierto. Para entenderlo se requiere además creer en la existencia de los demonios, lo cual en realidad se deriva de la existencia del Dios creador. En efecto, Dios es coherente con sus obras inteligentes, con libre albedrío, semejantes a Él, como el caso de los ángeles, algunos de los cuales decidieron oponerse a su Padre Celestial y han tratado de destruir Sus obras desde entonces. Como veremos, la oposición a Dios Padre también la permite entre los humanos que deciden adorar a esos ángeles caídos, en vez de a su Creador. A pesar de Su infinito amor por todos Sus hijos, dada Su consistencia, como justo que es, permite también que experimenten las consecuencias de sus decisiones, en particular condenarse y sufrir eternamente.


Introducción. El P. Michel Rodrigue y un enfoque estratégico para presentar el Plan de Dios.

Aunque el Plan de Dios para los últimos tiempos ha sido revelado en el “consenso profético” relacionado más que todo a través de las apariciones de nuestra Madre Santísima María a lo largo de los últimos 150 años ([3]), Dios Padre le reveló al respecto detalles definitorios y armonizadores al P. Michel Rodrigue, sacerdote canadiense, líder de dicho consenso. De hecho, el P. Michel no solo ha recibido importantes revelaciones proféticas, sino que también ha tenido una capacidad única para interpretar, guiado por locuciones divinas, las otras revelaciones marianas al respecto. Eso le ha permitido descubrir, como nadie, que todas las profecías marianas de los últimos tiempos son piezas de un gran rompecabezas que encajan perfectamente en su lugar asignado por Dios en Su plan para estos “últimos tiempos” (del fin de una era, no el fin de la Historia). Por eso se le puede considerar como el profeta más importante de estos tiempos en que ya ha comenzado la primera etapa del Apocalipsis. La segunda y última etapa corresponde a la Segunda Venida de Jesús, en cuerpo y alma, para realizar el Juicio Final.

El rompecabezas del plan de Dios para estos tiempos no es inamovible: depende en parte de los actos de piedad (oraciones, sacrificios, ayunos) que hagamos como humanidad, que pueden prevenir o adelantar eventos, como ha ocurrido con las profecías, como pasó en el caso de Nínive. Tal cosa apunta a que el plan es un Plan Estratégico, como se dice en teoría de juegos, que por naturaleza es no solo dinámico, sino contingente. En este caso las contingencias serían las acciones mencionadas además de los actos de misericordia de Dios, tanto personales, como grupales. En este sentido podemos decir que el “juego”, que es una guerra de vida o muerte, sobre todo espiritual, depende no solo del tiempo cronológico, sino del tiempo kairológico. Este último es el de las circunstancias espirituales involucradas mencionadas, que incluyen milagros de Dios que pueden ensanchar o encoger lo que ocurre en un tiempo cronológico dado.

Para los interesados en el enfoque de teoría de juegos, Ver Anexo 1 en que se expone el Juego de Señales de estos últimos tiempos. Pero no necesitamos eso para entender que el jugador Satanás y sus huestes han avanzado demasiado en su dominio sobre la humanidad. Todos también entendemos el significado de que Dios ha anunciado una fuerte jugada en esta guerra espiritual para revertir el curso de los acontecimientos. Esa movida de Dios incluye aspectos de Misericordia Divina, como el Aviso, el Indulto, el Milagro, los Refugios y la Era de Paz. Pero serán inevitables dos aspectos de Justicia Divina en el juego que en este caso conduce a la muerte: La Gran Tribulación y los Tres Días de Oscuridad.

Este documento trata sobre esa fuerte jugada de Dios, parte de Su plan estratégico para estos tiempos apocalípticos. Estamos en la obligación de difundir y de multiplicar su conocimiento, pues sólo teniendo conciencia del asunto de antemano podremos preparar nuestra jugada de respuesta óptima. Es como un semáforo que se torna rojo en una vía transitada, que te advierte que si no paras podrás fácilmente morir. El Plan de Dios también nos señaliza que debemos protegernos y permanecer dentro del carro, pues estamos como quien está en una selva de África donde hay leones hambrientos deambulando que están pendientes de matarnos si abrimos las puertas. En este caso, la muerte sería no solo física, sino del alma: para la eternidad. El P. Michel Rodrigue nos presentó personalmente ese plan y nos toca entonces difundirlo. Como podremos imaginar, el semáforo rojo nos indicará la necesidad de conversión. Conservarse en el carro significa llevar una vida entregada a Dios, para no abrir las puertas del espíritu al diablo, que ronda como león rugiente buscando a quién devorar (1 Pedro 5:8) en estos tiempos como nunca antes (pues estamos en una selva de África, no en una ciudad).

Sobre la relevancia del P. Michel, nuestra Madre Santísima misma, el día en que la Orden Religiosa que él fundó fue instituida oficialmente, le dijo en una locución interna que ellos formaban parte de su equipo de Apóstoles de los Últimos Tiempos [4]. Desde entonces él ha estado acondicionando los edificios del Monasterio de la Orden, llamada “Confraternidad de San Benito José Labre”, para ser uno de los Refugios (de los cual hablaremos aquí, pues son parte del plan de Dios referido) de muchos sacerdotes. Otro profeta importante para estos tiempos es el sacerdote norteamericano P. James (Jim) Blount, quien también es exorcista y sanador como pocos.

Tuve el privilegio de estar presente en el retiro espiritual que Dios Padre le pidió realizar al P. Michel en la Casa Gospa, en Los Ángeles, California. Allí presentó el panorama general del plan de Dios y también detalles importantes no conocidos hasta ahora, como la diferencia entre la Pequeña Tribulación y la Gran Tribulación. El evento duró tres días y culminó con la celebración de la Divina Misericordia este año, el 16 de abril. Dios Padre Celestial instruyó al P. Michel en una locución que debía cubrir durante el retiro tres temas cruciales. Sobre los dos primeros, Dios le pidió que nos recordara “el significado de la Misericordia de mi Hijo (Jesús) y el Triunfo y la Era de Paz de mi Hija (María)”. Sobre el tercero, Él le pidió al P. Michel que nos proveyera de “el discernimiento que mis hijos deben tener en relación al enemigo, que va a actuar como el Anticristo”.

Un detalle importante es que el P. Michel, quien normalmente ofrece varios retiros espirituales, se refirió a este como “el último”, lo que indica que los tiempos de las profecías ya están muy cercanos y que hay que concentrarse en prepararse para ellos. Eso mismo reafirma la importancia de revelar lo dicho por él en el retiro, que constituye información privilegiada para preparar nuestra jugada óptima desde ya, en este juego que es de vida o muerte eternas, y por eso este documento. Todos debemos multiplicar el mensaje, usando el lenguaje y los medios de cada mensajero en que debemos convertirnos, adaptándolo a cada audiencia a la que podamos y debamos dirigirnos. Recordemos que el Arcángel encargado de los mensajes de Dios a la humanidad es San Gabriel. Si tenemos en cuenta que los mensajes son señales, y que los lenguajes son medios de transmitirlos, nos daremos cuenta inmediatamente que San Gabriel es nuestro ángel ayudante en esta tarea de todos, para toda la humanidad. Usémoslo, pues está más que deseoso de echarnos una mano, y es muy poderoso con esa mano especializada, como podremos imaginar.

La infinita misericordia de Dios se manifiesta de manera extraordinaria en estos últimos tiempos.

El primer tema del retiro, de la Misericordia divina, nos fue enseñado a través de los mensajes de Jesús a Santa Faustina Kowalska, la primera santa del tercer milenio, canonizada por San Juan Pablo II el 30 de abril del año 2000. Tiene que ver con que el esfuerzo exigido por Dios de nosotros es en realidad extremadamente pequeño, comparado con lo que Él nos da para nuestra causa de salvación. Por supuesto que dicho esfuerzo no debe ser destructivo, como el que implica transgredir las leyes del creador, de Quien somos hijos, como robar o aprovecharse de otros. Pero la misericordia divina es tan grande que la aplica también a sus hijos que transgreden Sus leyes. Incluso para situaciones extremas de esfuerzos destructivos, como con el caso de uno de los dos ladrones crucificados con Jesús, quien fue al cielo luego de ser un gran pecador toda su vida, con arrepentirse y pedirle a Jesús que lo llevara con Él al paraíso. Jesús le reveló con mucho énfasis a Santa Faustina que Su misericordia se extendía al los peores pecadores, incluidos asesinos, políticos corruptos que dañan a toda una sociedad, etc. Como en el caso del ladrón en la cruz, incluso ellos pueden ser salvados siempre y cuando se arrepientan sinceramente. Se aplica para todos los humanos, buenos y malos, católicos, musulmanes, protestantes, judíos, budistas, hinduístas, brujos, ateos y seguidores de cualquier religión, como veremos con el Aviso, primer acto de extraordinaria misericordia divina para estos tiempos.

Sin más elaboraciones sobre la teoría de este primer tema del retiro, tan profundo e imprescindible para estos tiempos, pasemos su aplicación práctica y a los siguientes temas: el Triunfo y la Era de Paz de nuestra Santísima Madre María, como segundo tópico, y la identificación de los actos del Maligno en estos últimos tiempos, en particular los del Anticristo, como tercero y último. La aplicación práctica de los tres temas quedará mejor expresada en las etapas y provisiones contemplados en el plan de Dios para la salvación en estos últimos tiempos, que describimos a continuación.

El plan de Dios y Su Misericordia y Justicia divinas. Sus etapas y provisiones.

Hay dos etapas de justicia divina, llamados también castigos, y dos de misericordia intercalados con ellos. La primera etapa de castigo la llamó el P. Michel “Pequeña Tribulación” y es la etapa en la que estamos en este momento, que empezó el año pasado. Por su parte, la primera etapa de misericordia para estos últimos tiempos incluye tres eventos: el Aviso, el Indulto y el Milagro. Por otro lado, la segunda etapa de castigo es la de la Gran Tribulación, que incluye al final el evento especial llamado Tres Días de Oscuridad. Por su parte, la segunda etapa de misericordia consiste en la Era de Paz, pero contempla una provisión para proteger y defender a su pueblo escogido mientras ocurre la Gran Tribulación, los llamados Refugios Marianos. Cada una de estas etapas o eventos del plan de Dios tiene, como mencionamos antes, un componente cronológico y otro componente de kairológico.


La Pequeña Tribulación.

Esta etapa tiene que ver con las señales de alerta, anunciadas por Jesús en los evangelios, para que nos preparemos para salvarnos de la Gran Tribulación. Tales señales han venido ocurriendo, como hemos presenciado y coincide con el plan de Lucifer, e incluyen la preparación de la Tercera Guerra Mundial que se puso en marcha hace un tiempo, incluso antes de la guerra de Ucrania. Esta etapa Incluye pandemias, hambre, persecución de católicos, etc, como hemos descrito en otro lugar [5], [6]. Comenzó cuando San José, el Protector o Katejon de la segunda carta de San Pablo a los Tesalonicenses, ya no estaba en el control de los demonios de manera especial, después del 8 de diciembre de 2021. Fue en esa fecha que se inició formalmente este período de Pequeña Tribulación, que dura alrededor de tres años, dependiendo también de las condiciones espirituales involucradas, entre 2022 y 2024. El P. Michel también habla de un Katejon auxiliar adicional, el Papa Benedicto XVI, pues su acción de protección de la iglesia fue muy notable y providencial, mandada por Dios mismo. Su muerte, el 31 de diciembre de 2022, marca entonces el comienzo, en el año 2023, de un período especial de acción concentrada de los demonios contra la humanidad, como hemos estado viendo, por lo demás.

El Aviso

Después de la Pequeña Tribulación, que puede terminar antes del 8 de Diciembre del 2024, dependiendo del componente kairológico imperante, que incluye crucialmente las oraciones de los fieles para que Dios lo apure, viene lo que nuestra Madre Santísima del Carmelo denominó en Garabandal el Aviso, también denominado Iluminación de Conciencia o Nuevo Pentecostés en otras revelaciones. Representa el primer gran acto de misericordia divina en estos últimos tiempos, de una importancia sólo comparable a la encarnación de Jesús. Consiste en un evento en que todas las personas con uso de razón experimentarán, simultáneamente, una suerte de juicio particular o personal, que es el juicio al que nos somete Dios a todos Sus hijos al morir. Durante el Aviso tomaríamos conciencia de la existencia de Dios y de que somos Sus hijos, por un lado, y conoceremos con perfección el estado de nuestra alma. Como consecuencia de ello sabremos si, por justicia, deberíamos ir al cielo, al purgatorio o al infierno. Como en una película, pasaría por nuestra mente toda nuestra vida de forma muy detallada, con todas las cosas buenas y malas que hemos hecho o dejado de hacer. Si vamos al infierno nos condenaremos eternamente. Pero si vamos al cielo o al purgatorio, nos salvaremos para la eternidad.

Si vamos al Purgatorio, lugar donde nuestra alma es purificada para poder entrar al cielo, nosotros mismos estaríamos de acuerdo con la justicia divina en términos de qué destino tendríamos. La razón es que, al ver a Dios, de cuya existencia ahora estaríamos totalmente convencidos, se encendería nuestro amor por Él a un nivel que nuestro corazón estaría totalmente encendido en llamas. La estima que empezaríamos a tenerle a Dios sería tan grande que, sabiendo que nuestra alma, que es nuestro traje de bodas, está manchada, no querríamos presentarnos en ese estado para unirnos en matrimonio con Él, que es lo que significa el cielo.

Es interesante que Dios, durante el juicio particular, nos da la oportunidad de no escoger el infierno, según la doctrina católica y la experiencia de gente, incluyendo visionarios y profetas, que han pasado por ahí y han regresado al mundo después de lo que se denomina una “experiencia cercana a la muerte”. Pero quienes merecen el infierno lo escogen. Y eso se relaciona con la segunda parte del segundo acto de misericordia divina, el Indulto, que presentaremos luego. La razón, similar a la de escoger el purgatorio si lo merecemos, es que, como amamos tanto en ese momento a Dios y no tenemos el velo que nos ciega sobre la verdad, incluso si hemos sido muy malos, juzgamos igual que Él, por lo cual no estaríamos de acuerdo en que debemos salvarnos: sabemos que no hay limpieza posible para nuestra alma, de tanto que hemos transgredido las leyes de Dios sin hacer las enmiendas permitidas pero requeridas. Como veremos, con el Aviso y el Indulto, aún estas personas que merecen el infierno si murieran ya tendrán la posibilidad de salvarse en ese momento. La razón tiene que ver con un acto de misericordia divina especial (aunque coherente con la justicia), pues contarán con tiempo para tratar de enmendarse, a diferencia del juicio particular.

Sobre la línea de tiempo de estos eventos, no es que la primera etapa de castigo tenga una duración tan determinada que se sepa cuándo viene el Aviso, pues se trata más de un kairograma más que un cronograma, como dijimos. Solo Dios Padre sabe el día y la hora, pues solo Él sabe las circunstancias propicias, que incluyen el conocimiento de lo que ocurre en cada alma a cada instante y las oraciones mencionadas, además de los progresos del demonio en sus planes de dominación de la humanidad. Pero es bueno hacer notar que Dios Padre le dijo en locución al P. Michel que Él está acortando el tiempo cronológico que falta para Su intervención dentro de Su plan de salvación, pues Satanás y sus diablos están haciendo demasiado daño y pueden comprometer a muchos de sus escogidos. Por eso este evento de misericordia, el Aviso, podría darse en cualquier momento antes del 8 de diciembre de 2024, fecha en que, de acuerdo a los tiempos cronológicos, terminaría la primera etapa del castigo, la Pequeña Tribulación.

Dada esa aceleración de los tiempos cronológicos y como estamos en el 2023, año central de los tres de la Pequeña Tribulación, el Aviso puede darse en cualquier momento este mismo año o antes de finales del 2024. ¿Pueden cambiar los planes de Dios y no ser necesario el Aviso ni la Gran Tribulación? En principio sí, dependiendo de las oraciones nuestras ya como humanidad, como pasó en el caso de Nínive y fue establecido en Fátima como tercer secreto del plan condicional de Dios. Pero en las revelaciones marianas el Aviso aparece anunciado como un evento irreversible, que es lógico, dado lo que ha pasado ya con el alejamiento notable de Dios por parte de la humanidad y su falta de conversión a pesar de los llamados constantes en ese sentido, sin respuesta significativa, más allá de la del remanente fiel de Dios. Esos llamados, más que todo procedentes de nuestra Madre Santísima María, tienen más de 200 años y se ha acelerado mucho últimamente.

Si tomamos en cuenta también la gran cantidad de religiosos, sacerdotes, obispos y cardenales en la iglesia que están también en esa situación de alejamiento de Dios, todo apunta a que el Aviso es ya completamente irreversible. Este tema relacionado con los clérigos ha sido mencionado insistentemente por nuestra Madre Santísima en varias ocasiones, por lo menos desde La Salette, incluyendo Garabandal y Akita. Y es un componente determinante de la irreversibilidad de la acción directa de Dios para corregir el curso de la humanidad en las profecías marianas.

Habría que interpretar entonces que el Aviso es imprescindible como una suerte de exorcismo global realizado por Jesús, ya que el demonio prácticamente ha poseído a la humanidad: aunque no sea toda, sí a su principal liderazgo civil y religioso y a gran cantidad de su masa, que está cautiva de su dominación por la vía comunicacional. A tal grado ha llegado la posesión diabólica de la humanidad, que incluso los escogidos de Dios están peligrando de caer en las garras del enemigo. Por eso el apuro de Dios Padre para realizar una “ayuda externa” imprescindible para salvar a la humanidad, así como cuando una persona poseída por el demonio no tiene capacidad de liberarse a sí misma de la posesión y necesita ayuda externa, de un exorcista. Notemos que un exorcista ejerce el ministerio de la liberación a nivel de una persona, invocando el poder de Jesús, como uno de sus sacerdotes en la tierra [4]. Como ningún sacerdote de Jesús en la tierra, ni todos ellos unidos, realmente, tienen el poder de liberar a la humanidad, es Jesús mismo, como Sacerdote Supremo, Quien va a realizar el exorcismo global, la liberación global de todas las almas de todos los demonios.

El Indulto y el perdón de las faltas.

Inmediatamente luego del Aviso viene el acto de misericordia divina complementario, el Indulto. Habíamos dicho que cada persona, en el momento de su muerte, primero ve a Dios y se ve a sí mismo tal como lo ve Dios. Esto equivale al Aviso, que en este caso aplica para toda la humanidad al mismo tiempo. Por eso vale la pena recordar que a la hora de la muerte, luego de la iluminación de conciencia, viene lógicamente la segunda etapa, el juicio, en que cada persona escoge, junto con Dios, su destino. Similarmente en este caso del Indulto, pero para toda la humanidad, pues lógicamente luego del Aviso viene el Juicio, en que el destino de cada quien es decidido. La persona entonces escoge si se salva o se condena, pero no para la otra vida, pues la gente va a seguir viviendo, en general. Pero el Juicio en este caso es la etapa final del Indulto, que dura seis semanas y media, como veremos.

Es bueno puntualizar aquí que en casos especiales puede ser que alguien muera durante el Aviso, por ejemplo por un infarto fulminante. Esta muerte repentina se debería a un gran shock que puede ocurrir a la persona en cuestión por la sorpresa sobre el estado de su alma en ese momento, quizá porque la persona en cuestión está muy mal espiritualmente y no lo sabía. Sin especificar los casos del grado de suciedad espiritual de la persona que experimenta la muerte súbita, ese evento, que puede ocurrir durante el Aviso, ha sido presentado como posible, según las videntes de Garabandal.

Regresando al Indulto, ahora las alternativas tienen también paralelismo con el juicio particular entre condenarse o salvarse, pero no después de la muerte, sino para la vida que le queda a la persona en la tierra. En efecto, esas alternativas significan, ya sea experimentar los rigores de la Gran Tribulación, en el primer caso, o ser protegidos de la misma mediante los Refugios marianos que mencionaremos luego, en el segundo. Aunque ya está implícito, es importante recalcar de nuevo que aún la gente que ha hecho mucho mal y ha estado jugando directamente a favor del plan estratégico de Lucifer tiene una oportunidad para salvarse a pesar de eso, como consecuencia de la infinita misericordia de Dios. La misma palabra “Indulto” indica que esas personas pueden optar por salvarse de la Gran Tribulación, el equivalente al infierno en el juicio particular (pues luego de esta oportunidad ya no habrá otra), siempre que se arrepientan, pidan perdón y reparen el daño causado a otros.

En el caso del juicio particular el tiempo cronológico de iluminación de conciencia y de decisión para salvarse o condenarse es minúsculo, según cuentan quienes han tenido una experiencia de muerte cercana. Es cuestión de pocos segundos milagrosamente concentrados, que permiten a las personas recordar toda su vida en tan corto tiempo y tomar su decisión. Se trata del tiempo kairológico, con la marca del Espíritu Santo en este caso, que es muy distinto al cronológico, como se narra en estas experiencias en Medjugorje de la escritora española María Vallejo Nágera [7]. En el caso del Indulto, por otro lado, el tiempo cronológico de decisión es mucho más extenso, de unas seis semanas y media. Es de hacer notar que, así como el demonio no tiene nada que ver en el juicio particular, tampoco está presente ni tiene influencia alguna durante el Indulto, aunque regresa luego de este evento en este caso, como veremos.

Las primeras semanas y las consecuencias del Pentecostés general.

Ese tiempo de seis semanas y media está dividido en dos: Durante las primeras semanas las personas no tendrán las ataduras de sus malos hábitos; durante las últimas, a pesar de que los demonios no van a estar presentes, tales hábitos van a regresar y la gente debe lidiar con ellos antes de tomar su decisión. Esta información la tenemos gracias a una revelación que Dios hizo al P. Michel al respecto. Para algunos, esto puede parecer sorpresivo y hasta artificial pues, según ellos, “Dios no da ese nivel de detalle en las profecías verdaderas”. En general parece ser cierto, aunque Dios hará sus excepciones. Pero en este caso, si lo vemos con cuidado tiene todo el sentido del mundo, sobre todo cuando observamos el modo de operar de la misericordia divina durante el juicio particular, del cual el Indulto es una extensión lógica y extraordinaria de infinita bondad.

Durante las primeras semanas toda la humanidad, incluyendo a buenos y malos, experimentará una gran felicidad durante su transcurso cronológico, como en el juicio particular al apenas morir, pues van a saber en ambos casos que Dios existe y que nos ama infinitamente a todos y cada uno de nosotros. Por tanto, vamos a amar a Dios intensamente con amor correspondido, pues estamos fabricados para amarlo de esa manera si no estuviera nublada nuestra vista espiritual, que ahora se ha despejado completamente. Notemos que como consecuencia del Aviso los siete dones del Espíritu Santo (sabiduría, entendimiento, conocimiento, consejo, temor de Dios, piedad y fortaleza) van a estar presentes en cada quien, pues dicho evento es un Pentecostés general. Eso implica que podremos hacer milagros, ya que nuestra fe, iluminada por el don del entendimiento, mueve montañas: es el requisito para hacer milagros que refería Jesús en el Evangelio.

Al tener los dones de sabiduría, entendimiento y conocimiento, toda la humanidad se dará cuenta de que hay un solo Dios y una sola iglesia, la fundada por Jesús, como en el juicio particular. En ese sentido es bueno señalar que la iglesia tendrá oportunidad de limpiarse de las grandes impurezas entre sus miembros, incluyendo el Papa, los cardenales, los obispos, sacerdotes, monjas y demás consagrados, además de los fieles laicos. Con más razón por esta limpieza, que debe ocurrir como va a ocurrir para todos los humanos, al todos saber que hay una sola iglesia, tanto musulmanes, como judíos, protestantes, hindúes, budistas, así como militantes de todas las demás religiones y también ateos, se convertirán al catolicismo.

Aunque el don de entendimiento les abrirá la mente en materia espiritual, los conversos necesitarán aprender muchos detalles de las bases doctrinales de nuestra religión para así bautizarse, confesarse, comulgar y confirmarse. Como podremos imaginar, habrá muy pocos sacerdotes para la cantidad de gente que quiere acceder cuanto antes a estos cuatro sacramentos. Es natural que muchos laicos católicos similarmente, previamente preparados, sean usados por Dios para ayudar en estas tareas de enseñanza doctrinal y asistencia a los sacerdotes y obispos oficiantes de los sacramentos. El P. Michel nos dijo que los asistentes a su retiro en la Casa Gospa formaremos parte del equipo de Apóstoles de los últimos tiempos si somos escogidos por Dios y nos preparamos para ejercer esa función, incluso desde ya. Tiene sentido: sólo si somos escogidos por Dios; no basta haber ido al retiro.

Las últimas semanas del Indulto y la necesidad imperiosa de conversión inmediata

Pasando ahora a las tres últimas semanas, en que van a regresar nuestros malos hábitos (todavía sin el demonio presente), retomar el paralelismo entre el juicio particular y el Indulto nos ayudará incluso más ahora. La razón es que nos permitirá tratar de entender mucho mejor lo que parece inexplicable, de que las personas pueden escoger a Satanás en vez de a Dios cuando tomen su decisión final en este caso. Yo mismo hice la pregunta al P. Michel durante el retiro y me respondió algo lógico para entender lo que ocurre: la gente que haya estado más alejada de Dios antes de estos actos de misericordia estará más atada a los hábitos que implican adicción, como las drogas, el alcohol, la lujuria y pornografía, la gula, el rencor, a la egolatría, idolatría por el dinero, por el poder político, etc. Por tanto, durante las últimas semanas del Indulto, cuando regresen estos vicios y adicciones, esas personas van a pasar por muchas más dificultades para sobreponerse y estar limpias para escoger a Dios y no al Diablo al final del Indulto. Durante el juicio particular, una persona con pecado mortal como consecuencia de estar esclavizada por alguna adicción grave va al infierno, como sabemos. En este caso del Indulto, pueden salvarse, aunque la posibilidad de lograrlo será menor a la de las personas que no tengan esas ataduras o que las tengan en un grado menor.

Es conveniente reiterar que ese tipo de personas con adicciones tendrán también mucha más ayuda que en el juicio particular, por lo cual podemos apreciar un acto de misericordia adicional de nuestro Dios para con nosotros en estos tiempos apocalípticos. En primer lugar porque contarán con algún tiempo para sanarse usando sus nuevos poderes espirituales que se derivan de los dones del Espíritu Santo por el Nuevo Pentecostés del Aviso. En segundo lugar, contarán con el Sacramento de Confesión, que limpiará sus almas antes de esas pruebas por las que tienen que pasar para superar sus vicios. Las dos cosas harán más hábiles a las personas con malos hábitos para aminorar su capacidad de nublar su mente a la hora de decidir entre Dios y el diablo. Durante el juicio particular la gente no dispone de tiempo cronológico ni de oportunidad de confesión, sencillamente porque esas opciones están disponibles para la gente solo cuando están vivas, no cuando ya están muertas. En tercer lugar, es interesante notar una ventaja adicional durante el Indulto. Se trata de que el tiempo kairológico también se puede extender cualitativamente para cada persona durante el tiempo cronológico de conversión en estas semanas, tanto las primeras como las últimas.

Ese acto de misericordia de Dios quizá se puede entender mejor porque el demonio ha avanzado tanto, que muchas de nuestras faltas se deben a las circunstancias tan negativas en las que hemos vivido en estos tiempos de especial dominio de los malignos sobre nosotros y sobre la toda la sociedad. Recordemos que a la hora de juzgar el desempeño de una persona, tenemos que evaluar no solo el esfuerzo personal, sino las circunstancias que rodean a ese esfuerzo. Un ejemplo muy sencillo es de la altura a la cual se encuentra una persona para llegar a un segundo piso. Si se encuentra en el sótano, tendrá que hacer el doble de esfuerzo que si se encuentra en el primer piso. No tiene sentido dictaminar, en general, que si el que está en el primer piso llega de primero al segundo piso, es porque se esforzó más que quien empezó la carrera desde el sótano.

Es claro que ese dominio del demonio ha sido sobre el mundo en general: nos ha colocado en el sótano a todos. Pero también es de observarse que se ha manifestado en unos países, regiones o familias más que en otros. En algunos sótanos no hay luz para ver las escaleras. En otros ni siquiera hay escaleras y hay que subir usando cuerdas. Por estos temas tiene sentido que esas diferencias en tiempos y espacios sean tenidas en cuenta por Dios en su infinita misericordia y justicia a la vez para cada quien en el tiempo kairológico personal.

Mediante el uso del sacramento de confesión (ante un sacerdote), que limpia el alma de pasados pecados, uno podría pensar que eso es suficiente para remover sus malos hábitos antes de las últimas semanas. Pero por lo que entendí del P. Michel, eso no va a ser suficiente. Además, sabemos que quienes escojan el lado malo serán muchos más que los que escojan el lado bueno, por lo que sería bueno intentar entender la razón, para estar preparados y evitarlo lo más posible.

Parte de la explicación, a ser verificada por el P. Michel y otros expertos, es que uno puede ser perdonado de sus pecados propios, pero no de las consecuencias sobre nosotros de los pecados de nuestros ancestros, como lo ha explicado el exorcista P. Javier Luzón [8]. Al respecto es interesante saber que uno puede aminorar, o incluso eliminar, esas ataduras, orando por los antepasados que están en el purgatorio, por ejemplo con una indulgencia plenaria a favor del antepasado respectivo. Eso nos puede liberar de parte de esos malos hábitos que tengan un componente de atadura ancestral, como han dicho los exorcistas. Otra parte de la explicación puede ser también que los milagros y la confesión pueden sanar enfermedades espirituales y mentales con más facilidad. Pero los vicios y las adicciones, y aquí ya estoy especulando al no ser experto en la materia, pueden tener un componente físico (hormonal-neuronal, digamos) que es menos fácil de sanar por esas vías.

Lo cierto es que quienes no logren deshacerse significativamente de ese lastre de los malos hábitos probablemente escojan el infierno al final del Indulto, antes de que regrese el demonio. La razón sería la misma que durante el juicio particular: la gente, teniendo una conciencia iluminada, vería que lo justo en su caso sería el castigo, no la salvación. Me imagino también, y aquí también especulo, no se trata tanto de castigo personal como de consecuencias sociales de una decisión de juicio, así como en la justicia humana: hay un efecto social en los veredictos que tienen que ver tanto con el ejemplo que se da a otros, como con las influencias que los condenados tienen sobre los demás si están libres y no presos como consecuencia de un juicio injusto. En este caso, si una persona con malos hábitos accede a los Refugios, puede influenciar negativamente a otros ahí. Como en los Refugios no hay demonios, ellos jugarían el papel de los demonios en materia de tentaciones, por malos ejemplos. Lo cual no es apropiado ni permitido. Ni siquiera por quien está tomando la decisión y sabe que debe ser de condenación.

Otra razón posible tendría que ver con lo que en juegos dinámicos se llaman “efectos reputacionales” de quien juzga. Si otros criminales ven que el juez no condenó con rigor a quien faltó a la ley con anterioridad, tendrá incentivos para delinquir. Tiene que ver con la consistencia intertemporal del juez, que se refleja en la famosa frase “con terroristas no se negocia”. En realidad podría ser conveniente negociar si el juego no se repite: si la autoridad concede un salvoconducto al criminal para que no mate más rehenes. Pero solo siempre y cuando se sepa que esa situación no se va a repetir para esa misma autoridad. Si el juego se repite (es dinámico), no le conviene a la autoridad el acuerdo, pues eso producirá más crímenes y rehenes muertos en el futuro. Como Dios es coherente en materia de Justicia en todos los aspectos incluyendo el temporal, dinámico, y es la misma autoridad como juez para siempre, no podría ser inconsistente intertemporalmente, a pesar de que es misericordioso además de justo y coherente en su justicia.

Es interesante pensar el caso de las personas que en este momento han vendido su alma al diablo. En este caso es lógico pensar que el Maligno se va a encargar de convertir a esas personas en esclavos de grandes vicios y adicciones, para asegurar que en el momento del juicio particular o en el Indulto, no se le suelten y se vayan con Dios. Me imagino que habrá gente que lo logrará incluso en este caso. Pero es claro que la probabilidad de salvarse para ellos y para quienes tengan fuertes ataduras de vicios va a ser mucho menor que la de gente que está más cercana a Dios y esté más liberada previamente.

Para cerrar las causas de posibles razones para escoger la condenación eterna en estas circunstancias, tengamos en cuenta que un mal hábito puede considerarse como un daño producto de un pecado. Pero no solo a otras personas (por el mal ejemplo, entre otras cosas) sino a sí mismo. Desde ese punto de vista, sabemos que aunque los pecados se perdonan durante la absolución en el sacramento de la confesión, el daño producido no, pues se requiere remisión de lo debido. Sin embargo, este daño puede ser compensado por actos propios de misericordia, por oración, o por actos de otros, incluyendo la iglesia (por autoridad y por comunión de los santos, que traspasan favores entre sí). La iglesia tiene tesoros espirituales que puede administrar con autoridad por voluntad de Jesús, bajo ciertas condiciones a ser cumplidas por la persona que necesita la remisión. Son las llamadas “indulgencias”, que pueden ser parciales o plenarias. Una indulgencia plenaria es tan poderosa que borra absolutamente todos los daños cometidos por los pecados realizados, previamente confesados. Por lo tanto, es bueno hacer saber esto a quienes tienen malos hábitos durante las primeras semanas del Indulto, para que soliciten los respectivas indulgencias y cumplan con los requisitos exigidos, que incluyen actos como media hora o más de adoración al santísimo en el altar, rezo del rosario, etc.

Sabiendo que todo esto está disponible para salvarnos, las explicaciones hechas hasta ahora parecen insuficientes para entender una condenación eterna. Pero debe haber algo más allá de nuestra comprensión, por lo menos de la mía, que explica que, a pesar de los infinitos tesoros de la misericordia de Dios disponibles, aún a los más graves pecadores, la gran mayoría de la humanidad se va a condenar al final del Indulto, según las profecías apocalípticas. Por eso incluyo entre las notas una explicación adicional que tiene que ver con teoría de juegos y teoría de las finanzas, en que se expone cómo la “miopía”, además de la confusión acerca de los beneficios de estar con Dios o con el diablo, pueden explicar una decisión incorrecta [15].

En el Anexo 2 resumimos esta sección, usando la teoría de huecos negros de la Astrofísica, donde también introducimos el concepto de capital espiritual (tesoro en el cielo y cómo se acumula y se deprecia). Por todo lo dicho, es lógico suponer que la Iluminación de Conciencia no implica un crecimiento del capital espiritual para todos por igual. De manera que no todos podrán realizar al mismo nivel los milagros que hemos entendido, tanto por lo dicho por el P. Michel, como por la lógica del requisito de Fe que pone Jesús.

Para finalizar, por todo lo dicho en relación al Indulto, aquí está la utilidad de empezar a cambiar de curso cuanto antes al recibir estas advertencias, pues el conocimiento de lo dicho, aunque no nos permita acumular capital en el acto, nos permite conocer cómo hacerlo cuando haya la oportunidad o el momento, por ejemplo durante el Indulto, recurriendo a indulgencias, etc. Sabiendo que todo esto está disponible para salvarnos, las explicaciones hechas hasta ahora parecen insuficientes para entender una condenación eterna. Esto explica el por qué nuestra Madre Santísima ha insistido tanto en materia de advertencias en pro de la conversión, una y otra vez, incluso a pesar de la falta de respuesta en algunos miembros de la iglesia, entre los suyos, los sacerdotes y el resto de la jerarquía católica. Esa conversión urgente es lo que permitiría disminuir la posibilidad de escoger el infierno cuando nuestros hábitos regresen, durante la segunda mitad del Indulto.


El Milagro

Este evento fue vaticinado, aunque no explicado en detalle, por nuestra Madre Santísima, tanto en Garabandal como Medjugorje, a través de sus videntes en esos lugares. Por medio de las videntes de Garabandal sabemos que ocurrirá en algún momento dentro del transcurso del año que empieza con el Aviso. Lo poco que sabemos de tal evento es que ocurrirá en esas dos zonas mencionadas de apariciones marianas y probablemente en todas las demás. La interpretación natural es que será de tal naturaleza que convencerá a gente que todavía no está definida, para que tome la decisión por Dios y no por el diablo. Tiene sentido verlo como un último acto desesperado, por así decirlo, de la misericordia de Dios y nuestra Madre Santísima, para tratar de salvar gente que todavía no ha podido liberarse de sus malos hábitos para poder escoger el lado bueno cuando tomen su decisión final.

Es importante recalcar que, según nos dijo el P. Michel, el último momento de decisión, por Dios o por el diablo, es el Indulto. Así como en el juicio particular, una vez decidido nuestro destino no podemos cambiar luego la decisión, luego del Indulto tampoco podremos hacerlo en términos de si recibiremos la marca de Dios o la de la bestia. Por lo tanto, dado el carácter del Milagro como último esfuerzo de Dios para salvarnos, es lógico que se ubique cronológicamente al final del Indulto, y antes de la Gran Tribulación, que es lo que viene inmediatamente luego. Claro que no podemos juzgar a Dios y Su capacidad de estirar el tiempo cronológico en tiempo kairológico para cada persona particular. El P. Michel tampoco habló explícitamente de cuándo ocurriría el Milagro, pero esta es mi mejor interpretación de los tiempos al respecto.

En cualquier caso, es natural que durante las tres primeras semanas del Indulto mencionemos a los que tienen malos hábitos que, antes de que esos hábitos regresen, deben trasladarse físicamente a aquellos lugares donde ocurrirá el Milagro. Si nuestro objetivo es salvar tantas almas como sea posible, así podemos ayudarlos muy efectivamente en su lucha de liberación personal. En efecto, el Milagro puede ser la última esperanza para salvarte, después de una ardua lucha, probablemente sin éxito garantizado, para liberarte del velo, que proviene de los malos hábitos, que cubre tus ojos y te impide ver la verdad. La idea es que el Milagro desvele tus ojos y puedas escoger la salvación y no la perdición.

Sobre esto, las videntes de Garabandal, al hablar del Milagro, dijeron que habrá señales inequívocas de que Dios existe, pero no han explicado mucho más. Personalmente me imagino que quien vaya a esos sitios podrá ver a nuestra Madre Santísima como la veían los videntes en las distintas apariciones y podrán hablar con ella y ser testigo de milagros como los realizados en Garabandal, en que los pensamientos eran adivinados, etc.. Ella, con su infinita ternura de madre, les hablará directamente a los necesitados de una última oportunidad, sobre cómo acceder al infinito Tesoro de Jesús, de la Iglesia y obtener las indulgencias plenarias para poder dejar las adicciones y decidirse por Dios y no por el diablo. Colocarse más allá del umbral del infierno en esa hora decisiva, para evitar la Gran Tribulación y por tanto la condenación eterna. Según las videntes, todos quienes estén ahí la podrán ver y fotografiar la evidencia, pero no la podrán tocar. Me imagino que también podrán oír, aunque solo con ver pueden leer si nuestra Madre escribe las mencionadas instrucciones y los necesitados las leen.

Volviendo al tema de la cronología del evento, Conchita González, la vidente más resaltante de la aparición de Garabandal, sabe la fecha precisa de ese evento y lo anunciará públicamente con una semana de anticipación. Así que hay que estar pendiente y hacer planes para el traslado a Garabandal y los demás sitios donde ocurrirá el MiIagro durante las primeras tres semana del Indulto. Por cierto que, por lo dicho, no necesitaremos los medios de transporte convencionales, los automóviles, trenes y aviones. Con los dones del Espíritu Santo y sin las adicciones durante las primeras semanas, probablemente el transporte será de manera milagrosa, como hacen los santos en las bilocaciones: en instantes podremos viajar de un sitio a otro, incluso si es distante. Es bueno, de todas maneras, preguntárselo al P. Michel.

Para finalizar esta sección, algo que tiende a confirmar la hipótesis de que el Milagro ocurrirá inmediatamente después del Indulto es que el Milagro evento tiene dos etapas: una que solo ocurrirá el día de su inicio y otra que durará para siempre. Tiene sentido pensar que la etapa que ocurrirá el día de su inicio es la que potencialmente tiene el poder de terminar de sanar a las personas que padecen de problemas relacionados con sus malos hábitos. Lo más probable es que, por este tipo de razón, seguramente habrá catequistas y sacerdotes en esos sitios que pueden ayudar en la instrucción antes de bautizarse, confesarse y comulgar durante la misa. Se instruirá sobre el tema de hacer adoración y otras maneras de ganar indulgencias plenarias, que saquen a los necesitados del lastre de los malos hábitos y los libere del infierno.

La Gran Tribulación, el Anticristo y los Tres Días de Oscuridad.

Al final del Indulto cada persona quedará marcada de acuerdo a la decisión que ha tomado. Por tanto hay dos marcas, como aparece en el libro del Apocalipsis. Quienes escojan a Dios tendrán una cruz invisible en la frente. Quienes escojan al diablo tendrán en sus cuerpos el número 666, “la marca de la bestia”. Como dijimos y según el P. Michel, ya no habrá conversiones posibles hacia el lado bueno, y aunque no sabemos lo que depara la infinita misericordia de Dios al respecto hay que asegurarse, durante el Indulto, con acciones que permitan eliminar la incertidumbre de terminar con la marca de la bestia en nuestro cuerpo. Como podremos imaginar, ese seguro contra el riesgo de perdición eterna solo se puede comprar con una conversión de corazón cuanto antes, por los temas tratados en la sección del Indulto y del anexo 2 del hueco negro del infierno [11]. El “remanente fiel”, la parte marcada con la cruz invisible en la frente, será protegido en unos Refugios, explicados más abajo. Pero quienes tengan la marca de la bestia sufrirán las penurias de la Gran Tribulación que, paradójicamente, escogieron para sí mismos.

Al terminar el Indulto regresarán los demonios. Mediante la gente que dominan, harán correr la versión de que el Aviso ocurrió, pues será innegable por lo descrito, pero dirán que no fue una intervención divina, sino un fenómeno cósmico que tiene explicación científica usando la Astrofísica. Dirán que tuvo una influencia sobre mucha gente, a tal punto, que quedó sugestionada falsamente pues lo que ocurrió no tiene nada que ver con lo espiritual. Como nos podremos imaginar, esta mentira será transmitida por la gente que tiene poder político y mediático: las élites políticas y económicas que manejan los grandes medios de comunicación, empresas tecnológicas. La versión falsa sobre el Aviso claramente sólo convencerá a quienes ya hayan optado por los demonios, así que esto, como no podrá convencer a quienes hayan optado por Dios, no será más que una justificación sobre su decisión, un falso consuelo, ya con su mente vuelta a cegar ya no gozará de los efectos de la Iluminación de Conciencia.

Es durante este tiempo, luego del Indulto, que se desplegará abiertamente la Tercera Guerra Mundial, con armas nucleares, biológicas y químicas. Como consecuencia de la guerra, se generará una aguda escasez de alimentos y otros bienes y servicios esenciales y el hambre se generalizará, como las pugnas mortíferas y hasta caníbales entre la gente por alimento. El dinero perderá por completo su poder adquisitivo. Dios también permitirá, como parte de su Justicia Divina, enormes cataclismos naturales, como erupciones volcánicas en serie nunca antes vistas, terremotos gigantescos y extendidos, desastres climáticos, pandemias, desaparición de islas y países enteros, etc. Notemos que se trata de que, a estas alturas del tiempo cronológico, los seis sellos del Apocalipsis se sueltan todos aproximadamente de una sola vez. Es de hacer notar que la Gran Tribulación implicará la destrucción completa de muchas ciudades. Y muchos templos católicos serán también destruidos,

Es en este tiempo que vendrá el reinado del Anticristo. No se presentará como tal, sino que surgirá como un líder mundial providencial para convencer a la mayor parte de la humanidad que ya ha escogido el lado del demonio, sometida en este momento a grandes penurias insalvables, de que él es el verdadero salvador del mundo, que puede resolver esos problemas, implicando indirectamente que Jesús no lo es. Otro falso consuelo, claro. Es por esto que en la Biblia se le llama el falso profeta por antonomasia.

Como una bestia del Apocalipsis, el Anticristo tendrá tres cabezas, según el P. Michel. Una como líder político, otra como líder económico y otra como líder religioso. En lo religioso, ocupará la silla del papado: será un papa falso, el Antipapa, pues por el tiempo de la Gran Tribulación, la iglesia verdadera no tendrá Papa. Esto es una expresión de la idea de que la Gran Tribulación también implica que la iglesia experimentará la misma muerte que experimentó Jesús, esta vez con años, no días, de duración. En lo económico probablemente será un líder visible del cartel de mafias financieras mundiales, de los Illuminati y la masonería. En lo político, según he podido inferir de las profecías al respecto, se tratará de un nuevo líder joven, que irrumpirá a la escena mundial con apariencias de bondad, buenas intenciones y capacidad. Usará los “beneficios” de los presuntos extraterrestres al servicio de la humanidad. Es cierto que existen, pero no son de otros planetas, sino que son demonios encarnados que forman parte del ejército satánico para engañar a la gente, pues como ángeles que son, pueden realizar prodigios preternaturales, inexplicables por la ciencia, como el movimiento instantáneo de sus naves de un lugar a otro en el cielo.

Lo mismo con otras prodigios como la Inteligencia Artificial, que se presentarán como potentes herramientas para la enseñanza, la investigación y la resolución de problemas prácticos, incluyendo la robótica relacionadas directamente con las órdenes humanas en el hogar (electrodomésticos) en el transporte (automóviles, aviones, armas), la industria, la administración de negocios incluyendo gerencia de negocios complejos integrados, etc. Más allá de lo aparente, será un medio para dominar la mente y la voluntad de los humanos que caerán en las trampas respectivas.

El Anticristo, con sus tres cabezas, será el instrumento de Satanás para establecer su reino sobre la humanidad, según se plantea en la carta de Albert Pike [Referido en la nota 2]. Es de hacer notar que en lo religioso promoverá una sola iglesia universal, unión de un falso catolicismo, el protestantismo, el judaísmo, el islamismo, el hinduismo y el budismo, en que habrá una suerte de fraternidad universal de solidaridad y mutua ayuda. Por supuesto que, a pesar de que el Antipapa, establecido en el Vaticano, será el principal promotor de esa unión de iglesias, la eucaristía será abandonada en esa iglesia de la presunta unidad, que por supuesto no será con Dios, sino con el diablo realmente. Mientras tanto los fieles de Dios sí que usarán la eucaristía como el centro de su actividad, y lo harán unidos a Dios y entre sí, en los Refugios marianos explicados luego.

Un detalle interesante sobre el falso mesías y profeta viene del P. Jim Blount. Fui testigo privilegiado cuando anunció públicamente que vio al Anticristo en persona. El anuncio ocurrió durante una “Misión Parroquial” que hizo en la iglesia de San Esteban Mártir, en Renton, un suburbio de Seattle, durante los días 27 y 28 de Febrero, y 1ro de Marzo. El P. Jim no sabe cómo llegó a su oficina, ni el Anticristo tampoco. Presumimos que ocurrió por bilocación, como le ocurre a algunos santos y le ha ocurrido al P. Jim con anterioridad. El caso es que se extrañaron los dos al encontrarse y él, a diferencia de su interlocutor, que también se mostró curioso sobre la identidad del P. Jim, supo al instante de quién se trataba. Como experimentado exorcista que es pudo ver dos cuernos reveladores de su carácter demoníaco saliendo de la frente de su interlocutor. Nos dijo que eso no lo comentaba en todas partes, y puntualizó que no podía, por ahora, revelar el nombre del personaje, quien es alguien muy conocido públicamente. Me imagino que es la cabeza política del Anticristo, cuya existencia presente se confirma por la revelación del P. Jim Blount una vez más. Ya había sido anunciado por otras profecías que han hablado de que su tiempo ha llegado, por lo que ya debe estar vivo a pesar de que no haberse manifestado públicamente como tal.

Más allá de las apariencias iniciales de bondad salvadora para con la humanidad, el Anticristo promoverá el plan luciferino que implica la intención real de la destrucción de las tres cuartas partes de la humanidad, unos seis mil millones de personas. Lo logrará, entre otras cosas, a través de la Tercera Guerra Mundial y las consecuencias descritas. Los muertos pueden ser incluso más de los mencionados, pues recordemos que connotados líderes del Nuevo Orden Mundial han dicho que el tamaño ideal de la población en la Tierra es de 500 millones de personas.

Al final de los tres años y medio de la Gran Tribulación, habrá los denominados Tres Días de Oscuridad, profetizados por varios videntes notables, entre ellos Marie Julie Jahenny, Santa Faustina Kowalska y el Padre Pío. Durante tres días y dos noches la oscuridad en la tierra será total, excepto en los Refugios para los escogidos de Dios. Durante este período todos los diablos del infierno deambularán por la tierra y asesinarán a la gente que no haya muerto antes por las guerras, las plagas y los cataclismos. Mientras tanto, en algún momento antes de la Era de Paz, que viene después de eso, la tierra será limpiada de radiación y otros venenos y basura, muy probablemente por los ángeles celestiales al mando del Ángel de la Paz anunciado en el libro del Apocalipsis y las profecías..


Los Refugios marianos espirituales y territoriales y los ángeles guardianes.

En tiempos Noé Dios quería hacer justicia para limpiar la tierra de las perversiones humanas, en particular en Sodoma y Gomorra, mediante un diluvio universal y escogió un grupo remanente fiel, Noé y su familia, para protegerlo y repoblar con ellos la tierra. Hizo con ellos una nueva alianza de buen comportamiento que los iba a favorecer e impedir que cayeran en las garras del demonio. Los salvó mediante el arca que le indicó, mediante revelaciones, que construyera. Noé trató de persuadir a mucha gente sobre la cercanía del diluvio y la necesidad de convertirse y prepararse, pero lo trataron de loco, incluyendo a gente cercana a él. Lo mismo está pasando en estos últimos tiempos, en que nuestra Madre Santísima ha usado a videntes y profetas escogidos para revelar a la población que vienen tiempos de gran tribulación, aún peores que los días del diluvio universal, porque las perversiones de los humanos son mucho peores y extendidas que cuando Sodoma y Gomorra. Y que hay que buscar refugio, como con el caso de Noé, pues solo quienes lo hagan serán protegidos. También como en el caso de Noé, algunos profetas de nuestra Madre María muy relevantes, como el P. Michel, han sido tratados de locos y/o farsantes no solo por gente no-creyente, sino también por sacerdotes, incluyendo a teólogos de cierto prestigio.

Los refugios principales son los espirituales, que encontramos en los corazones de Jesús y de María y en nuestro acercamiento a Dios Padre, tomando una decisión de acumular con gran esfuerzo creativo tesoros en el Cielo. Usando la terminología que introdujimos antes, esto nos permite dejar atrás las desviaciones contra Dios y sus leyes naturales, sociales y espirituales. Además de consagrarnos tanto al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, debemos poner en práctica las recomendaciones de nuestra Madre Santísima en Medjugorje: confesión frecuente (por lo menos una vez al mes), comunión frecuente (idealmente de manera diaria, obligadamente los domingos), ayuno (miércoles y viernes a pan y agua), lectura bíblica (por lo menos las lecturas diarias de la liturgia) y oración (recomendando la adoración al Santísimo Sacramento y el Rosario en familia). Los refugios espirituales, pues, son similares al caso de Noé, ya que fue por ser un hombre recto y justo que fue escogido por Dios para salvarse junto a su familia.

Pero también existen los refugios físicos en nuestros tiempos, como el arca de Noé en el suyo. Son los llamados Refugios Marianos, a cargo de nuestra Madre Santísima en su invocación del Monte Carmelo. Aquí puede verse los fundamentos de los refugios físicos en el consenso profético y cómo hacer la consagración de nuestras casas como refugios temporales [12], [13].

Aunque debemos hacer todo el esfuerzo posible para preparar los refugios físicos, como los espirituales, es prácticamente imposible para una persona normal tener comida y agua para tres años y medio, que es lo que va la Gran Tribulación. Por eso dichos lugares serán provistos por Dios de insumos para preparar alimentos, incluyendo el agua, pero, como en el caso de Noé, también debemos participar en la preparación de nuestros refugios físicos. Nuestra Madre Santísima nos pide, por ejemplo, tener cuanto antes de reserva una provisión de alimentos, incluyendo agua, que dure unos tres meses. El resto se proveerá por Dios, como cuando Jesús multiplicó los peces y los panes a partir de una pequeña cantidad provista por alguien en la comunidad beneficiada. En ese orden de ideas es natural pensar que, incluso si no se logra la provisión por tres meses de agua y alimentos por diversas razones, entre las cuales están las penurias económicas y la falta de cooperación de algunos familiares, la consagración espiritual es la que garantiza que lo poco que haya será multiplicado.

Una vez que comience la Gran Tribulación, los refugios serán provistos de servicios de comunicación instantánea entre ellos, sin necesidad de teléfonos ni computadoras, con un mecanismo similar a como los santos usan la bilocación para trasladarse mediante sus ángeles a otros lugares para sanar enfermos. Igualmente, los refugios serán provistos de servicios espirituales que incluyen la comunión diaria de la Eucaristía, que será el centro de su vida. De esta manera Jesús reinará allí a través de Su cuerpo y Su sangre, que sustentará a cada persona así alimentada por Él para vivir de acuerdo a las leyes de Su amor, como los primeros cristianos, que compartían todo y vivían en armonía en comunidad. Además, los refugios serán protegidos de todo tipo de armas de guerra, incluyendo bombas atómicas, químicas y biológicas y sus efectos, como los impactos y la radiación, además de las pandemias. También serán protegidos de los cataclismos naturales previstos, como grandes terremotos y cambios climáticos.. Serán como domos completamente aislados y protegidos del mundo exterior en guerra y desolación. Nadie podrá entrar ahí si no tiene la marca de la cruz en la frente, la “cédula de identidad” impresa por el Espíritu Santo en los ciudadanos del Reino de Dios.

Es de hacer notar que las personas escogidas, al entrar en los Refugios (conducidas a esos lugares por sus ángeles guardianes), estarán dotadas de facultades espirituales extraordinarias que les permitirán realizar los milagros que hemos comentado, de sanación física, mental y espiritual. Esta vez a niveles altos todos ellos, pues haber sido escogidos para estar en refugios implica un importante nivel de santificación: aunque hayan llegado no muy puros al Aviso y a el Indulto, pueden haber experimentado un gran cambio cualitativo positivo en esos procesos. Personalmente no tengo claro si alguna gente no completamente purificada entraría en los refugios. Así como un alma que se salva del infierno puede ir al purgatorio cuando muere. El P. Michel no nos aclaró eso. Pero es de suponer que si este es el caso, esas personas serán santificadas en el proceso, porque hay otros que sí estarán muy purificados y tienen capacidad de limpiarlos rápidamente en cuerpo, mente y espíritu usando su capacidad para hacer milagros.

Por eso tiene lógica lo que nos dijo el P. Michel el en sentido de que quienes sean admitidos a los refugios tendrán sanos sus cuerpos, sus mentes y sus espíritus. Incluso rejuvenecerán si están entrados en años y es natural según la lógica que estamos comentando. Es interesante saber en ese mismo orden de cosas que, al entrar a los refugios, los sus inquilinos tendrán capacidad de ver a sus ángeles guardianes, lo mismo que al ángel guardián que custodiará el refugio respectivo. También podrán ver a las almas en el purgatorio y en el cielo, lo cual tiene sentido si tenemos en cuenta que las personas ahí tendrán despejados los ojos del espíritu y les ocurrirá como a los apóstoles Pedro, Juan y Santiago durante la Transfiguración: no es que Jesús cambió de aspecto y Moisés y Elías no estaban; sino que los ojos espirituales de dichos apóstoles se abrieron y pudieron ver, por el momento que duró la gracia otorgada por Jesús, la realidad espiritual que antes no veían.

Otro detalle interesante mencionado por el P. Michel es que cada ciudad y cada país tiene asignado por Dios, incluso desde siempre, un ángel guardián, así como cada persona lo tiene asignado al ser concebido. Su función, como en el caso de la persona, es protegerla, defenderla y guiarla. Cada gobernante debería, como cada persona, invocar a su ángel guardián asignado para ayudarlo en estas actividades, pues los demonios también están organizados para atacar y condenar a cada persona, cada ciudad, cada país y al mundo entero a cada instante. En ese sentido entendemos mejor que cada refugio territorial tendrá su ángel guardián.

Eso también nos permite entender el papel del Ángel de la Paz, designado como el ángel que coordina todo esto, pues estará a cargo de toda la tierra para estos tiempos apocalípticos, prometido en las profecías reveladas públicas (en el libro del Apocalipsis) y las privadas también. Es bueno hacer notar que su aparición ocurrirá luego de la manifestación pública del Anticristo, pues su misión será resolver los problemas, pero de manera verdadera, no ficticia, como en el caso del falso profeta. Si aparece antes, alguna gente devota podría confundirse, pues el Anticristo se disfrazará como un “ángel de la paz”, una persona que resolvería todos los problemas que enfrenta la humanidad en estos tiempos. No estoy seguro de esto, pero es posible que toda la humanidad conozca al Ángel de la Paz. Pero si no es así, por lo menos todo el remanente fiel, en los refugios, lo identificará, por lo dicho en términos de los ojos espirituales abiertos de los escogidos.


Los refugios móviles y las batallas físicas para derrotar al comunismo durante la Gran Tribulación.

Como sabemos, según el P. Michel Rodrigue, luego del Indulto ya no habría oportunidad de conversión. Sin embargo, en el libro de Xavier Reyes-Ayral, Revelaciones [3], basado en profecías hechas a Marie Julie Jahenny, entre otras videntes, se narran batallas, dentro de la Gran Tribulación, donde el ejército del lado bueno en Francia se enfrenta a una invasión a ese país por tropas rusas aliadas con musulmanas. El lado bueno lo dirige Henry V de la Cruz, un escogido de Dios descendiente del Rey Luis XIV y María Antonieta, heredero legítimo de la corona de Francia. Al lado invasor se suman fuerzas asiáticas (chinas, norcoreanas), según una revelación que recibió George Washington de nuestra Madre María, según narra el P. Jim Blount [14].

Hay que puntualizar que el lado bueno aquí no es el que está promoviendo, desde Occidente, la Tercera Guerra Mundial, las élites cazarrenta mundiales que incluyen al complejo industrial militar y el cartel de mafias financieras mundiales del Estado Profundo. De hecho, las profecías hablan de dos frentes de batalla con los que el lado bueno, en occidente, tendrá que lidiar: tanto la invasión del oriente, como la traición del liderazgo de occidente a los ciudadanos de sus países. En oriente y en otras latitudes tendrán que lidiar contra todos gobiernos que de una manera u otra sirven a los demonios, sea por su talante dictatorial, corrupto, fanático ideológico, religioso, etc. La efectividad del lado bueno contra esos dos enemigos sería pasmosa, según las profecías, dada la diferencia en el número de tropas.

Mi conclusión personal, para poder explicar la presencia de personas escogidas por Dios en medio de la Gran Tribulación, es que no solo habrá refugios territoriales fijos para quienes hayan escogido el lado bueno, sino también móviles. Tales refugios móviles serían asignados para esas personas escogidas por Dios con una misión diferente a las que estarán en los refugios territoriales. Lucharán físicamente contra el mal, parecido a como ocurrió con Santa Juana de Arco, desempeñándose como soldados de los ejércitos del bien durante batallas dentro de países o grupos de países en el contexto de la Tercera Guerra Mundial. Los refugios en este caso serían, en vez de domos uniformes, una suerte de domos con brazos y formas dinámicas, adaptables en lo territorial a medida que las tropas se mueven, cuya cobertura abarca no solo las mayores concentraciones de tropas, sino a soldados y grupos de ellos que están separados físicamente de esos centros, en misiones especiales de reconocimiento, etc. Es como si el Manto de nuestra Madre Santísima del Monte Carmelo los cobijara para cubrir sus cuerpos y equipos en movimiento y los mantendría unidos a los demás soldados del mismo ejército liberador concentrados en otros lugares. Estos Refugios Móviles también tendrían, por supuesto, su logística alimenticia, de descanso y de armas de combate, espiritual y material, similarmente como en los refugios físicos, pero con componentes logísticos adicionales a los de alimentos, agua, cobijo y vestigio. Como en los casos bíblicos de ejércitos protegidos, favorecidos, cobijados, ungidos y alimentados por Dios.

Es lógico pensar que también habría batallas similares en todo el mundo en lugares donde hay gobiernos ilegítimos, sea porque hayan llegado al poder por imposiciones de fuerza, de derecha o izquierda, o porque hayan llegado a través de fraudes electorales. Los fraudes, si los analizamos desde el punto de vista de las leyes de Dios, incluyen no solo las elecciones amañadas, sino también aquellas que resultan de influencias engañosas usando de los medios de comunicación y las empresas tecnológicas en las redes sociales sobre las mentes y la voluntad de los votantes. Es bien conocida hoy por hoy por la gente que está cerca de Dios esta manera de convertir a los votantes en instrumentos útiles de las élites caza-renta en el poder la hora de votar, para que elijan a sus propios enemigos como sus gobernantes. Para eso usan los medios de comunicación, con sus engaños populistas, en este caso apocalíptico del populismo satánico que promueve el libertinaje de la cultura woke, etc.

En eso se ha notado el incremento del dominio de la mentira y la división entre los ciudadanos, que votan por uno u otro candidatos, peleándose entre sí, sin tener en cuenta sus propios intereses comunes, que son también comunes con los de Dios. La mentira y la división, cuyo jefe es Satanás y los demonios. De hecho, lo que justifica, como explicamos, la gran movida de Dios que ocurrirá pronto, en este juego de vida o muerte para la humanidad, es el aumento del poder de dominación de los demonios sobre los humanos a tal grado que ya no pueden valerse por sí mismos. No es más que el nuevo comunismo enmascarado de occidente: una nomenclatura corrupta, que no representa los intereses de los ciudadanos sino que se impone a sí misma negando la democracia, domina prácticamente cada país y organizaciones internacionales como la ONU y la Unión Europea. La plataforma geopolítica del Anticristo.

Es interesante que las profecías de Garabandal mencionan el fortalecimiento del comunismo como un requisito y señal para la cercanía del Aviso. Según la mencionada noción general de comunismo, que es un régimen que domina y esclaviza a los ciudadanos usurpando sus derechos políticos y económicos y su libertad personal y social, el comunismo está presente no solo en oriente sino también en Occidente. Por eso es lógico pensar que todas las manifestaciones de gran corrupción política, social y espiritual, sea en oriente u occidente, liderada por títeres directos o indirectos del demonio según el plan estratégico de Lucifer [2], serán depuestos por ejércitos libertadores protegidos por Dios en sus refugios móviles. Esta profecía de Garabandal también explica, pues, la cercanía del Aviso de la cual nos ha hablado el P. Michel en el retiro de la Casa Gospa.

Vale la pena decir en este contexto una revelación muy importante que nos dijo el P. Michel Rodrigue en el retiro de la Casa Gospa: durante la Era de Paz habrá doce reinos sobre la tierra, el número de las tribus de Israel, gobernados por regentes designados por Jesús mismo. Y es lógico pensar que los ejércitos libertadores durante la Gran Tribulación, como en el caso de Henry V de la Cruz en Francia, pasen a ser los gobiernos de los países respectivos durante la Era de Paz. La escogencia de Jesús de esos regentes estaría relacionada con los liderazgos de esos movimientos libertadores. Por ejemplo en Estados Unidos de América, Canadá, China, Rusia, Corea del Norte, Irán, Afganistán, Cuba, Irán, Brasil, Venezuela, México, Nicaragua, Colombia, España, entre muchos otros. Esos ejércitos triunfarán como triunfó Santa Juana de Arco en Francia, por asesoría directa de San Arcángel en cada batalla, que ganaba de manera asombrosa.

En este caso triunfarán incluso con más facilidad y efectividad, pues todos los soldados del Reino de Dios estarán dotados poderosas con armas espirituales, no solo físicas, que vienen las mencionadas facultades espirituales de hacer milagros, al estar protegidos en refugios móviles compartidos. Y sus ejércitos tendrán la protección, defensa y asesoría directa de los ángeles guardianes de cada soldado, además de la ayuda del ángel guardián de cada refugio móvil. El Ángel de la Paz también ayudaría a cada refugio móvil y a todos a la vez, coordinados como un todo según un solo Plan estratégico, el plan de Dios para la salvación en estos tiempos apocalípticos. Vale la pena recordar, dentro del mismo plan y con la misma dirección, de la ayuda y asesoría de los ángeles guardianes de cada país y cada ciudad involucrados, a quienes también verían los ejércitos respectivos. Desde luego serán los ganadores no solo en cada guerra planteada, sino en cada batalla, contra los dos frentes mencionados y establecerían las bases de los gobiernos y la subdivisión en los doce reinos que funcionarán durante la Era de Paz.

En todo caso, es bueno señalar que, según una profecía hecha por San Francisco de Asís a Antonia Salzano, la madre de Carlo Acutis y narrada por el P. Jim Blount, serán los jóvenes escogidos de nuestra generación quienes serán los líderes, probablemente de los gobiernos también, así como David fue ungido por Dios para ser Rey de Israel siendo muy joven, de los tiempos por venir, durante la Era de Paz.


La Era de Paz

Las dos tribulaciones que hemos descrito pueden interpretarse como batallas directas entre el bien y el mal. De hecho, son realmente batallas apocalípticas entre nuestra Madre Santísima María, asistida por sus ángeles y guerreros humanos escogidos, liderados por el Ángel de la Paz, por un lado y Satanás, asistido por sus ángeles del mal, los demonios, y los humanos que se han puesto de su lado, en particular el Anticristo con sus tres cabezas, por el otro. Es durante los Tres Días de Oscuridad se darán las operaciones finales de esas guerras, una vez decidido el lado ganador y el perdedor han sido decididos. Mientras el lado bueno limpiará la tierra de toda inmundicia, el lado malo se llevará al infierno lo único que le quedó como despojos de guerra luego de haber perdido todo su dominio sobre la tierra: las almas, que aunque fueron creadas como hijas queridas de Dios, que escogieron a Satanás. Me imagino que a esas alturas del conflicto, los ejércitos físicos del bien entrarán a refugios fijos para poder estar protegidos durante los tres días de oscuridad, cuando las actividades de limpieza de parte y parte sería realizada solo por ángeles, tanto del bien como del mal. Mientras los ángeles del mal realizarán los mencionados asesinatos, los del bien limpiarán entonces la tierra, incluyendo el enterramiento o cremación de los cuerpos de los asesinados además de los restos de radiación, de armas biológicas y otras inmundicias y pestilencias.

Exactamente entonces, al final de la Gran Tribulación con su consumación de tres días, es que se puede proclamar el triunfo definitivo y general del Inmaculado Corazón de María sobre Satanás. Es entonces cuando se puede decir que nuestra Madre María ha aplastado la cabeza de la serpiente, como se predijo en el libro del Apocalipsis. Todos los ejércitos de liberación habrán triunfado, deponiendo a los gobiernos que favorecen el mal, tanto del este como del oeste, de izquierda como de derecha. Habrán instaurado unos gobiernos que representan los intereses de los ciudadanos y obedecen las leyes de Dios, restaurando la armonía entre las leyes naturales, las sociales y las espirituales.

Como resultado, todas las personas que han escogido a Dios han sido protegidas de los efectos de la Gran Tribulación. También han sido rescatadas de un mundo en caída libre hacia el abismo. Mientras tanto, todas las personas que han escogido al demonio han experimentado la condenación que han escogido a pesar de las inmensas muestras de misericordia divina.

Se habrá restablecido el carácter integral de los hijos de Dios, que tenían los ojos del espíritu tapados, degenerados sus cuerpos y retorcidas sus mentes. Se habrá restablecido la salud de la tierra, con sus animales y plantas regenerados a su naturaleza original creada por Dios en el Paraíso. Finalmente, Satanás y todo el resto de los demonios serán confinados al Infierno por unos mil años.

La nueva era, la Era de Paz, que sustituirá a la era de decadencia de la humanidad, que comenzó con la falsa ilustración y el plan de Lucifer, empieza así con buen pie a dar pleno significado a ese triunfo mariano. Que es un triunfo del Plan de Dios para el rescate de la humanidad cuando estaba al borde del abismo.

El inicio de ese triunfo estaba prefigurado con la apertura de los Refugios Marianos, cuya existencia en sí misma había representado un triunfo inicial, aunque parcial, de nuestra Madre Santísima en su invocación del Monte Carmelo, a nivel de los territorios ocupados por ellos y de los ejércitos en movimiento que derrotaron las fuerzas del mal en lo socio-político.

Así, de manera similar como cuando Noé, su familia y sus animales salieron del arca al secarse la tierra luego del diluvio, se repoblará ahora la tierra con animales, plantas regenerados y con humanos, sus familias y sus sociedades, restaurados a una situación casi paradisíaca. Notemos algo interesante en materia de comparación del caso de Noé con el presente: Por contraste, así como fue mucho más grave la tribulación en estos tiempos apocalípticos que durante el diluvio universal, lo que vendrá después durante la Era de Paz será cualitativamente mucho mejor que cuando Noé repobló la tierra.

Notemos que la restauración de plantas y animales significa que producirán más y mejores frutos las primeras y tendrán más fuerza, mansedumbre y belleza los segundos, todos sirviendo a los humanos para su sustento y necesidades. Sin necesidad de ser explotados, maltratados en forma alguna, como lo ha sido hasta ahora, sobre todo al final de la era de decadencia, cuando se llegó a querer exterminarlos. Como algunos sabemos, se llegó al extremo de considerar a muchos animales y plantas como un lastre para el ambiente, entre otras horrendas cosas, siguiendo los planes de Lucifer para acabar con la humanidad y la creación entera.

En relación a los miembros del pueblo sobreviviente, el remanente fiel, será restaurado a la idea original que Dios tenía de ellos cuando los concibió en su mente. En ese sentido vale la pena repetir lo siguiente una vez más, por lo que implica para nuestra verdadera felicidad, comparándola con las carnadas del anzuelo de los demonios en términos de hedonismo y esclavización adictiva a las drogas, las depravaciones, etc: los humanos estarán plenamente sanados y armonizados física, mental y espiritualmente. Por eso estarán equipados para realizar milagros aún mayores que los que hizo Jesús cuando estuvo en la tierra, conforme a Su palabra, en Juan 14;12:

“En verdad, en verdad os digo: El que cree en mí, hará las obras que yo hago, y hará hacer mayores que estos”.

De hecho, los escogidos vivirán mucho más tiempo que el que viven ahora en promedio los humanos y no necesitarán médicos como hasta ahora, pues sus capacidades sanadoras los mantendrán saludables en todos los aspectos. Cada quien haría creaciones de gran bienestar para todos de acuerdo a sus gracias divinas y no harán falta exorcistas, pues no habrá demonios.

Pero morirán eventualmente, pues todavía no habremos llegado al cielo en cuerpo y alma. Eso viene luego del Juicio Final, la segunda venida de Jesús profetizada en el Apocalipsis, que ahora vemos que se divide en dos períodos. Este de los “últimos tiempos”, y el del “final de la historia”. Se prevé el regreso de los demonios antes de ese momento final. Por eso es que se producirá la segunda Venida, y el Juicio Final, que desembocará en la Resurrección de la carne: vivir en el Cielo en cuerpo y alma.

Recordemos, para finalizar, que muchos templos fueron destruidos durante la Gran Tribulación y ahora habrá gran necesidad de sitios de adoración y comunión especial con Dios. Al respecto las profecías han hablado no solo de reconstrucción de las grandes catedrales que lo necesiten, sino de construcción de nuevos y grandiosos templos de adoración, con la participación no solo de humanos, sino también de ángeles. Estas cosas han sido referidas por el P. Jim Blount en algunas de sus charlas. Es de esperarse que los órganos utilizados y los coros que participen en las misas ahí estarán compuestos de humanos y de santos y de ángeles. Coros celestiales, literalmente hablando.

De hecho, será en la Era de Paz que la iglesia volverá a tener un Papa legítimo, luego de pasar tres años sin el Vicario de Cristo en la tierra, con un Antipapa que sirvió al Anticristo, como dijimos. Como la Gran Tribulación significó la muerte de la iglesia, la Era de Paz será como su resurrección, que incluirá la elección de ese nuevo pontífice. El Papa así electo ha sido muy alabado en las profecías de hace cien años hechas por Marie Julie Jahenny, pues acompañará muy de cerca a los reyes designados por Jesús para gobernar la tierra en estos tiempos casi paradisíacos, en que la Voluntad de Dios se va a estar cumpliendo también en materia social y política, no solo espiritual y religiosa.

En ausencia de los demonios, tanto la convivencia entre los humanos al interior de cada reino, como la convivencia entre reinos, se va a hacer infinitamente más fácil, como podremos imaginar. No habrá entonces guerra espiritual entre Dios y Satanás por nuestras almas y no tendremos que escoger entre uno y otro, sino que nos esforzaremos por seguir la Voluntad de Dios. Para esto tendremos la guía interior producto de la asidua comunión de la Eucaristía, la asistencia del Espíritu Santo. Estos mismos dones permitirán la coordinación entre unos humanos sin malicia y muy bien dotados en habilidades espirituales y terrenales: como cada quien ama a su prójimo como a sí mismo, querrá para él o para ella lo que él o ella quieren para sí. Y viceversa, lo que implica una armonía completa entre altruistas.

Podríamos imaginar que la coordinación entre reinos no será tan fácil como la que existe al interior de los reinos. Pero como los reyes serán designados por Jesús y son Sus devotos seguidores, estarán bien coordinados entre ellos, pues tienen el mismo Rey Supremo. Con la asistencia de los Papas (auténticos vicarios de Cristo ahora) y los obispos, sacerdotes y religiosos, en principio podrá haber mediación para resolver posibles asuntos de falta de armonía completa. La Constitución de estos reinos será la del Amor entre ellos y amor con Dios. Si alguien no ama como a sí mismo a alguien que vive muy lejos, digamos, porque no saben ni siquiera de su existencia, el amor a través de Dios permitirá hacer el puente para la armonización.

La ciudadanía será la marca del Espíritu Santo en la frente de cada ciudadano, de manera que no habrá necesidad de cédula de identidad en cada reino, ni de pasaporte ni visa para transitar, visitar o trabajar en distintos reinos.

Como vemos, La Era de Paz no es más que la Utopía Cristiana llevada a la práctica, como lo han soñado muchos humanos bien intencionados, sobre todo Santo Tomás Moro, quien fue quien acuñó originalmente el término. A estas alturas se ve que solo los humanos no podrían haberla realizado. Se necesitaba una intervención directa de Dios para hacerlo, por lo cual el término Utopía le queda muy bien, porque indica que es una cosa no solo de humanos por su lado, sino de Dios Quien los gobierna. En otras palabras, solo pueden gobernar bien cuando siguen la Voluntad de Dios en todo. Además, la transición desde la imperfección política a la Utopía no podía tampoco ser realizada por hombres, solamente, como hemos descrito. Se necesitaba un Plan de Dios muy sólido y especial, además de misericordioso y justo, para poder conseguirlo. Un detalle primordial es que esa Utopía requiere la ausencia de los demonios entre nosotros. Lo cual confirma aún más lo apropiado del término Utopía.


Referencias.

1. Este es un intento de poner por escrito lo que entendí sobre el Plan de Dios para los últimos tiempos según nos lo reveló el P. Michel Rodrigue durante el retiro que dirigió en la Casa Gospa los días 14, 15 y 16 de abril de este año. Para escribir este reporte recurro principalmente a mi memoria y mi interpretación personal, usando también las profecías marianas que he ido aprendiendo en los últimos dos años, como un simple laico interesado en estos temas pero sin formación teológica profunda. Complemento, para llenar mis lagunas o falta de buena memoria, con otros vídeos del P. Michel en retiros anteriores en la misma Casa Gospa. Además hago reflexiones personales sobre los temas tratados, en un intento de asimilar mejor lo que he aprendido de tan elevados maestros. Acabo de recibir los vídeos que se grabaron del evento, por lo que pronto haré una nueva edición para incorporar las adiciones respectivas, que de seguro serán muchas. Sin embargo, como he obtenido la aprobación del asistente del P. Michel, Fray Philippe MCAnany para hacer público este documento, así lo hago mientras incorporo lo otro, dada la urgencia en el conocimiento de estas cosas por la mayor cantidad de gente posible. Una conversión preparatoria cuanto antes puede significar la vida o la muerte eternas, como veremos en el texto.

Tengo formación como economista y experiencia académica en ese campo, como también experiencia en la práctica sociopolítica: fui Ministro de Planificación al principio del primer gobierno de Hugo Chávez en Venezuela (once meses, desde 2002 a 2003). Luego he sido activista en mi tiempo libre por los derechos políticos ciudadanos desde el año 2003, siendo el coordinador del Movimiento Libertadores desde el 2016. Cualquier error en mi interpretación del Plan de Dios es por supuesto de mi entera responsabilidad. Espero las indicaciones que bien tenga a hacer el P. Michel para hacer correcciones. Lo mismo sobre el P. Jim Blount. Por supuesto me someto a la autoridad de la Iglesia Católica para su juicio sobre los conceptos que emito aquí y en cualquiera de mis escritos espirituales. Por cierto que “Gospa” es el nombre que le dan, en croata, literalmente “Dama”, a nuestra Madre Santísima en Medjugorje, que queda en Bosnia-Herzegovina. La traducción más exacta del significado real de Gospa es “Reina de la Paz”, como ella quiere ser llamada.

2. El Plan de Lucifer:

https://www.quehacer.wiki/wiki/El_plan_de_Lucifer_ha_sido_revelado._Pero_Dios_no_nos_ha_abandonado

3. Dos referencias que se pueden usar para recabar información sobre el consenso profético, que recomiendo, son: https://www.countdowntothekingdom.com/ y “Revelations. The Hidden Secret Messages and Prophecies of the Blessed Virgin Mary” (Revelaciones. Los Mensajes Secretos Ocultos y las Profecías de la Santísima Virgen María), escrito por Xavier Reyes-Ayral y publicado por Austin Macauley Publishers en 2020.

4. El P. Michel ha sido sometido a un gran debate mundial, tanto por sus profecías como por su forma de ser. Incluso dos obispos canadienses, que tienen que ver con su jurisdicción como sacerdote, han manifestado estar en desacuerdo con sus profecías. Un teólogo norteamericano famoso ha objetado su proceder, y un sacerdote argentino, muy cotizado en las redes sociales, lo ha condenado como falso profeta. Estudié estos casos con cuidado y llegué a la conclusión d e que el diablo está metido en esto, pues los errores de apreciación de estos obispos, sacerdote y teólogo son tan crasos, que no hay otra explicación posible:

https://www.quehacer.wiki/wiki/En_defensa_del_Padre_Michel_Rodrigue

Posteriormente ha surgido una polémica porque una de sus profecías no se cumplió. Sin embargo, eso no lo califica como falso profeta, pues los planes de Dios son contingentes, como bien se sabe, desde Nínive, en el Antiguo Testamento, en que Dios cambió su decisión de castigar a la capital de Asiria, porque las profecías de Jonás sobre su destrucción lograron convencer a su Rey y a su pueblo de que cambiaran de proceder. Como se podrá ver en estos vídeos, sus explicaciones son convincentes:

4.1. https://youtu.be/zRFz06abIUc

4.2. https://youtu.be/4aALsOUWPx0

4.3. https://youtu.be/4H0zMvDTjxA

5. La wiki, con artículos en español e inglés:

https://www.quehacer.wiki/wiki/P%C3%A1gina_principal

6. La página de googlegroups Sharing Era of Peace, en inglés:

https://groups.google.com/g/sharing-era-of-peace


7. Recientemente también ha ocurrido así para el Aviso a nivel personal a muchas personas, por ejemplo en Medjugorje, notablemente María Vallejo Nágera. Y la decisión de conversión, al igual que la iluminación, toma muy poco, pues deciden confesarse y cambiar su vida completamente. Aquí se puede ver el caso de la famosa escritora española:

En Español: https://youtu.be/DVTCMhxdlVg


En Inglés: https://youtu.be/DxoxDby3T2U


8. “Las seis puertas del enemigo”. P. Javier Luzón.

9. Sobre cómo incumplir las leyes de Dios nos perjudica, tanto a nosotros como a otros:

https://www.quehacer.wiki/wiki/Las_leyes_espirituales_y_la_Diablocracia


10. Esta manera de ver las cosas nos muestra como natural lo que sabemos por la doctrina de la iglesia: los fallecidos en el purgatorio no pueden acumular actos creativos ellos mismos, pues, como no están en esta vida, no tienen esas oportunidades para mejorar la creación de Dios como co-creadores. Son otros quienes pueden ayudarlos con sus actos creativos, como oraciones, petición de indulgencias.

11. Para encontrar explicación a estos umbrales, podemos usar la teoría de los huecos negros de la Astrofísica. Ver Anexo 2.

12. Sobre los refugios físicos:

https://www.quehacer.wiki/wiki/Existen_los_refugios_f%C3%ADsicos


13. Sobre cómo consagrar nuestras casas:

https://www.quehacer.wiki/wiki/Consagraci%C3%B3n_de_nuestras_casas_como_Refugios


14. El P. Blount ha narrado varias veces unas importantes revelaciones que recibió George Washington, que incluyen la Tercera Guerra Mundial. Las recibió de nuestra Madre Santísima María, en momentos en que su ejército libertador del colonialismo inglés estaba diezmado al cruzar el río Delaware: con un número de soldados inferior en un 90% con respecto a su batalla previa de Nueva York; con menos armas a las del su enemigo; hambriento, sin ropas en un crudo invierno lleno de nieve entre 1776 y 1777. Algunos soldados no tenían zapatos, ni siquiera medias ni pantalones. Nuestra Madre se le apareció cuando ya estaba desesperado y le prometió la victoria, que milagrosamente ocurrió. Pero también le predijo la victoria del lado bueno en la guerra civil cien años más allá de ese día. Y no solo eso. Le habló de una invasión del este, en el fin de los tiempos, que iba a significar que tendrían que huir al campo. Luego de mucho trabajo, recuperarán su país.

15. La información incompleta que ocurre en el juego con Dios y el diablo luego de que regresen los malos hábitos, que te nublan en parte la mente, se refiere a los pagos del juego si juegas a favor de Dios o del diablo. teoría de juegos esto ocurre cuando los pagos del juego no están bien definidos y son probabilísticos. Porque no sabemos contra quién estamos jugando y le otorgamos una probabilidad a un jugador Dios y otra al jugador diablo, dependiendo de las señales que nos dan y cómo las interpretamos. Y puede que ni siquiera sepamos bien quiénes somos en realidad, y tengamos que recurrir a cálculos probabilísticos sobre las consecuencias futuras de nuestras decisiones.

Simplificando todo esto, por ejemplo, dado que tienes gran addicción a la pornografía, le otorgas un valor presente de estar con el diablo de 5, mientras que de estar con Dios de 4. Si no tuvieras el velo, el valor presente sería de -∞ (menos infinito) y de +∞ (más infinito), respectivamente. Por cierto que se puede deber no solo a la cuantía de los pagos en cada período, en el infierno o el cielo, sino a lo que se llama “factor d e descuento” aplicado a cada período. Por ejemplo, si una persona es muy “miope”, le otorga muy poco valor al futuro y mucho valor al presente. La miopía es parte del velo del diablo. Otra manera de expresar esta idea es que la persona miope es muy impaciente y quiere todo para ya, pues tiene muy poca capacidad de esperar para disfrutar luego un determinado bien. Si alguien valora mucho el futuro, se puede decir que es muy “visionario”, tiene paciencia. Es algo que viene de Dios, lo cual es la visión verdadera si no se tuviera el velo.

El factor de descuento del futuro normalmente se representa en finanzas como 1/(1+r) (uno dividido por uno más erre). Si r es muy grande, por ejemplo 49, eso significa que la persona es muy miope, pues disfrutar de 100 en el mes que viene (supongamos que los descuentos son mensuales, aunque normalmente las tasas de interés se aplican anualmente) equivale a disfrutar 100*(1/50) = 2 en el presente. Pero si r es pequeño, tendiendo a cero, disfrutar 100 el mes que viene equivale a 100*(1/(1+0) = 100 en el presente. O sea que para el miope 100 dentro de un mes valen 2 hoy, mientras que para el visionario, 100 dentro de un mes valen 100 hoy. O sea que el miope está como desesperado para disfrutarlo todo hoy, mientras que el visionario tiene mucha paciencia.

Notemos que para el paciente en este ejemplo de r = 0 ocurre lo mismo si pasa un año o cien años: se valora el futuro tanto como el presente. Para el miope, mientras tanto, a medida que pasa el tiempo, el futuro se valora casi en cero a valor presente, pues el factor de descuento, (1/50)^t ( 1/50 elevado a la t) se va a cero muy rápidamente a medida que t, el número que indica el número de períodos en el tiempo, se hace grande. Se puede calcular el valor presente de un beneficio referido a infinitos períodos en el futuro.

El punto aquí es que tanto el monto periódico del disfrute (o dolor) como la tasa de descuento, son elementos que entran en el cálculo del posible beneficio de estar con el diablo o con Dios. Los malos hábitos pueden nublar más o menos, dependiendo d el grado de adicción, los dos elementos a tal grado que un valor negativo de la ganancia periódica en el infierno lo pone el diablo como positivo (disfrute de la pornografía, por ejemplo). Y un disfrute muy positivo de estar en el cielo lo minimiza porque estando con el mal hábito (como pornografía), no disfruta de los gustos espirituales; además por efecto de una tasa descuento muy alta (se induce miopía), por lo que prefiere pornografía hoy que visión beatífica dentro de un año.

Es claro que mientras más alta sea la adicción, por ejemplo a la cocaína, más nublada estará la mente a la hora de decidir si le conviene más seguir consumiendo la droga que la visión beatífica en el cielo. Eso sin contar que el diablo puede prometer lo que no va a cumplir y ni siquiera le dará droga a la víctima en el infierno. Podríamos denominar el grado de adicción crítico el valor que implica una valoración a favor de Dios o del diablo en el momento de optar por uno o por otro. Si hacemos una conversión cuanto antes, y con un gran esfuerzo, eso puede afectar ese grado crítico de manera crucial durante la Amnistía, sobre todo durante las últimas semanas, cuando los malos hábitos regresan. Esto se conecta con la teoría de los huecos negros. El valor crítico que nos hace escoger al diablo nos mide el capital espiritual que nos pone a las puertas del infierno definida en esa teoría, del Anexo 2.

Este tipo de razonamientos nos permiten entender mejor, pues, una decisión errónea durante la segunda parte de la Amnistía. Lo cual nos da un sentido adicional de la urgencia que tiene en este momento hacer el esfuerzo supremo que tendríamos que hacer hoy por abandonar cualquier tipo de adicción o atadura a idolatrías, entre ellas la del ego, la egolatría. La conversión hoy es esencial para poder salvarnos cuando tengamos la gran oportunidad del Aviso y la Amnistía, pues mientras más cerca de Dios estemos, menos nublada va a estar nuestra vista para identificar tanto los valores futuros verdaderos del cielo y el infierno, como los valores verdaderos del factor de descuento estando cuerdo, como hijos de Dios.


Anexo 1: La guerra espiritual vista como un juego mortal

En el texto de la introducción decíamos que el tema de la movilidad en el plan de Dios apunta a que se trata de plan es un Plan Estratégico, como se dice en teoría de juegos, que por naturaleza es no solo dinámico, sino contingente (en este caso las contingencias serían las acciones de los humanos, como las oraciones de la iglesia). Además, como el “juego” (la guerra, en realidad, que es de vida o muerte) es espiritual, el plan depende no solo del tiempo cronológico, sino del tiempo kairológico, el de las circunstancias espirituales involucradas.

Este enfoque de teoría de juegos no es necesario para entender el mensaje que Dios nos quiere transmitir, que siempre es sencillo y entendible por las almas sencillas. Quizá a algunos, como yo, nos permita entender mejor la naturaleza del asunto, pero si no entienden este vocabulario o estos planteamientos, no se preocupen, que Jesús y nuestra Madre Santísima siempre explican las cosas de manera sencilla a la vez que profunda a quienes no están expuestos a estos temas. El intelecto nos debe ayudar a quienes no tenemos mucha sabiduría espiritual, que es lo principal en esto, a profundizar en ello. Los preferidos por Dios son los sencillos, y ellos son los que entienden mejor sus mensajes, sin necesidad de vocabulario técnico. Yo mismo no he analizado todas las implicaciones de lo que está en el tema propuesto, ni creo que alguien lo haya hecho, así que es tarea pendiente. Opto, por lo pronto, por expresar algunas ideas orientadoras que pueden ser útiles, mientras tanto, a quienes estén interesados, más pensando en voz alta que formalizando la aplicación de las teorías a nuestro tema de estudio.


Con esto en mente, un juego no es más que un conjunto de jugadores que tienen disponibles ciertas estrategias que pueden jugar dentro de ciertas reglas, y un conjunto de beneficios, uno para cada jugador. Un jugador es quien usa dichas estrategias disponibles para tratar de obtener el máximo de beneficios, también llamados pagos, disponibles para él. Hay muchos tipos de juegos, que se pueden clasificar en cuatro grandes categorías básicas. En relación al tiempo, estáticos o dinámicos. En relación a la información, completa o incompleta. Esto se refiere a información sobre los jugadores y sobre los pagos. Los jugadores nos incluyen, pues puede que ni siquiera nos conozcamos a nosotros mismos. También incluye los pagos, pues puede que no conozcamos las consecuencias de nuestras acciones en términos de retribución. Sobre todo si los diablos están siempre tratando de hacernos creer que nos conviene más, en términos de pagos, hacer lo que en realidad nos conviene menos.

Para nosotros, el juego estudiado será dinámico con información incompleta. Es importante recalcar que la información con que cuentan los jugadores puede ser asimétrica, en el sentido de que los jugadores tienen información privada sobre quiénes son mientras que otros no pueden identificarlos cabalmente, sino mediante señales que emiten dentro del juego. Es claro que los diablos saben quiénes son y nosotros, la mayor parte del tiempo, no sabemos quiénes son ellos cuando interactúan con nosotros. Al extremo que la mayoría d e los humanos hoy por hoy, incluyendo a muchos sacerdotes, ni siquiera creen que los demonios existen. Es uno de sus mayores éxitos en este juego de señales. Tampoco sabemos quiénes son los ángeles, ni Dios siquiera, ni los santos, entre ellos nuestra Madre María Santísima. Sus señales nos quieren ayudar a identificarlos, mientras que los diablos a ocultarlos.

Sobre el tema de las contingencias, en un juego normal entre humanos una “contingencia” es un hecho exógeno (fuera del sistema, del juego) a los jugadores involucrados, que ocurre en la dimensión de la incertidumbre. Como la lluvia, etc. En un juego que incorpore a Dios como Jugador nada es exógeno a Él, realmente, pues Él lo puede controlar todo y no hay incertidumbre para Él. Pero, dada la importancia que tiene el tema de las contingencias en materia profecías, que pueden cambiar dependiendo de las oraciones de los humanos, proponemos estirar en este caso el significado de esa palabra. La razón viene de que Dios ha renunciado a Su control total sobre la historia y ha decidido considerarnos cabalmente jugadores en el juego.

Esto parece increíble, pues implica que, de acuerdo a lo que hagamos, se desenvolverá la historia y Dios lo aceptará así. Eso pone a Dios a depender de lo que hagamos, estrictamente hablando, lo cual parece extraño y herético. Pero no es así, pues Dios, como consecuente y justo que es, respeta una propiedad que tenemos, creada por él, que es la del libre albedrío y por eso somos “jugadores” reales en el juego de la historia. Claro que no podemos hablar de la humanidad como un solo jugador sin pensar en una simplificación muy grande. Debemos hablar de un plan de Dios para cada uno de nosotros, y podemos estar muy divididos. Y quizá podamos hacer agrupaciones muy gruesas en la humanidad, teniendo en cuenta las grandes limitaciones que eso tiene en el análisis, como la iglesia católica y el resto de la humanidad.

Conservando esta gran simplificación inicial de la humanidad como un solo jugador por conveniencia en el análisis y porque tiene mucho de real para analizar lo que viene en la Amnistía, los otros dos jugadores, pues, son Dios y el diablo. ¿Por qué no hablamos en este caso de diablos en plural, ya que eso refleja mejor la realidad de su diversidad? Porque en este juego, a diferencia del caso de los humanos, ellos están estratégica y conscientemente unidos en la guerra contra sus enemigos comunes, Dios y Sus creaciones, nosotros los humanos. Y están bajo un solo comando, a pesar de sus diferencias internas, como el mismo Jesús lo implicó cuando dijo que un reino no puede estar dividido, pues si es así se desintegra. Por conocedores exorcistas, sabemos que Satanás (no Lucifer, el líder inicial) es el jefe máximo de ese equipo de jugadores. Por tanto es lícito que hablemos de un solo plan, estratégico, del maligno.

Como podremos imaginar, cada jugador tiene sus herramientas y habilidades que le permiten desarrollar mejor sus tácticas, dentro de su estrategia (La estrategia puede pensarse como el conjunto de tácticas, una para cada tiempo y contingencia, dependiendo de las jugadas de los otros jugadores). Cada guerrero tiene sus armas en esta lucha espiritual. El demonio, por ejemplo, tiene habilidades por sobre lo natural, pues tiene la naturaleza de un ángel, llamadas “preternaturales”, que son poderosas, aunque no tanto como lo son los poderes “sobrenaturales”, que vienen de Dios. Los diablos, pues, tienen mucho poder sobre nosotros, pero no más allá del que Dios les permite usar. Además, tenemos ángeles guardianes, asignados por Dios a cada uno de nosotros como hijos Suyos que somos. Ellos nos protegen, nos defienden, y nos guían, sobre todo si somos conscientes de ellos y les pedimos ayuda. Al ser hijos del Rey del Universo, somos Príncipes y Princesas. Como tales es que tenemos estos guardaespaldas, que son mucho más poderosos e inteligentes que los terrenales.

Si no tuviéramos esos defensores, estaríamos muertos desde el momento mismo de ser concebidos en el seno materno, pues los diablos nos odian a muerte y todo el tiempo nos están atacando, aún si no nos damos cuenta. Imaginémonos cómo es esta lucha, y de lo que no estamos conscientes, y notemos que la terminología de teoría de juegos puede ser muy útil para algunos de nosotros, los que no estamos familiarizados con la vida espiritual, para entender el tema del conflicto espiritual permanente en el que estamos metidos: Dios tratando de salvarnos cada rato y el diablo de matarnos y condenarnos a cada instante y para siempre.

Una de nuestras armas más poderosas en esta guerra son las oraciones, con las que no cuentan los diablos. Las oraciones son tan poderosas que pueden sanar gente y expulsar demonios. Pueden hasta mover montañas, literalmente hablando y aquí veremos cómo los humanos las usarán muy pronto con esa potencia, dentro del plan de Dios comentado. Esto muestra que vivir en estos tiempos tiene aspectos llenos de penurias y preocupaciones aterradoras, pero, por otro lado, llenos de privilegios no vistos en dos mil años y hasta más, desde la creación misma, luego de la caída de Adán y Eva. Forman parte de los pagos específicos de este juego del fin de los tiempos.

Por su lado, el juego con los demonios jugando, que tiene aspectos fundamentales de lo que se llama, formalmente, Juego de Señales, del cual seguiremos hablando someramente en esta breve introducción al tema. Volviendo al presente y al origen de esas armas en la guerra con los demonios. Ese poder de hacer cosas sobrenaturales por supuesto que no viene de nosotros mismos, sino de Dios. Porque los hijos pequeños de un padre pueden enternecerlo para que haga cosas que ellos no pueden hacer por sí solos, siempre y cuando sean útiles para ellos. Por eso es que una profecía que predice un daño contra nosotros puede que no se cumpla, si oramos lo suficiente para que no se dé. Por ejemplo lo del Tercer Secreto de Fátima: si hubiéramos orado suficiente y el Papa hubiera consagrado a Rusia en el momento en que nuestra Madre Santísima lo pidió, probablemente la Gran Tribulación no estaría a punto de ocurrir, como lo han dicho muchos teólogos y videntes.

Para finalizar este asunto de nuestras armas, hay que incluir, por supuesto, nuestras habilidades (incluyendo recursos económicos) para realizar acciones materiales distintas a las oraciones, en cada momento y circunstancia, más o menos efectivas si están en sintonía con la Voluntad de Dios. Por ejemplo, si somos propietarios de grandes riquezas y las administramos como un tesoro para el crecimiento del reino de Dios, en favor de los necesitados, estaremos haciendo una gran jugada a favor nuestro (y de Dios). Pero si somos pobres, pero no nos esforzamos ni educamos a nuestros hijos en las leyes de Dios, estaremos jugando a favor del enemigo. Claro que quien posee riquezas tiene la tentación de idolatrar el dinero y el poder que eso trae consigo para su ego y eso lo puede alejar de Dios más que un pobre, como dijo Jesús cuando habló de que es muy difícil que un camello entre por una puerta de poca altura. Las armas son, pues, son como los talentos de los cuales nos habló Jesús en el Evangelio. Ya se imaginan lo profundo que puede significar todo esto, con tantas aparentes paradojas, como las que nos enseñó Jesús. Por eso la fe es más útil que la razón para nosotros en muchas circunstancias, pues no entendemos sino una minúscula parte de lo que está en juego.

Hablando ahora de los objetivos y las estrategias y armas disponibles para el diablo, es experto en tratar de influir en nosotros con el engaño (las tentaciones), para que hagamos lo que perjudica a Dios y su creación. En cuanto a las armas que tiene el diablo, hablamos de habilidades preternaturales. Son habilidades para hacer algún tipo de milagros, pero no para curar o liberar. Al contrario: para enfermar y para esclavizar. De hecho, un brujo que trabaja con los demonios tiene capacidad de curar una enfermedad (no con la perfección y rapidez de Dios) si una persona acude a él. Pero al poco tiempo el afectado se da cuenta de que tiene otras tres nuevas dolencias. El diablo te da, pero a cambio de mucho más en términos de valor equivalente. Muy buen negocio para él y muy malo para nosotros. De hecho, el brujo gana mucho dinero con esto (a diferencia de los sanadores cristianos, que dan gratis lo que gratis han recibido, como lo ordenó Jesús), y van envolviendo a la víctima hasta que lo único que le queda por ofrecer por una “sanación” o conjuro es el alma: vender el alma al diablo por treinta monedas. Vemos cómo te va esclavizando, en vez de liberarte.

Al hablar del plan de Dios para salvarnos durante la Amnistía, veremos el problema de los malos hábitos y las adicciones, no solo a la brujería y otras formas de ataduras al demonio por medio de religiones y prácticas de “auto-ayuda”. Tienen que ver con el rompimiento de las leyes naturales, sociales y espirituales a que nos induce engañosamente el demonio usando sus armas de guerra. El diablo nos ofrece un poco de carne en un anzuelo (como hizo con Eva al ofrecerle una manzana de un árbol prohibido por Dios), haciéndonos creer que disfrutándola vamos a ser felices; cuando lo que realmente representa es una trampa para pescarnos, matarnos y “comernos”. Esa carne, o mejor dicho carnada, consiste en los placeres de la vida que transgreden las leyes mencionadas de Dios. Para crear addiccioines en nosotros por el sexo, con la pornografía. Con los desórdenes alimenticios, con la gula. Con la idolatría del dinero y el poder político. Ya sabemos que usa los medios de comunicación, las empresas tecnológicas, de las cuales tiene control casi absoluto en los tiempos que corren, que por eso son apocalípticos. Como veremos, estas ataduras nos pueden conducir, no solo a sufrir los tormentos de la Gran Tribulación en esta vida, sino el sufrimiento eterno en el infierno, a pesar del gran esfuerzo que va a hacer Dios para salvarnos con este plan que complementa de manera inaudita la muerte y resurrección de Jesús hace dos mil años.

Por cierto que un arma que NO tiene el demonio es el don de profecía. Pero como nos explican los exorcistas, entre ellos el P. Javier Luzón, se hace pasar por profeta. El falso profeta máximo es el Anticristo, como sabemos por la revelación de Dios y aquí detallaremos algunas de sus acciones esperadas.

Además del arma de la mentira, el diablo tiene grandes habilidades para dividir y generar rencillas entre los humanos, para derrotarlos con más facilidad. Para introducir el tipo de juego notemos que las mentiras (las tentaciones) y los motivos de rencillas son señales que nos envía para que la sigamos. El demonio, así, actúa como alguien que pone una señal de tránsito equivocada para que el conductor se vaya por un barranco, en vez de cruzar en la dirección que le conviene. Dios, mientras tanto, pone la señal correcta para que la sigamos y nos salvemos. El papel de los humanos en el juego es discernir entre las dos señales y tomar la decisión de qué dirección seguir.

Sobre las jugadas estratégicas de Dios al respecto en estos tiempos, notemos que Él, mediante sus voceros, principalmente nuestra Madre Santísima María, trata de enviarnos señales de alerta para que sigamos el camino que nos conviene, pues es el que realmente nos hace felices: el de respetar sus leyes, el convenio que hemos hecho con Él, sobre todo el nuevo convenio mejor conocido como Nueva Alianza, la de Jesús, que derramó Su sangre por ello y resucitó triunfante por ello. Y envió a Su Espíritu Santo por ello. Nosotros los humanos tenemos el objetivo de unirnos a Dios en el cielo y disfrutar de esa unión, que implica unión con todos quienes se unen a Él.

Si un jugador espera que los demás jugadores jueguen de determinada manera, es lógico predecir que va a escoger la estrategia que más le conviene. Si hay un conjunto de estrategias que implican que cada jugador reacciona óptimamente con su estrategia a las que escogen los demás, tendremos una buena predicción de lo que va a pasar en el juego. Ese es precisamente el concepto de equilibrio o solución, en cualquier juego, llamado “Equilibrio de Nash” en honor a quien contribuyó notablemente a su estudio, John Nash (de quien se trata la película “Una mente brillante”).

Estamos equipados ahora para decir, pues, por lo de las señales de Dios y las del diablo, que este conflicto tiene un componente muy fuerte de un “Juego de Señales” entre los tres jugadores principales: Dios, Satanás y nosotros los humanos. Veremos que en este juego, los humanos podemos dividirnos en dos: los seguidores de Dios y los de Satanás.

Este juego es mucho más complicado que el que ocurre entre dos jugadores, que es el que se expone normalmente en cursos de teoría de juegos, pues está el problema de distinguir quién es el jugador que te envía la señal: Dios o el diablo. Si la señal es de Dios, no debería haber problema, en principio, de si seguirla o no. El diablo, por eso, trata de que sus señales aparezcan como de Dios. Como cuando usa el disfraz de falso profeta, pero para predicciones sobre el futuro, no solo para asuntos que tienen que ver con el día a día. Como estamos en un juego que tiene que ver con el futuro, de estos últimos tiempos, nos debemos centrar en el tema de las señales sobre qué hacer de ahora en adelante, de cara al futuro. Uno de los temas claves para los humanos es, pues, discernir si una profecía es auténtica (viene de Dios, pues el diablo no tiene el don de profecía), o falsa (si viene del diablo, con el objetivo de perjudicarnos). Y si un medio que está usando Dios para enviarnos mensajes, un profeta, es verdadero o falso. Sabemos que hay una dificultad adicional que viene por el hecho de que una persona puede ser un profeta verdadero, pero alguna profecía de Dios que ha transmitido puede haber cambiado (o “fallado”, como algunos dicen). Debemos continuar creyendo en él o en ella?

Sobre este tema, en este juego habría ciertos equilibrios que son predecibles: por un lado, el que separa las buenas de las malas señales claramente, con “señales costosas” (no simples palabras, sino obras que requieren un importante esfuerzo creativo, corredentor). Esto incluye el esfuerzo que debemos hacer para salvarnos si seguimos la señal que nos dio Dios con la venida de Su Hijo, Jesús. La señal más costosa del mundo, completamente inimaginable e impensable para alguien con el poder de Dios. Para quienes no creen que Jesús es Dios, están los milagros, de Él y sus discípulos. Pero también su Resurrección, que también muestra que murió. Y lo hizo voluntariamente, pues podría haberlo evitado fácilmente. Lo sabemos por las consecuencias que trajo en los discípulos, el cambio de la negación y la traición, por ejemplo de Pedro, hacia el coraje y el martirio. Son señales costosas, que son “diferenciadoras” en un juego de señales. Esta teoría de juegos de señales se basa en realidad en la enseñanza de Jesús: por sus obras los conoceréis. No bastan las palabras, que en esta teoría se denominan “señales basura”, “cheap talk”.

Por el otro lado está el equilibrio que nos confunde a todos los humanos (en teoría, pues hay muchos fieles muy cercanos a Dios, a pesar de que su número ha disminuído mucho en los últimos tiempos) sobre qué es el bien y qué es el mal. El diablo nos hace creer que es bueno transgredir las leyes de Dios. Se presenta como uno de los nuestros: con nuestros propios intereses, pues somos ovejas y se hace pasar por uno de nosotros por su aspecto externo. Cuando en realidad es enemigo, el lobo que mata a las ovejas.

Notemos que el demonio está en guerra con Dios y nosotros somos el premio. Dios nos quiere para Él, y el diablo nos quiere para él. Desde este punto de vista es que entendemos mejor las señales que los dos nos envían. El diablo quiere el equilibrio agrupador, en que nos convertimos en tontos engañados y condenados, con el objetivo de que las señales de Dios, el sacrificio de Jesús y sus advertencias proféticas, no tengan efecto beneficioso alguno en nosotros. Que ni siquiera se salve una parte de la humanidad sino que nos condenemos todos.

Este “juego”, más bien guerra, representa la lucha espiritual permanente entre el bien y el mal. Y es a muerte, y muerte o salvación eterna. Y muchas veces no nos damos cuenta de ello, sobre todo cuando, como está ocurriendo en estos tiempos, el diablo se esconde y se disfraza y hace creer que no existe. Y que el mundo espiritual no existe. Solo el terrenal es real. De hecho, en este momento estamos prácticamente en este equilibrio, el “equilibrio agrupador” mencionado, también llamado camaleónico, en que no somos capaces de distinguir al diablo disfrazado de oveja. Al Anticristo disfrazado de redentor.

Como la mayor cantidad de gente está engañada y sin esperanzas en este momento, Dios va a hacer la jugada muy fuerte mencionada muy pronto en este juego estratégico, según nos ha señalizado por las profecías marianas. Como sabemos y nos informó con detalle el P. Michel en retiro de la Casa Gospa, se trata de una nueva señal costosa, en que va a emplear una grandísima cantidad de misericordia divina comparable solo a la venida de Jesús hace dos mil años. Esa señal se llama Aviso: una señal de advertencia, según el significado etimológico de la palabra.

El objetivo táctico de Dios, pues, de acuerdo a su estrategia de largo plazo, es evitar que todos caigamos en este tiempo crucial en el “equilibrio agrupador” en que todos somos engañados por el lobo disfrazado de oveja (el Anticristo, que ya está trabajando aunque no se haya manifestado por completo), y vayamos todos al infierno, en esta vida y en la otra. A esto se agrega una oportunidad de tomar una decisión, llamada Amnistía, nos permitirá alcanzar un equilibrio separador con respecto al jugador Dios. Desde el punto de la teoría de juegos, la Amnistía es un nodo de decisión en el juego extensivo en que, producto del ejercicio de nuestro libre albedrío, muchos podremos decidir si salvarnos o condenarnos. Es de hacer notar que en este nodo de decisión del jeugo, nos toca decidir si irnos con Dios o con el diablo. Para poder irnos con Dios tendremos que enviarle una señal costosa igualmente, pues una conversión toma esfuerzo, sobre todo si hemos tenido en el pasado malos hábitos, como explicaremos más adelante.

Cuando el diablo no esté presente, el juego cambia completamente, como nos podremos imaginar. Habíamos comentado que el poder de hacer milagros lo usarán los fieles escogidos y marcados por Dios desde la etapa de los Refugios, si no antes, luego del Nuevo Pentecostés, cuando el Espíritu Santo les dará sus Siete Dones, que implican esas capacidades. Sobre todo usarán esos poderes en la Era de Paz. De manera interesante, ni en los Refugios ni en la Era de Paz habrá demonios, que es precisamente cuando los humanos podrán hacer milagros de manera más o menos generalizada. En este caso quizá ni deberíamos hablar de juegos y mucho menos de armas, sino de habilidades.

De todas maneras hay juegos también para casos en que los jugadores no se atacan entre sí, sino que tratan de coordinarse para lograr una situación de mejora mutua para todos. Son los “juegos de coordinación”. El asunto en esos casos es cómo coordinarse entre humanos fieles para hacer lo mejor posible la voluntad de Dios, que es lo que más les conviene a ellos. Es interesante que durante la Era de Paz volveremos a tener Papas legítimos quienes, por su parte, tendrán una estrecha coordinación con los regentes en los doce reinos que habrá a nivel mundial. Desde ese punto de vista, será más fácil la coordinación al interior de los reinos y entre reinos para seguir la voluntad de Dios, pues en muchos juegos de coordinación es útil contar con “equilibrios focales”, en que los jugadores suponen que los otros van a jugar su parte porque hay un liderazgo que propone que todos jueguen lo que más les conviene.

En realidad se trata de una suerte de “profecías auto-cumplidas” para juegos de coordinación: el liderazgo propone que todos jueguen un equilibrio; cada jugador, siguiendo al líder, supone que los demás jugarán su parte; como consecuencia un jugador dado contribuye con sus acciones positivas para todos. Como lo mismo ocurre para cada uno de ellos, se logra lo mejor para la sociedad de los jugadores, coordinados de esta manera por el liderazgo. Ese papel lo puede jugar la iglesia, si es creíble y aceptable como conectada con Dios mejor incluso que los jugadores cada uno por separado. Fijémonos que en este caso la fe mueve montañas, pero a un nivel mucho más elevado que cuando un fiel movía montañas por su fe, alineada con la Voluntad de Dios: como cada jugador cree que los demás van a hacer su parte, hace su contribución de mover, no un un grano de arena en este caso, sino toda una montaña, por su acto de milagro individual. Como cada uno cree lo mismo, todos traen su contribución de su propia montaña, y se logra una montaña gigantesca como consecuencia de todos los aportes. Notemos que si no hay coordinación, el resultado puede ser la pérdida para los que aportan, porque no se logra la cantidad de montañas requerida y el proyecto se queda inconcluso, como cuando un edificio no se termina porque le faltan partes.


Anexo 2: Resumen de la sección de Indulto y uso del concepto de huecos negros de la Astrofísica.

Resumen del Indulto, con uso del concepto de capital espiritual y trabajo creativo, o creación constructiva.

Para resumir este importante acto de misericordia de Dios, es claro que tenemos una suerte de “capital espiritual” (o tesoro celestial, no terrenal, en términos usados por Jesús en el evangelio), que se va acumulando con buenas acciones a lo largo de la vida. Pero que se deprecia con malas acciones. Por lo dicho en relación a las consecuencias de los pecados de nuestros antepasados, ese capital tiene una depreciación que viene de ahí, cual herencia negativa. Como en materia de capital y trabajo en economía, se pueden interpretar los actos de acumulación de capital espiritual como actos de “esfuerzo creativo”, realizados como hijos del creador que somos. Si lo desacumulamos, es a partir de actos destructivos de la creación de Dios, transgrediendo sus leyes, que tiene consecuencias negativas, como hemos explicado, para nosotros y/o para otros [9], por lo que con esto nos ponemos del lado de Su enemigo, el diablo. Otras personas, como los ancestros, pueden signar negativamente nuestro capital inicial con consecuencias negativas de sus actos destructivos en su vida. Como es lógico, también pueden dejarnos una herencia positiva, consecuencia de sus actos creativos, virtuosos, como la enseñanza en nuestra niñez y juventud. Otros pueden aportar a nuestro capital, como en el caso de la iglesia, administrando sus riquezas, tesoros de la creación espiritual de Dios, por el esfuerzo de tantos santos, en particular las “almas víctimas”, como las que sufren los estigmas de Cristo, para ayudarlo a redimir a muchas personas, pues ellos ya están salvos, con un gran capital espiritual positivo en su haber. Pero también podemos beneficiarnos de otros humanos, estén vivos, mediante sus oraciones (por ejemplo nuestros padres) o muertos (por ejemplo los santos, nuestros ancestros fallecidos, y nuestra Madre Santísima). Es claro que nuestros actos de creación nos acercan a la vida eterna, a Dios; y actos de destrucción nos acercan a la muerte eterna, al infierno. Describiendo el Aviso y el Indulto hemos podido observar actos de infinita misericordia de Dios para con nosotros, que nos pueden hacer pasar un capital espiritual muy negativo a uno muy positivo en materia de segundos, lo cual puede significar la vida y la felicidad eternas en vez de la muerte y el sufrimiento eternos. Un capital negativo no necesariamente nos condena al infierno en el momento de juicio particular, pues podemos ganar capital con la ayuda de otros, por ejemplo por las oraciones de nuestros familiares que siguen vivos, hasta poder pasar al cielo [10]. Debe haber un umbral de capital espiritual que Dios pone como límite lógico para definir si una persona se salva o se condena, podríamos llamarla la puerta del infierno. Si el capital es negativo por debajo de esa puerta infernal, se condena. Para pasar al cielo, el capital debe ser positivo, aún sea muy pequeño y nos colocaría en la puerta del cielo. Para pasar al purgatorio, que significa que el alma se salva, pero pasará un período en que debe ser purificada, el capital puede ser negativo, pero más arriba del nivel de la puerta del infierno. Notemos que tener un capital positivo no es algo fácil, con la cantidad de tentaciones, circunstancias negativas y lastres que arrastramos. Toda una lucha espiritual que suma y resta capital cada día y a cada instante. En estos momentos, de acuerdo a las profecías y a lo que vemos a simple vista, la gran mayoría de la humanidad está con capital tan negativo que está más allá de las puertas del abismo infernal, al punto de no retorno, pues Satanás y sus demonios están imperando como nunca en sus corazones. Eso es lo que en realidad explica la venida de Jesús para exorcizarnos, con sus actos de misericordia extraordinarios del Aviso y el Indulto.

La Cima Blanca y el Hueco Negro; las puertas del cielo y del infierno

El hueco es un cuerpo celeste, como una estrella, digamos, que ha colapsado toda su masa en un solo punto central cuya dimensión es básicamente cero, paradójicamente. A pesar de que su dimensión es minúscula, podemos saber que la masa es muy grande juzgando por la fuerza de atracción gravitacional que ejerce sobre otros cuerpos celestes. La atracción gravitacional es la que hace que un asteroide caiga a la tierra si se acerca mucho. Hasta la luz, cuando viaja por el espacio, siente la fuerza gravitacional de los cuerpos celestes: si un rayo de luz pasa cerca de una estrella de masa menor que la de un hueco negro, como el sol, se curvea un poco: se desvía de su curso recto pero sigue su camino. En el caso de un hueco negro, su masa es tan grande que si ese mismo rayo de luz pasa cerca de él, será absorbida y caerá como cuando cae un asteroide a la tierra. Si el rayo de luz pasa suficientemente lejos, se desvía, como en el caso del sol, pero no es absorbida. Este hecho tan asombroso en la relación entre ese tipo de cuerpos celestes y la luz es lo que hace a esos cuerpos celestes especiales. Como podremos imaginar, hay una distancia del centro del hueco negro (que es minúsculo en tamaño y gigante en masa, como dijimos) tal que si la luz pasa por debajo, será absorbida. El círculo que forma esa distancia alrededor del centro tiene un nombre especial, el “horizonte de sucesos”.

Para aplicarlo a nuestro tema espiritual, la puerta del infierno o el umbral de no retorno se puede interpretar como ese círculo alrededor del hueco negro del infierno.

Ahora estamos equipados para entender mejor por qué hablamos de la puerta del infierno como punto de no retorno. Desde el punto de vista espiritual, si un alma tiene un capital muy negativo significa que los demonios lo han cegado tanto que no pueden ver nada de luz. Consideremos el caso de la posesión diabólica. En este caso la persona no se gobierna a sí misma, pues ha perdido su voluntad, que está en manos de los demonios que lo poseen. La persona no puede escapar por fuerza propia de la esclavitud a que están sometidas con esto; no tienen remedio por sí mismos. Estando viva, esa persona puede obtener ayuda externa a su propio ser: mediante la asistencia espiritual de un sacerdote, que representa a Cristo en la tierra y usa Su poder para practicar un procedimiento de liberación de la esclavitud a la que está sometida el alma. Tal procedimiento se denomina también exorcismo, y permite a la persona recuperar el control de su voluntad. Pero estando ya fallecida, la persona ya no tiene acceso a esa bondad. En justicia, la existencia terrenal era la oportunidad que Dios le dio para obtener ayuda, en general para realizar actos de creación de riqueza en el cielo (aumentando el tamaño de su capital espiritual). Morir con un capital tan negativo, más allá del umbral de la puerta del infierno implica, pues, que el agujero negro del demonio lo absorberá. No tiene remedio, al haber pasado el horizonte de sucesos infernal y es curioso, pero la misma alma lo sabe al obtener la información respectiva de Dios en el momento de su iluminación en el juicio particular. Por eso su decisión sobre dónde irá coincide con la de Dios. Es lo justo, digamos, desde los dos puntos de vista.

Veamos el caso del cielo. Si el infierno es un hueco negro, cuya masa está concentrada en el centro y tiene una esfera que lo rodea que llamamos puerta del infierno, al Cielo podríamos llamarlo Cúspide Blanca, en cuyo centro está Dios Padre, Dios Hijo y Espíritu Santo, la Santísima Trinidad. Tiene una puerta de entrada también, más allá de la cual el alma no podría salir, pues es atraída hacia la Cúspide con irresistible fuerza, la fuerza del Amor de Dios. Tanto ella como Dios emplean su fuerza para atraerse mutuamente hasta que se unen por completo. Sabemos que incluso ya en la tierra, según lo entiendo por Santa Teresa de Jesús, más allá de un punto de santidad del alma, su capital espiritual es tan alto que no es posible que se condene, pues incluso usa las tentaciones del demonio para su beneficio y la gloria de Dios. Son almas que están tan unidas a Dios que están poseídas por Él, en unión de amor. En este caso, una acción “externa” no es capaz de desunir al alma poseída por el Espíritu de Dios, como en el caso del demonio con un exorcismo. La explicación es obvia: la fuerza de Dios es infinita y todopoderosa. Está por sobre la fuerza del hueco negro de los demonios que con un soplo lo eliminaría por completo y para siempre. Pero lo mantiene porque respeta el libre albedrío, de los demonios y de los humanos que se alían con ellos. Es infinitamente Justo y Recto. A partir, pues, de que un alma entra en el horizonte de sucesos de la Cúspide Blanca, no tiene vuelta atrás: es poseída completamente por Dios, en este caso con mucho más fuerza (y más deleite, como bien sabemos y conocemos sus razones). Es como si la única dirección en que puede ir es la del cielo: ha entrado en el horizonte de eventos de la Cima Celestial, que lo va a atraer sin posibilidad de retorno.

Hemos hablado de una sola puerta del cielo, o del infierno, para todos los humanos, pero es natural que cada persona sea diferente ante Dios, como Jesús nos dijo repetidamente cuando habló de que cada quien tiene talentos diferentes y por tales será juzgado: al que se le da más se le pedirá más. Todo esto hace sentido en el tema del acercamiento de Dios y su alejamiento. Es claro que el incumplimiento del primer mandamiento, el de amar a Dios sobre todas las cosas, es el que define esta materia. Si uno tiene ídolos y postra su voluntad ante ellos, significa que su “centro gravitacional” está en otro lado, alejado de Dios. Si ese centro gravitacional tiene suficiente fuerza y la persona está suficientemente cerca de él, será atraído sin remedio, habrá pasado la puerta del infierno para él. Esos centros gravitacionales de idolatría pueden ser el ego, el dinero, el poder político, etc, y podemos interpretarlos todos, aunque están relacionados, como territorio de los demonios, del mismo infierno. La egolatría puede, por ejemplo, estar tan exacerbada, que implica un capital espiritual a tal grado de negatividad que está ya más allá del umbral del horizonte de eventos del infierno: más allá del retorno posible. Más allá de la puerta del infierno. El amor al ego ha cegado tan completamente a esa persona que no le permite ver a Dios. Si muere así, irá directo al infierno.

Notemos que la magnitud del capital espiritual de la persona, que va desde menos infinito a más infinito, mide el grado acercamiento o alejamiento de Dios. Y a la vez el grado de acercamiento o alejamiento del infierno.

Debe entonces haber, para cada persona, una zona entre las dos puertas, la del Abismo Infernal y la de la Cúspide Celestial. Ahí es que se desarrolla la lucha espiritual sin cuartel por un alma, en que participan los demonios, los ángeles y la persona. Cada persona tiene un ángel guardián, un guardaespaldas asignado por su Padre, que lo trata como Príncipe como Rey del Universo que es. Si una persona muere y su capital acumulado tiene un valor en esta zona de indefinición, irá al purgatorio. Al no estar en la puerta del infierno, o más abajo de ella, se ha salvado. Entrará eventualmente al cielo, pero luego de un período “de purificación”, o crecimiento de su capital espiritual. Es interesante que el diablo ya no esté presente para tentar a dicha alma. Pero ella no puede acumular capital en ese estado. Son otras fuerzas, otras almas, las que la empujan a la puerta celestial. Desde nuestra teoría de las atracciones de los cuerpos celestes también podemos entender en alguna medida qué pasa en el purgatorio, como le ha revelado Jesús a María Valtorta y María Simma: son lugares en que el Amor del Espíritu Santo purifica a quien todavía no está preparado para entrar al cielo. La teoría es que, en esa zona de indefinición entre las dos puertas, los dos horizontes de eventos, aunque todavía los dos cuerpos celestes ejercen influencia sobre cualquier cuerpo aunque no esté en su puerta, la atracción de la Cima Celestial es mucho mayor, por ser la de Dios. En ese juego de fuerzas, el alma en la zona intermedia eventualmente llegará a la puerta del cielo y al cielo mismo.

La idea es que un alma que entra al purgatorio al morir cuando tiene un capital espiritual negativo, pero no a tal grado como para llegar a la puerta del infierno. Si un alma tiene un capital ligeramente superior a cero al morir, va para el cielo, pues esta puerta debe estar, en nuestro esquema, en la cifra cero. Esta interpretación es congruente con la infinita misericordia de Dios: Es tan misericordioso que entrar al cielo requiere un capital positivo, pero puede ser muy pequeño, relativamente hablando, a la hora de la muerte. Podríamos quizá pensar que debería ser positivo muy por encima de cero, pero si tenemos en cuenta que entre el umbral de la muerte eterna y el de la salvación eterna hay una lucha continua sin cuartel del diablo para llevarse al alma, el hecho de que esta mantenga un capital no negativo en balance indica que no se ha dejado ganar por las fuerzas del mal en sus batallas. Claro que las que tengan capital bastante positivo al morir tendrían más mérito, y por la doctrina de la comunión de los santos, esa positividad por encima de cero es usada y sabemos que voluntariamente, además, para ayudar a otras almas en la lucha, tanto terrenal como en el purgatorio (esto último me lo imagino yo, si se hace la petición desde la tierra).

Para finalizar esta nota, es de hacer notar que cualquier cuerpo celeste, debido a su masa, también atrae a otros. Si uno tiene más masa que otro, al acercarse mutuamente, el segundo “cae”, se une, al primero. ¿Por qué usamos los huecos negros para la doctrina espiritual? La razón es que estamos hablando de las mayores fuerzas existentes en ese ámbito. Dios es la máxima, con su Amor, Su Luz, siendo las “fuerzas” que tenemos que considerar. Él es el creador de todo, y para lo natural, como en el caso de las leyes de la Física, ha establecido unas leyes, que quiere que respetemos. Aunque sus leyes espirituales están por encima de las naturales y las puede trastocar cuando quiera, las tiene en cuenta para nuestro comportamiento en el mundo, como con los mandamientos que tienen que ver con nuestro comportamiento social. Por eso podemos hablar de nuestro respeto a Sus mandamientos, a las Alianzas que hemos hecho con Él, como las leyes que deben gobernarnos. Si las transgredimos, nos ponemos del lado enemigo. Es en ese sentido que hablamos de huecos negros: son los que, cuando no usamos la Luz de Dios, caemos en ellos inexorablemente si nos alejamos demasiado de Dios, de sus leyes.